El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el pasado 15 de agosto aprobó la resolución Nº 2.170, con la prohibición del financiamiento de las organizaciones terroristas Estado Islámico (EI), «Yabaht Al Nusra» y las organizaciones surgidas y subordinadas de Al Qaeda, controlar el flujo de combatientes extranjeros hacia Siria y exigir a todos los países tomar las medidas para el cumplimiento de la resolución indicada.
Inglaterra, el país que presentó el proyecto ante el Consejo de Seguridad, es un país miembro de la Unidad Europea, que aprobó en abril de 2013, una decisión sobre la prestación de ayudas técnicas y la compra de petróleo sirio a los grupos terroristas que operan en Siria.
El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en el pasado reciente al no poder invadir militarmente a Siria, gracias al uso del veto de Rusia y China en la ONU, aprobó brindar ayuda económica y armamento mediano a los grupos armados en Siria.
Al comparar los dos escenarios anteriores, surge una clara contradicción en la posición de esos países —EE UU, Unión Europea, Turquía e Israel— que desde el inicio de los acontecimientos en Siria, hace casi cuatro años, han organizado, asesorado, armado y financiado a estos grupos terroristas, Estado Islámico (EI), «Yabaht Al Nusra» y «Dahesh», usando como instrumento a unos gobiernos árabes lacayos, como los de Qatar y Arabia Saudita.
Estos países son los mismos que hoy en día dan un paso adelante para combatir, (al ver que la magia se vuelve contra el mago), el terrorismo creado por ellos mismos, el cual se convierte en una verdadera amenaza contra sus intereses en las zonas iraquíes geoestratégicas ricas en petróleo, con presencia de ciudadanos europeos y americanos.
Al ver como el terrorismo está atacando salvajemente a la población civil iraquí y los ciudadanos extranjeros en el Muosel, la ciudad petrolera de Irak, las fuerzas de la Otan, en especial las de EE UU, toman la decisión de realizar ataques aéreos contra las bases de los grupos terroristas en Irak, aunque según los analistas EE UU lo que quiere ocupar Irak nuevamente, al ver que el gobierno iraquí se tornaba aliado de Siria e Irán, además según el reporte de los cuerpos de inteligencia iraní, el jefe del grupo terrorista Dahesh llamado Abu Baker el Bagdadi, es un judío israelita preparado por el Mossad israelí, para llevar a cabo el plan terrorista contra la población civil chiita y cristiana en Siria e Irak en nombre del Islam, para permitir la hegemonía sionista en la región y la creación del nuevo Medio Oriente.
Qué bueno sería conseguir las respuestas a las siguientes preguntas:
¿Cómo las fuerzas de la Otan atacan el terrorismo en Irak, pero a los mismos grupos los apoya con armas, dinero y le da refugio en Siria?
¿Cómo los países que toman la iniciativa, para aprobar en el Consejo de Seguridad de la ONU un decreto antiterrorista, participan activamente en la matanza del pueblo sirio, palestino, libio, etc. en nombre de la libertad y la democracia del tío Sam?
¿Quién está detrás del terrorismo en el mundo, como actor intelectual y cuáles son sus objetivos al invadir países independientes y con gobiernos legítimos, en nombre de la guerra contra los grupos terroristas?
Son preguntas que vale la pena que al mundo se le dé una respuesta.





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