Foto: Archivo
Maracaibo — Iris Morales de Peña, conocida popularmente como «La Coronela», ha sido trasladada con carácter de urgencia y «de forma sorpresiva» desde El Marite al centro de detenciones preventivas de Mérida.
Acusada de un delito de estafa inmobiliaria continuada y asociación para delinquir su nueva ubicación penitenciaria, según los afectados, hace presagiar lo peor: La fuga.
Más de un año después, «La Coronela» se ha negado a reconocer las denuncias que contra ella han interpuesto más de 80 personas que invirtieron sus ahorros para adquirir unas viviendas en los complejos residenciales villas El Buen Pastor y Caminos de Canaán, que jamás fueron edificados. De hecho, ella no tenía ni permiso para construir. El fraude inmobiliario que se le imputa ha sido valorado, inicialmente, en unos siete millones de bolívares.
Las víctimas de esta estafa inmobiliaria continúan preguntándose por qué ni el Tribunal ni la Fiscalía han llamado a declarar a José Bracho, propietario de la empresa Inversora Casa Bella, que opera a través de Century 21, en el centro comercial Montielco.
Sin embargo, y pese a esas pérdidas económicas, a los afectados les llama la atención el traslado de «La Coronela» desde Maracaibo hasta Mérida, cuando el proceso judicial no ha sufrido ninguna variable. Muy al contrario, sospechan que ese cambio de ubicación puede permitir su fuga, además, de perjuicios para ellos mismos, como los traslados cuando se señale el inicio de la vista oral.
Juicios postergados
El próximo 21 de julio, según las actas judiciales, debería iniciarse el juicio. Pero, nuevamente, como ha ocurrido en otras ocasiones, esa fecha, advierten los perjudicados, esa fecha se diferirá.
«La Coronela», según señala una de las afectadas por esta estafa inmobiliaria, «no quería ser trasladada», aunque «toda su familia está fuera del país» por este caso, precisó. «No entendemos este traslado. Todo es por retrasar el juicio», indicó esta fuente.
Por otro lado, según consta en la documentación entregada por los afectados a las autoridades judiciales, José Bracho era el responsable de la empresa promotora de esos complejos residenciales. Sin embargo, y pese a que él ordenaba el ingreso del dinero de las reservas en Turizuca —propiedad de «La Coronela», su esposo y su hijo— «ni tan siquiera ha sido citado a declarar y desvelar cuál era su verdadero papel en este entramado».
«José Bracho y su hermana, los dos propietarios de Inversora Casa Bella, que opera a través de la franquicia Century 21, nos embaucaron. Hay víctimas que denunciaron por estafa inmobiliaria directamente a Bracho; sin embargo, ni tan siquiera ha sido citado a declarar. Él y «La Coronela» nos dejaron en el limbo. Que nos paguen, que nos devuelvan el dinero que invertimos», según señalaron a QUÉ PASA los denunciantes.

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