Editorial: La Revolución sigue: Giordani, en su miseria, no la para

20 de junio, 2014 - 2:52 pm
Redacción Diario Qué Pasa

El Gobierno da muestras de estar buscando un cambio profundo en la conducción de la política económica, caracterizada dentro de tres líneas de conducta: inmediatez, pragmatismo y contemporización. A tal efecto, se produce la inevitable salida de Jorge Giordani del Gabinete Ministerial, dentro del cual es imposible su presencia habida cuenta su rígida e intransitable ortodoxia política y económica, plasmada la decisión de su reemplazo dentro del pragmatismo, que no es otra cosa que atender el valor práctico de la acción, aplicando la eficacia, ocupándose de los hechos, aprovechando las oportunidades y apartando lo dogmático o ideológico: No hay tiempo que perder en la tarea de reconquistar el terreno perdido en el impulso económico que exige el país en medio de la crisis política.

La realidad económica impone acción inmediata; el tiempo apremia en demasía y se puede contemporizar lo preceptuado en el Socialismo del Siglo XXI con la implementación de las medidas urgentes que den un giro, de 180 grados y desvanezcan la timidez en el hacer, dinámico y revolucionario, que convierta en realidad las expectativas de favor que siempre mantuvo el pueblo en cuanto al progreso y bienestar de Venezuela, partiendo de la explotación de su riqueza.

Cayeron muy bien, en el ámbito financiero y económico, las declaraciones del ministro presidente del Área Económica, ministro de Energía y Petróleo y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez, anunciando que el «Ejecutivo prevé un nuevo sistema cambiario».

Las declaraciones centrales, de singular trascendencia, las hizo el ministro ante representantes de las principales operadoras del sector financiero internacional, en Londres, «quienes conocieron las fortalezas de la economía venezolana y las estrategias para subsanar los desequilibrios originados en el mercado paralelo, así como la inflación».

«La necesidad de converger a un nuevo sistema cambiario en el corto plazo, es una de las acciones previstas para restaurar el desempeño económico del país».

Con estas declaraciones, que esperan por el pronunciamiento oficial del Presidente de la República, todos los empresarios del país, financistas, comerciantes, industriales y de servicio, soltaron la respiración contenida durante mucho tiempo y se sintieron caminando por el terreno sobre el cual quieren transitar desde hace años.

La confianza en el orden económico impulsará las inversiones nacionales y extranjeras y restablecerá la tranquilidad de ánimo que ansían quienes tienen, dentro del ámbito privado, el dinero que demandan los diferentes sectores productivos.

Falta por conocer la ingeniería financiera que habrá de seguirse para poner en orden todo el sistema cambiario.

Dentro de lo pragmático, el Vicepresidente para el Área Económica, deja entrever que se asumirán medidas para unificar las distintas tasas de cambio, a la vez que solo falta por decidir la fecha en que habrá de aumentarse el precio de la gasolina para reducir su insostenible subsidio.

De ir eliminando el contrabando de extracción se ocuparía, en parte significativa, la política de estabilización cambiaria, que a su vez mejorará, efectivamente, el abastecimiento del país, mediante las importaciones inmediatas, mientras se estimula y recupera la producción nacional.

La grosera reacción del niño malcriado

Jorge Giordani, siempre escuchado y usualmente acatado en su decir y su hacer, se niega a resignar la rectoría económica y habiendo resultado, primero sustituido en el directorio del Banco Central y después removido como Ministro de Finanzas, pretendiendo desatar la furia del averno al saberse fuera del ejercicio de lo que fueron sus formidables poderes, revira, se entrega a la venganza y se abraza, ciego de ira, con esa oposición que encarna, en alma, vida y sombrero, la negación de cuanto Giordani dice representar, llegando en su infamia a encubrir su acción, invocando la figura egregia de Hugo Rafael Chávez Frías quien, para suerte de Giordani, no se encuentra entre nosotros.

Jorge: si pretendías causar daño, júralo que lo conseguiste; posees la autoridad que te dieron, primero Chávez y, después, Maduro, al colocar en tus manos tantas responsabilidades. Fuiste consultado, acatado, privilegiado y mira como le pagas al Proceso Revolucionario del Siglo XXI que tanto poder te confió, sin detenerse a pensar en las miserias de tu espíritu.

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