Exigen la liberación de Claudina Salas y Nereida Torres

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5 de julio, 2014 - 1:41 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Foto: Lady Vásquez

Las trabajadoras de la salud se acercaron a QUÉ PASA y Al Derecho y Al Revés para pedir justicia y explicar sus posiciones.

Maracaibo
— Una nutrida delegación de enfermeras pertenecientes al Hospital Chiquinquirá y al ambulatorio La Chinita, llegaron a este rotativo con matracas, pitos y pancartas en mano para llamar la atención de las autoridades a través del programa Al Derecho y Al Revés y exigir la liberación de las enfermeras Claudina Salas y Nereida Torres, imputadas por el Ministerio Público como cómplices de Luz Dery Otero Sandoval, en el secuestro de los tres niños recién nacidos el pasado 1 de diciembre del año 2013 en el referido hospital.

Justicia

Tras siete largos meses y cinco audiencias diferidas, las enfermeras se encuentran detenidas en la sede de Polisur exigiendo justicia, pues no son responsables de los hechos por los que son acusadas.

Nora Feria, enfermera del Hospital Chiquinquirá, señaló que el único delito de las enfermeras fue estar de guardia esa noche en el hospital, que todos los cargos que se le han imputado no están basados en pruebas contundentes sino en presunciones, a pesar que después de meses de averiguaciones, pesquisas a los teléfonos celulares, investigación en las cuentas bancarias y allanamientos a las viviendas, no ha habido un solo elemento de convicción que las vincule con la secuestradora.

Aunado a eso, la misma Luz Dery Otero Sandoval repitió en reiteradas oportunidades, y así quedó asentado en las actas, que ni Salas ni Torres estaban involucradas en los hechos, que ella por el contrario actuó sola y que durante el hecho hizo todo lo posible para no dejarse ver por las enfermeras de guardia, pues sabía que reconocerían que ella no pertenecía al cuerpo de médicos de la institución.

Inés Tudares, hermana de Claudina Salas, afirma que no es posible que ellas fueran acusadas de tan graves delitos simplemente por estar realizando su trabajo como todos los días, que es impensable que ellas permanezcan recluidas en prisión y que la verdadera responsable de los hechos se haya evadido del retén El Marite en las narices de las autoridades.

Tras distintos ofrecimientos por parte de los administradores de justicia que asuman los hechos para que así salgan de una vez de este calvario, las enfermeras afirman que saldrán con barbas y bigotes de ancianidad, pero que nunca admitirán un hecho tan despreciable que no cometieron, que lucharán y llegarán hasta la máxima instancia para demostrar su inocencia.

El grupo de enfermeras asegura con convicción, que las imputadas son inocentes y que están allí porque el juez sexto de primera instancia en funciones de control, doctor Francisco López Almao, que aún tiene el caso no ha querido pronunciar una decisión  que solicitaron los familiares ante la corte de apelaciones de separación de las causas o mejor aún, que en vista de no poseer elementos probatorios que las vinculen en los hechos, les otorgue la libertad plena, ya que esta sala le otorgó la decisión al mismo juez.

Los hechos

El pasado mes de diciembre,  los niños Sebastián Andrés Maure Tirado, Cielimar Vílchez Montero y Shnneider Santiago Gómez Jerardino, fueron los bebés de un día de nacido, que el 1 de diciembre fueron sacados del Hospital Chiquinquirá, y 24 horas después fueron localizados por una comisión del Cuerpo de Policía Bolivariana del Estado Zulia (CPBEZ), en una habitación del Hotel Euro América, ubicado en la Circunvalación N° 2 de Maracaibo en las manos de Luz Dery Otero.

Los neonatos fueron raptados por esta fémina que vestía como enfermera y quien se identificó ante las madres como la pediatra de guardia, quien más tarde fue apresada e identificada como Luz Dery Otero e imputada como autora intelectual y material en el secuestro de los infantes.

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