Foto: Lady Vásquez / El señor Rafael Aguilar acudió a la sede de QUÉ PASA
Maracaibo — En una visita a este rotativo, el ciudadano Rafael Antonio Aguilar denunció «la mala praxis de algunos funcionarios militares destacados en la cabecera del Puente General Rafael Urdaneta», exactamente en el tramo que comprende Punta Iguana.
Aguilar cuenta que el pasado domingo 21 de septiembre, fue detenido por «un efectivo de la Guardia Nacional al que solo pudo identificar, según distintivo, como F. Márquez; un hombre de aproximadamente 28-30 años de edad, con rasgos y acento andinos, quien de manera soez, vulgar y altanera, le exigía la suma de 3 mil bolívares por camión, para cruzar el Puente».
Proveniente del centro del país, Aguilar junto con otras personas se desplazaban en dos camiones modelos 650 que contenían cauchos de segunda mano —chivas—, que las traían para ser vendidas en los pequeños negocios del grupo de hombres que venían en los camiones alquilados.
Detalla que al llegar a la cabecera de Punta Iguana, tramo que comprende la entrada a Maracaibo proveniente desde la Costa Oriental del Lago, el mencionado funcionario militar les exigía la suma de Bs. 3 mil a cada chofer, solo por permitirles pasar los camiones, «de lo contrario —bajo amenazas e intimidación— nos levantaría un expediente muy negro de contrabando y nos remitiría a la Fiscalía», pues según afirmaciones del mismo guardia nacional, dijo Aguilar, «todo el que ande en camión tiene que pagar al pasar por aquí».
Sin necesidad
Abusando de su autoridad y de argumentos arrastrados de los cabellos, le pedía una serie de autorizaciones, entre ellos, el permiso de ambiente que permite el traslado de los neumáticos hasta la ciudad de Maracaibo; permisos con los cuales no contaban debido a que el cargamento no estaba expuesto, sino que venía muy bien resguardado en el interior de los camiones.
Finalmente, otro de los propietarios de la mercancía logró convencer al guardia de cobrar una cantidad inferior a la exigida, por lo que resolvieron darle Bs. 1.500 por cada camión, pues ante la negativa de Rafael Aguilar de aceptar semejante extorsión, «el funcionario comenzó a ofender y afirmar con improperios que todo camión tenía que pagar».
Comportamientos similares
Señala Aguilar, que es increíble e insoportable la actitud hostil de funcionarios militares, que se creen dueños de los peajes y alcabalas en todo el territorio nacional, pues horas antes en el paso de Jacinto Lara, antes de la entrada al Zulia, en El Venado, «los guardias que estaban ahí, les hicieron bajar todos los cauchos que contenían ambos camiones, buscando contrabando o drogas para, posteriormente, martillarnos con 8 mil bolívares», dinero que también debieron desembolsillar.
Asegura, que lamenta no haber podido ver los nombres, ni saber con exactitud los rangos de los efectivos castrenses que le quitaron la alta suma de dinero, sin embargo, denunciará esta actuación ante las autoridades competentes, pues él y sus acompañantes, solo estaban desplazando su material de trabajo de un lugar a otro, sin alterar las buenas costumbres, ni ofender a nadie, mucho menos dejando de actuar al margen de la ley.







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