«Consiste en aplicar los conocimientos técnicos post-colapso para determinar físicamente en las estructuras por qué han colapsado», explicó el presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción , Gustavo García Carrasquero
El Colegio de Ingenieros de Venezuela (CIV) y la Cámara Venezolana de la Construcción (CVC) plantearon a través de una solicitud formal a las autoridades, un plan de tres fases para la recolección de millones de toneladas de escombros en La Guaira, generados por los terremotos del 24 de junio.
El presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción , Gustavo García Carrasquero, sugirió que el procedimiento se ejecute bajo metodologías técnicas y protocolos de ingeniería forense a fin de garantizar tanto la seguridad como la validez del análisis posterior a eventos sísmicos.
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García advirtió que la remoción acelerada e improvisada de materiales destruirá evidencias de campo indispensables para que los expertos logren precisar qué fallas estructurales y factores físicos ocasionaron el colapso de las estructuras.
El plan de tres fases propuesto por el gremio establece, en una primera etapa, la búsqueda y rescate de sobrevivientes mediante extracciones controladas por parte de los cuerpos de ayuda y bomberos, proceso que ya finalizó en las zonas de emergencia.
Para avanzar hacia la segunda etapa, el ingeniero considera indispensable la presencia de personal especializado en las evaluaciones técnicas de las edificaciones antes y durante la remoción de los escombros, mientras se procede a despejar la zona con maquinaria pesada.
«Consiste en aplicar los conocimientos técnicos post-colapso para determinar físicamente en las estructuras por qué han colapsado. Es una evaluación que hay que hacerla conjuntamente con la remoción», explicó el ingeniero.

En esta fase, el experto recomienda que se utilicen maquinarias específicas con el propósito de que los ingenieros y peritos puedan movilizarse en las zonas de emergencia de forma segura, a la par de que las cuadrillas avancen en la remoción de desechos, cuya cantidad se estima en 2,5 millones de toneladas de residuos esparcidos en toda La Guaira, sin incluir el peso de las edificaciones que deban pasar por el proceso de demolición.
La tercera etapa del plan contempla la remoción, fragmentación y transporte de material hacia zonas de acopio temporal y vertederos permanentes, donde los residuos serán triturados por maquinaria industrial.
Posteriormente, se procedería a la separación sistemática de los componentes para ser reutilizados en trabajos de infraestructura y construcción.
«Estas trituradoras separan el material ferroso del material de cemento. El material ferroso se utiliza y se recicla como chatarra para la producción de cabilla o producción de acero. El otro material se utiliza para la producción de bloques», indicó el especialista.
Para el cumplimiento efectivo de este proceso, el presidente de la Cámara Venezolana de la Construcción sugirió la rehabilitación de las de las vías de acceso exclusivas para el traslado de los escombros hacia el vertedero de La Guaira.
De acuerdo a sus declaraciones, se prevé el funcionamiento progresivo de cuatro a cinco trituradoras industriales, de las cuales, algunas ya se encuentran operando y otras serán instaladas en el vertedero principal.
Según proyecciones del gremio, los trabajos de demolición y remoción de materiales podrían extenderse por todo un año, debido a la necesidad de intervenir de manera controlada cerca de 200 edificaciones que tienen afectaciones graves.







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