Lucrecia Morales García, politóloga y docente de LUZ, indicó que la corrección política, se traduce en la imposición de ciertos comportamientos y políticas destinadas a socavar los valores tradicionales, y se manifiesta, en la prohibición de decir ciertas palabras
Maracaibo- Desde hace mucho tiempo movimientos, grupos u organizaciones sectoriales buscan definir, establecer o modificar conductas sociales, es decir, lo moralmente aceptable o adecuado, que se ha puesto de moda con el trágico e incomprensible asesinato de George Floyd, el pasado 25 de mayo en Estados Unidos.
Tras este hecho, se han levantado múltiples movimientos de protestas, entre los cuales se encuentran, los anti racistas y anti policial, quienes han levantado su voz contra las conductas abusivas e injustificadas de algunos policías.
Pero ¿Qué es la corrección política?
En líneas generales lo «políticamente correcto», es como se describe al uso de un lenguaje, ideas políticas o comportamientos sociales que buscan disminuir la posibilidad de ofender o poner en desventaja, a ciertos grupos particulares o minoritarios de la sociedad. Pero lo que surgió como un legítimo derecho de las minorías para defenderse de la discriminación o de algún otro tipo de abuso, se ha convertido en una herramienta que ha limitado la capacidad de debate y tolerancia de la sociedad, y una forma de discriminar a quienes no comulguen con el discurso de esos grupos.
Lucrecia Morales García, politóloga; doctora en Ciencia Política, y profesora e investigadora Titular de la Universidad del Zulia, en una entrevista a QUÉ PASA, señaló que «el concepto de la Corrección Política o lo políticamente correcto, como comúnmente se le llama, ha tenido una evolución a lo largo de las distintas décadas del siglo XX; sin embargo, en la actualidad, lo políticamente correcto tiene mucho que ver con la Ideología y con la agenda promovida por la izquierda international; es decir, por los grupos progresistas (liberales norteamericanos), con el fin de imponer lo que muchos han denominado como la «policía del discurso» o la «policía del pensamiento».
«Esta se traduce en la imposición de ciertos comportamientos y políticas destinadas a socavar los valores judeocristianos de occidente, y se manifiesta, desde el punto de vista de la comunicación, en la prohibición de decir ciertas cosas, expresiones o palabras, las cuales, según tales grupos o élites mundiales «progres», podrían tocar intereses o herir susceptibilidades asociadas a determinadas comunidades, como las feministas, las minorías raciales, de otros tipos, como la comunidad LGBTTTIQ+ », precisó Morales García.
Ejemplos sobran alrededor del mundo, como «en Reino Unido, donde hay guarderías que han cambiado canciones completas de niños, para que no tengan expresiones que aludan a un problema de carácter racial. Es decir, si la canción habla de una ovejita negra, la cambian a una ovejita multicolores o con colores del arcoíris. En sí, es evidencia de cómo a través de la Educación y la Cultura, se busca ajustar palabras que pudieran tener, según esa perspectiva, un significado racial; una connotación feminista o de cualquier tipo, que supuestamente socavarían los derechos de esas comunidades diversas», indicó.
Asimismo señaló, que «es toda una teoría conspirativa lo que se está viviendo actualmente en torno a la corrección política, pues, al final, lo que hace es coartar; cercenar, censurar o sesgar la libertad de expresión».
En cuanto a nuestra región, «Aquí en los países latinoamericanos, tenemos un uso del lenguaje quizás diferente, donde puede decírsele por cariño a mucha gente, negro, negra o negrita, negrito, sin que sea peyorativo. Así, podemos ver el caso de la actriz venezolana, Gledys Ibarra, quien es una morenaza de ojos verdes, y a quien se le llama popularmente «la negra», «la negrita»; pero todos aquí en Venezuela sabemos que no es un apodo o etiqueta despectiva, sino un apodo cariñoso, porque es una mujer muy hermosa; una mujer que representa un talento indiscutible en la actuación. Entonces, ahora se nos estaría diciendo que no llamemos a Gledys de esa forma porque estaríamos siendo racistas, y así con otras expresiones», detalló.
¿Causa censura a la libertad de expresión?
Expertos aseguran, que la corrección política puede minar al campo de la libertad de expresión, obligando a censurar o suprimir información supuestamente no adecuada y esto se debe al hecho de que cada vez más se observa en el mundo, como han sacado películas, marcas de comida e incluso canciones, por poseer contenido racial, religioso u ofensivo para ciertos grupos de la sociedad, algunos evidentemente minoritarios.
Según el psicólogo José Caldera, en entrevista a QUÉ PASA destacó, que los considerados como minoritarios «tienen la tendencia de hacer presión en la opinión pública para tratar de cambiar lo que ellos perciben como injusticia, por el simple hecho de ser minorías».
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Este tipo de posición, hace que la corrección política «cambie la línea comunicacional de los grandes medios de comunicación, para adecuar o anexar a su parrilla programación que no afecte la sensibilidad de estos grupos minoritarios por el hecho de no ser tomados en cuenta», explicó.
Asimismo, expuso que la corrección política «se debe aprender a utilizar para visibilizar, como una parte de la sociedad ha sufrido un trato distinto por su condición», pero no como un instrumento que involucre «dejar acentuar el resto los derechos de las personas».
A continuación, algunos ejemplos que rayan
en la exageración.

-El fabricante de panquecas y siropes para el desayuno Aunt Jemima, propiedad de Pepsi, anunció el 17 de junio de este año, que cambiará su nombre, por estar basado en un estereotipo racial, (en una canción entonada por los esclavos negros de EE.UU.), «Old Aunt Jemima” y su logotipo, basado en Nancy Green, una cocinera negra que nació como esclava en el siglo XIX.

La compañía Johnson & Johnson, anunció este 20 de junio, que dejará de vender cremas que blanquean la piel, populares en la India y Oriente Medio, porque hacen entender que el color blanco es mejor que su color de piel natural, es decir, que las personas que posean manchas en la piel no podrán obtener este tratamiento, por lo tanto, limitan sus opciones de tener una piel sana.

– Sony ha retirado medio millón de copias de su juego estrella, Little Big Planet, porque se ponía música a dos versos del Corán, lo que podría considerarse ofensivo para un jugador musulmán, cuya religión no admite acompañamiento instrumental de la palabra de Dios.

En el 2018 «Los Simpson», serie conocida por evidenciar los problemas sociales a partir de la sátira, enfrentó las acusaciones sobre Apu, personaje que iba a ser eliminado, por representar un estereotipo negativo sobre los inmigrantes. También anunció, que los personajes serán doblados por actores de la misma raza que interpretan.

HBO retiró la película «Lo que el viento se llevó», de su plataforma por dos semanas tras las protestas por considerarla racista, sin embargo este 25 de junio, acaba de reponerla en su catálogo, con dos avisos de contexto histórico que subrayan que con su «visión nostálgica» el filme «niega los horrores de la esclavitud, así como su legado de desigualdad racial».

Procter & Gamble (P&G), lanzó en el 2017 un anuncio de inclusión, llamado «My Black Is Beautiful», que fue acusado de racismo, dicha campaña en la que un grupo de madres afroamericanas comparten sus miedos y desvelos por sus hijos, terminó siendo señalado por los diferentes grupos de interés, como racista, indicando que la marca se aprovechó de un tema delicado para promoverse y no para transmitir un mensaje de inclusión.
Foto: Agencia







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