Articulista

Todos a votar

17 de julio, 2020 - 9:42 am
Gastón Guisandes López

Gastón Guisandes López

Hugo Chávez ganó y legitimó las elecciones presidenciales de 1998: Asumió el poder y convocó a elecciones para consultar al pueblo la redacción de una nueva Constitución Nacional y ganó el referendo consultivo convocado el efecto; Se eligen en elecciones nacionales los constituyentitas y se instala la Asamblea Nacional Constituyente, que elabora y aprueba la nueva Carta Magna: Se convoca al pueblo para someter a consulta con los ciudadanos, la aprobación o reprobación de la nueva Constitución, y esta resultó abrumadoramente aprobada por el pueblo.

Para legitimar la aprobación que proclamó la Asamblea Nacional Constituyente de la nueva Constitución, Chávez hizo convocar al pueblo a un Referendo Consultivo para que los ciudadanos dijeran la última palabra y, convocados todos los venezolanos a participar en el Referendo Aprobatorio, aprobaron la Constitución de 1999.

Por último, para legitimar el mandato presidencial, ganado por Chávez en los comicios de Diciembre, 1998, se convocó al pueblo a nuevas elecciones presidenciales, en las cuales las masas reeligieron, en nuevas elecciones celebradas en 1999, como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela (nuevo nombre de la República), a Hugo Rafael Chávez Frías.

Tan abrumadora victoria levantó las acciones de rechazo de todos los sectores poderosos del país. La Iglesia Católica y también la Judía; En su momento de esplendor todo el personal, de todos los niveles, autodenominados Gente del Petróleo; Todas las Universidades Privadas y no pocas de las Públicas; Todas las Cámaras Empresariales, unas representadas por sí mismas y otras por Fedecámaras; El Colegio Nacional de Periodistas y los medios de comunicación: prensa, televisión y radio; Todos los Miembros de la Asociación Bancaria; Todos los Miembros de la Cámara de Aseguradores; de La Cámara de la Construcción, de las diversas Asociaciones de Ganaderos y de los Agricultores; Todos los Miembros de las Diversas Academias; Todos los Colegios y Gremios Profesionales; No pocas Federaciones Sindicales o Sindicatos Autónomos con subordinación a Partidos Políticos Opositores; Buena cantidad de los Países Miembros de la OEA; La Unión Europea, y paremos de contar. Todos, empezaron a conspirar y siguen haciéndolo, para derrocar al Presidente, primero a Chávez y después a Maduro, siempre con participación descarada de EE.UU. (Vale la pena revisar la lista de embajadores gringos expulsados del país, así como algunos de otros países, ejecutantes de acciones para derrocar el gobierno de Venezuela, al cual, muchos de ellos deben hasta la manera de andar y a quienes se debe cargar, en las cuentas por pagar, semejante vesania.

Primero, a Chávez lo persiguieron con saña y, aun muerto, pretenden descalificarlo para no dejarlo descansar en paz: Contra Chávez, sus enemigos y adversarios emprendieron todo tipo de acciones para derrocarlo en el golpe del 11 de abril de 2003 ―objetivo que lograron cuando, ya caído, se lo llevaron preso para Los Roques―, lugar donde se discutía la conveniencia de matarlo para acabar con su indiscutido liderazgo y legítimo mandato, otorgado varias veces por la abrumadora mayoría del pueblo en diversas consultas populares: Ese sortilegio de la vida, lo salvo y siempre Chávez, aun después de muerto, ha vencido a los golpistas, conducidos estos por poderosos enemigos, pero rechazados por las masas, aunque siempre recibiendo, los jefes golpistas, el perdón por sus delitos, aunque en los últimos tiempos el ariete de la ley aprieta duro, aunque por momentos, excediéndose en la represión que se aplica de espaldas de la justicia, proceder este que, de inmediato, debe castigarse e impedirse.

Lea también: Guaidó «embarró» a Trump

Hugo Chávez intentó un Golpe de Estado y, vencido, se entregó, quedo preso, encarcelado y fue sometido a juicio junto con otros oficiales reos del mismo delito. También es una incuestionable verdad, que ante la popularidad atesorada por Chávez ―desde la cárcel levantó las esperanzas del pueblo y se acrecentaba su poder a pasos agigantados―, realidad que lleva a Rafael Caldera, en aquel entonces Presidente de la República, a sobreseer los juicios seguidos a todos los golpistas, concediéndoles Libertad Plena, bajo la creencia de que las calles les quitarían fuerzas y simpatías políticas a los protagonistas del célebre “Por Ahora”.

Muerto Hugo Chávez y habiendo asumido Nicolás Maduro, legítimamente, la Presidencia de la República, la conspiración para derrocarlo, y con él a su gobierno, continúa en marcha, llevándose por delante, los golpistas de hoy, los principios y mandatos que ellos defendieron en la Constitución de ayer, desconociendo así los valores y convicciones consagrados en nuestra Carta Magna, producto ella de legítimos comicios, razón por la cual se han mantenido vigentes las Garantías Constitucionales, aun cuando no siempre, ni en todos los asuntos, algunos de los cuales han sido graves.

Por ello, TODOS A VOTAR.

Gastón Guisandes López
Editor

 

 

 

 

Palabras clave

NOTICIAS SUGERIDAS

Cargando...

Comente