
Foto: Archivo
La Sala Penal del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha autorizado el proceso de extradición del presunto terrorista alemán Bernhard Heidbreder por su presunta implicación en la colocación y posterior explosión de una bomba incendiaria en un acuartelamiento militar de la República Federal de Alemania y en el intento de destrucción de un edificio carcelario de máxima seguridad en Berlín-Grünau.
Heidbreder, de 54 años de edad, ha permanecido escondido en Venezuela. Tras huir de su país, se hizo pasar por el ciudadano colombiano John Jairo Londoño, de 46 años. Estaba inscrito en el Registro Electoral y además cotizaba en el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, como empleado de la compañía Impresos Las Cumbres, domiciliada en Mérida.
Como publicó QUÉ PASA el pasado 13 de julio, el supuesto terrorista alemán fue detenido el pasado siete de julio en el estacionamiento del Hotel Venetur de esa ciudad andina.
La Embajada de Alemania había notificado a Interpol Caracas sobre la solicitud de este hombre. Las averiguaciones adelantadas por las autoridades germanas indicaban que Bernhard Heidbreder vivió varios años en Colombia y en 2001 logró la identidad falsa de Jhon Jairo Londoó Smith, nacido el 4 de diciembre de 1967, en Granada, Cundinamarca. Luego, en abril de 2012 llegó a Venezuela.
El 10 de abril de 2012 se conoció que un colombiano con los mismos nombres y apellidos le concedieron en este país la cédula de identidad venezolana para extranjero número 84.3253215. Actualmente, se encuentra detenido en la sede de Interpol Caracas que queda en Parque Carabobo.
Las investigaciones de las autoridades alemanas señalan que Heidbreder es integrante de una organización terrorista conocida como DasK.O.M.L.T.E.E., que premedita incendios y ataques con bombas para conseguir sus fines.
Este grupo apoya las actividades terroristas del PKK en Turquía y junto a otros individuos intentaron producir una explosión en la prisión de Gruenau, que para entonces estaba desocupada. Allí colocaron un explosivo de fabricación casera dentro de una camioneta de reparto que había sido robada.
En esa oportunidad llevaban volantes que decían: «Cuidado, peligro, demolición de la cárcel Das Komitee». Los sujetos fueron detectados cuando ajustaban el dispositivo de reloj para hacer estallar la bomba pero lograron escapar del sitio.
Das Komitee fue una organización militante autónoma clandestina que funcionó en Alemania desde 1994 hasta finales de los años 90. Durante sus años de actuación cometieron ataques contra establecimientos —nunca contra personas— que denunciaban como ejecutores de «la política represiva de la República Federal de Alemania para el interior y exterior» y en contra de «Alemania como el partido de la guerra en el genocidio en el Kurdistán», como por ejemplo un edificio de las Fuerzas Armadas Alemanes a quien responsabilizaron de las violaciones de derechos humanos en Turquía, debido a que suministraban armas al gobierno para los ataques contra los grupos disidentes. Su intento de derribar la cárcel de alta seguridad de Berlín-Grünau, descubierto por las autoridades, sería la acción más significativa en las acciones del grupo.
El grupo de apoyo a Heidbreder en Venezuela informó a un medio nacional que están pidiendo que Venezuela niegue la solicitud de extradición realizada por el gobierno alemán: «Esta extradición fortalecería la política expansionista y militarista del gobierno alemán, quien suministra armas y tecnología a gobiernos violadores de derechos humanos».
El grupo de apoyo rechaza que sea calificado como terrorista: «Las motivaciones de sus actos, que nunca dañaron a ninguna persona, eran claramente políticos, para denunciar los abusos del gobierno alemán contra inmigrantes y países vecinos».







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