Foto: Archivo
La Sala Primera de la Corte de Apelaciones del Circuito Judicial Penal del estado Zulia ha aceptado ahora la inhibición del juez primero de Juicio Leandro Labrador Ballestero en el caso conocido como «El doble crimen de Los Girasoles», en el que fueron asesinados dos hermanos el 22 de abril de 2009. Los motivos que alega Labrador Ballestero para desentenderse del caso son, entre otras causales, que ya juzgó ese asunto y que, posteriormente, apareció un nuevo implicado en los asesinatos, quien fue identificado como Jhoángel José Gamboa Naud.
La decisión ha sido adoptada por la presidenta de esa sala y ponente de la causa Silvia Carroz Pulgar, quien ha considerado ajustado a derecho la inhibición planteada por Leandro Labrador Ballestero. En su veredicto, señala que, efectivamente, ese juez de juicio ya juzgó a Albenis Enrique Fuenmayor Urdaneta, Eduardo José Medina Ramírez, Franklin Énderson Freites Bohórquez, Javier Enrique Naud y Leonardo Javier Morantes Sebriante.
Sin embargo, y pese a las más de 20 audiencias realizadas entre el 10 de octubre de 2011 y el 27 de febrero de 2012, para esclarecer el asesinato de los hermanos Samira y Salim Afif Chaaban Aguilar, por homicidio calificado por motivos fútiles e innobles, los cuerpos de seguridad presentaron ante su tribunal, el Primero de Primera Instancia Estadal en Funciones de Control, a Jhoángel José Gamboa Naud, «verificándose y quedando plenamente evidenciado», que los mismos hechos que se le imputan a ese nuevo procesado «son los mismos que se controvirtieron en aquel proceso penal».
¿Sicariato pasional?
Los hechos ocurrieron en el sector Los Compatriotas, de Maracaibo. Las causas del crimen no fueron aclaradas, aunque los funcionarios del CICPC que participaron en la investigación de los dos asesinatos apuntaron que se trataba de un sicariato por motivos pasionales.
El día del doble crimen, dos sujetos se presentaron en casa de Samira Afif Chaaban Aguilar. Uno de ellos preguntó por ella, le entregó un ramo de girasoles. Instantes después, el segundo individuo le disparó en reiteradas ocasiones. Su hermano Salim, al escuchar las detonaciones, al parecer, salió a defenderla, pero recibió cinco impactos de bala.
La policía científica explicó que el ramo de flores era una forma de identificar el blanco del crimen. Asimismo, destacó que Samira, aparentemente, estaba acostumbrada a recibir ese tipo de regalos, circunstancia por la que no tuvo reparos en recogerlo.
Un mes antes, Samira, de 28 años de edad, recibió un disparo en la mano por parte de otro sicario, aunque en este caso se desconocen las causas por la que fue tiroteada. La fallecida dejó dos hijas huérfanas, según indicó su padre, Afif Chaaban.

.jpg)





Comente