Eveling: «Arias tiene que ir conmigo al relleno, lo están engañando»

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18 de octubre, 2013 - 11:39 am
Redacción Diario Qué Pasa

Maracaibo — La actual alcaldesa de Maracaibo y candidata a la reelección, Eveling Trejo de Rosales, hizo a un lado por un momento su apretada agenda como máxima autoridad de la ciudad de Maracaibo, para dedicarle parte de la mañana de ayer a QUÉ PASA, distinguiéndonos con su visita. Eveling, quien se identifica como una ama de casa y una mujer con capacidad de gerencia, demostró su lado humano en las instalaciones de este rotativo y dejó a flor de piel sus intenciones con el municipio.

«En dos años y ocho meses me he demostrado como mujer que sé administrar los recursos, puedo decirle a Maracaibo por qué razón quiero volver a ser Alcaldesa. Un alcalde no puede ser de dos años y ocho meses, debe tener un período completo para poder mostrar una obra. Quiero cumplirle en su totalidad a esos ciudadanos que votaron por mí», dijo Trejo, a la vez que dejó claro que tiene dos familias: la sentimental con sus hijos y su esposo Manuel Rosales, y la del sentir en las venas por la mejora del municipio, al cual le debe aún más obras por ejecutar, razón suficiente para caminar diariamente al menos tres barrios.

– ¿Cuál es su carta de presentación ante los electores para pedirles que voten por su reelección?, es decir, ¿cuáles son las joyas de su gestión, símbolo de la eficiencia de su gobierno?

– «El símbolo de la eficiencia es haberle devuelto a los trabajadores la esperanza y el ímpetu de seguir sirviéndole a la comunidad. Encontré una Alcaldía devastada, hipotecada y la levanté de las cenizas con sentimiento para que ese ciudadano que llegue a servirse todos los días de la institución, pueda sentirse contento. Por supuesto, cumpliéndole y honrándoles las deudas. Hemos pagado más de 42 cestatiques, más de 42 vacaciones y cuatro fideicomisos. Estamos al día con los trabajadores, obreros, pensionados y jubilados».

«A pesar de que no tenemos los impuestos municipales (que se generan de) las regalías petroleras, a pesar de que no recibimos las retenciones que por derecho constitucional nos corresponden, nosotros hemos beneficiado a más de 21 mil familias, con 150 millones de bolívares en programas sociales, hemos invertido 400 millones de bolívares en 300 obras con el Plan Maestro de Recuperación Vial».

-¿Cuáles son sus nuevas propuestas?

– «Después de haber arreglado los problemas de la casa (deudas con funcionarios), vamos a corto plazo con un plan de desarrollo urbano, el cual ya comenzamos con la semaforización. Le cambiaremos el rostro a la ciudad, vamos a la recuperación de las plazas, embaulamiento de cañadas. Y es que el maracaibero algunas veces no sabe cuáles son las competencias de un alcalde».

¿Entonces, qué debe hacer un alcalde?

– Según la Ley Orgánica de Régimen Municipal, Eveling no tiene nada que ver con el racionamiento de luz, eso le corresponde a Corpoelec. Eveling no tiene nada que ver con los colectores, eso es de Hidrolago. La policía que tenemos es administrativa y preventiva, la seguridad es un problema nacional. La gente que quiere hacer creer que el desabastecimiento también es mi culpa; pues no, eso es un problema de las políticas de Estado».

Algunas obras recientes muestran deterioro, un ejemplo muy cercano es el asfaltado de la calle 98 del sector Arismendi. ¿Aplica usted alguna metodología de seguimiento y control de calidad de las obras que contrata la Alcaldía?

– «No solo la calle 98, no solo el sector Arismendi, muchas vías luego de arreglarlas se pierden porque Hidrolago abre las calles y las deja así. Maracaibo creció y necesita un plan de drenaje, cuando llueve se vuelve un desastre».

-¿Se convierte ese dinero en una mala inversión?

– «No. De igual forma es un dinero que se debe invertir, pero cuando pasa el tiempo sale a relucir que los problemas verdaderos están debajo de la tierra. Cuando la Alcaldesa llegó el primer año buscó a Freddy Rodríguez, director de Hidrolago, para que planificáramos, pero se perdió esa reunión. Nos sentamos con el equipo, llegamos a un acuerdo y luego no se hizo nada. Cuando utilizamos la política para dañar a un colectivo estamos perdiendo los recursos y el esfuerzo humano. Nosotros necesitamos sentarnos de nuevo, es decir, que los tres niveles de Gobierno (nacional, estadal y municipal) nos pongamos de acuerdo».

– ¿Por qué no se desarrollan los planes después de las mesas de diálogo?

-«Esperemos que pase el 8 de diciembre (día de los comicios municipales),  para que la política se eche a un lado y Maracaibo se vea beneficiada. Desde que el gobernador Francisco Arias Cárdenas llegó al poder, he enviado ocho comunicaciones para sentarme con él y planificar la ciudad que queremos. Sin embargo, aún estoy esperando las respuestas. Aspiro a que en enero del próximo año el Gobernador reconsidere. Si bien es cierto que no soy de la ideología del Psuv, él (Arias) cuando fue gobernador tenía una competencia sana con Manuel (Rosales cuando era alcalde), y yo quiero eso».

«En una oportunidad dije que fumé la pipa de la paz con Arias, pero parece que a él no le hizo efecto. Cuando la Alcaldía hizo (la ciclovía) en el Bulevar 5 de Julio para que la gente pueda caminar en una zona de confort, después el Gobernador sacó (el mismo plan) en la avenida El Milagro y lo aplaudí. Siempre voy a las reuniones del Consejo Federal de Gobierno, porque no puedo ceder mi espacio. Tocaré las puertas hasta que el Gobernador entienda que la gente lo eligió para mejorar la calidad de vida de los zulianos».

– Usted ha afirmado que extraña la política del fallecido presidente Hugo Chávez, en razón de la eficiencia de aquel gobierno para facilitar los recursos necesarios para invertir en gobernaciones y alcaldías. ¿Cuál es la realidad actual de las finanzas de la Alcaldía de Maracaibo?

– «Parecerá una locura y la gente dirá ‹¡Dios, se volvió loca Eveling!› No, no estoy loca, estoy bien clara y al César lo que es del César, porque a pesar de que mi vida en familia fue separada, gracias a la persecución de mi marido, una cosa es la política y otra cosa es que yo hable como alcaldesa. Una vez le dije al presidente Chávez, ‹le pongo a la orden los terrenos para que construyamos casas›, y él dijo ‹llamen a la alcaldesa de Rosales, porque ella me está poniendo los terrenos›. En ese entonces, el ministro Rafael Ramírez me llamó una vez, pero más nunca. Le envié los proyectos, le envié las direcciones y todavía estoy esperando.

– Pero el presidente Nicolás Maduro solo tiene seis meses y Chávez duró 14 años en el poder. ¿Cuál es la gran diferencia?

– «Por lo menos a Chávez se le vio la preocupación de querer trabajar con la Alcaldesa. Dije que lo extrañaba porque, en los años anteriores, a esta fecha Maracaibo había recibido ocho créditos adicionales, pero ahora este año con el presidente Maduro hemos recibido un solo crédito adicional, sin ningún equilibrio ajustado a la población. Chávez enviaba los recursos de manera equitativa».

«Este año a Machiques de Perijá le enviaron un crédito igual que a mí de 13 millones de bolívares, y ese municipio lo que tiene son 100 mil habitantes. Todos los alcaldes necesitamos los recursos, es cierto, pero es injusto que me traten como me tratan. No estoy pidiendo más, estoy pidiendo lo que le corresponde a Maracaibo.

– ¿Si el  formato de cobros de impuestos regresa, se resolverían todos los problemas de Maracaibo?

– «No se resolverían todos, pero son 950 millones de bolívares de lo que estamos hablando, casi lo que manejo al año como presupuesto de 1 mil 350 millones de bolívares».

– ¿Qué haría en este momento con los 950 millones de bolívares?

– «Mucho más mercados, porque no hay comida. La única que está haciendo mercados populares soy yo. Alguien tiene que hacer algo frente al alto costo de la vida. Estoy en la calle construyendo canchas, y unas 25 mil familias se han beneficiado con los programas sociales. He entregado 10 mil becas, me encanta la gente que tiene actitud».

¿Destaca algún programa social en específico?

– «Nuestros programas sociales son bandera, son los únicos que están en los barrios. No todo es echar asfalto, no solo es colocar un transformador. Tenemos programas sociales como mejoramiento de vivienda y hábitat.

Tenemos el programa Microcréditos Sami, en el cual le damos unos 10 mil o 20 mil bolívares a una familia  para que desarrolle una actividad, como panadería, corte y costuras, zapatos, y los mejores clientes son la gente humilde, porque es la que paga. Hemos beneficiado solo este año 8 mil familias. Luego, cuando esa persona la descubro emprendedora, la conecto con la banca privada para créditos de 100, 200 o 300 millones, y después la formalizo para que sean empresarios e inicien la cadena productiva. No debo darle a la gente Bs. 2 mil  para que se los coma y vuelva mañana por más, ¡no, porque yo creo en el emprendimiento!

¿Cuán importante es la participación del sector privado en su gestión?

– «Hemos sobrevivido con las alianzas con el sector privado. Dentro de poco reconstruiré la Terminal de Pasajeros en la ciudad, porque el proyecto, el terreno que se compró con el dinero del municipio, el exalcalde Gian Carlo Di Martino lo vendió e hicieron un hotel en la Circunvalación N° 1, esa denuncia está en Fiscalía.

Además, construiremos dos terminales periféricos, uno en el oeste y otro en el suroeste. Recuperaremos la Fundación 5 de Julio, con una política fiscal para exonerar el 60% de los impuestos a todo aquel empresario que quiera invertir en 5 de Julio».

– Del Plan de Gobierno que presentó ante el CNE ¿qué porcentaje se ha alcanzado, qué le falta por cumplir y por qué?

– «Con más recursos hubiésemos realizado más obras, pero no creo que otro alcalde haya hecho lo que hice en materia vial. Tengo dos años y he hecho 300 obras, 650 mil toneladas de asfalto con 400 millones de bolívares. Dudo de que ni Manuel Rosales haya hecho eso en solo dos años», aseguró con picardía.

¿Cuál es la diferencia entre su gestión y la de su esposo cuando fue alcalde. Qué destaca de la obra de Manuel Rosales (alcalde) y de su propia gestión?

Ante esta pregunta, Eveling se incorporó en la silla, tomó un sorbo de agua y afirmó convencida:

– «Él es un gerente y un zorro político. Yo soy una mujer que nace de la circunstancias. Él es un político con una gran trayectoria y yo una madre de 10 hijos, y una ciudadana común y corriente. Una ama de casa que les dice a todas las mujeres que vayan detrás de sus sueños. No hay mejor título que el de una ama de casa, que pueda demostrar que tenemos capacidad de gerencia».

«Manuel cuando fue alcalde tenía 4 mil empleados, Eveling tiene 18 mil; Manuel dirigió una Alcaldía con 40 direcciones, y Eveling con 90, porque Di Martino, en una competencia con Manuel, quiso hacer de la Alcaldía una gobernación paralela, e hizo una gran carga burocrática. Manuel creó a los salserines, yo los acabé, porque se convirtieron en un problema político ya que Di Martino les dio un contracto colectivo impagable y ellos perdieron su norte, que es el trabajo. Fueron 4 mil personas que cobraban sin trabajar. Me correspondió trabajar con dificultades. Manuel gobernó seis años, yo solo tengo dos años y ocho meses, esa es la gran diferencia. Manuel es el mejor alcalde que ha podido pasar por la ciudad».

– ¿Por qué Polimaracaibo no se ve en las calles?

– «Está en la calle. Es mentira que tenemos dos patrullas, porque el Gobierno nacional me dio 10, y nosotros teníamos 20 patrullas: tenemos 30. Pero no se trata de patrullas o de pistolas. Tenemos una brigada vial en lugares específicos para dirigir el tránsito», rebatió mientras enumeraba los logros de la policía municipal.

– ¿De los 21 alcaldes del estado Zulia cuáles gestiones usted reconoce como efectivas, sean o no de su misma línea política?

Eveling se incorpora de nuevo, toma agua para apaciguar la garganta (ya que habla demasiado y desde muy temprano en la madrugada), toma aire y pide que se le repita la pregunta. Luego responde:

– «El alcalde de Mara, Luis Caldera. No te nombraré a otro que no sea él, porque es un hombre que ha hecho mucho por el municipio. Y de las mujeres, a la alcaldesa de Jesús Enrique Lossada, Rosiris Orosco, —dijo entre risas—, para ser equilibrada», sentencia y giña un ojo.

– ¿Sería capaz de exhibir su pasaporte para desmentir las versiones que indican que usted pasa más tiempo de viaje que al frente de la Alcaldía?

– ¡Totalmente! Tengo tres meses sin ver a mi marido. La última vez que lo vi fue en julio, te lo puedo enseñar cuando quieras. Me hice famosa cuando mostré el de Manuel para demostrarle al Gobierno que él no se había ido».

– «La feria, la feria, la feria es lo mejor del año». ¿Este año también será lo mejor?

– Sí, este año también será lo mejor. No tendremos Orquídea, pero sí elegiremos a la reina con la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá de fondo. Ahí les dejó esa primicia. También haré el encendido sola, iluminaremos 22 cuadras hasta la iglesia La Consolación».

«El Gobernador tiene que ir conmigo al relleno sanitario»

Eveling aseguró que el problema de los desechos sólidos debe resolverse con un trabajo mancomunado de los tres niveles de Gobierno. «Di Martino vendió los camiones compactadores a un tal Bracho, y esa denuncia está en Fiscalía. Él le entregó el relleno sanitario, que es un inmueble del municipio, a Omar Prieto (alcalde del municipio San Francisco) ¡Ah, pero la operatividad la pagan los ciudadanos de Maracaibo!», afirmó.

Recordó que el presidente Hugo Chávez promulgó en 2010, la Ley Integral de la Basura, la cual reza en el artículo 8º las competencias de cada nivel de Gobierno. «El Ministerio de Ambiente debe buscar recursos para construir un relleno apto en la ciudad. La Ciénaga fue construido para 20 años y tiene más de 30. De 160 hectáreas hay 52 en condiciones de recuperarse. En el segundo nivel está el Gobernador del estado, quien debe asumir la administración del relleno, pero no lo ha querido hacer porque los Bs. 400 mil que pagan los ciudadanos en impuestos y allí se gastan, los usuaría para invertirlo en el desarrollo de la ciudad», comentó Trejo.

«Él (Arias) debe hacer dos zonas de transferencias y garantizar la disposición final de los desechos sólidos, es decir, contratar una empresa para la clasificación de los mismos», comentó a la vez que aseguró que el último nivel, el cual le compete a la Alcaldía, que «solo debe recoger la basura y descargarla. No me he quedado por ahí lloriqueando. Mandé a hacer los proyectos con un gasto de Bs. 80 millones y se lo entregué al Gobernador en marzo, porque cuando se lo envié a Alberto Trujillo (director de Min-Ambiente), me dijo ‹no te vista que no vas›.

Ese fue mi aporte como municipio», explicó la jefa del ayuntamiento, quien a la vez resaltó la importancia de que el ciudadano se entere de que ella ha realizado las diligencias necesarias.

«Cuando en un tribunal entra la política por la puerta, por la ventana sale la justicia». Con esta frase Trejo aseguró que Polimaracaibo no puede actuar en contra de aquellos que sabotean la gestión, como «Nerio López. Los tipos que secuestraron los camiones estaban armados, si hubiera enfrentado a mi gente con López, estoy segura que los míos van presos y Nerio… chévere».

Aclaró que Maracaibo genera 2 mil 300 toneladas de desechos y aseguró que el secretario regional del Ambiente, Carlos García «tiene engañado a Arias», porque, según dijo ese funcionario sostiene que las vías de acceso a La Ciénaga están aptas, y no es así, y que no se forman colas de camiones, a lo cual Eveling mostró fotos que demuestran lo contrario. «El Gobernador tiene que ir conmigo para el relleno y yo le he dicho ‹gobernador vamos a caminar, vamos los dos›. Él tiene su luz propia, y yo tengo la mía, no necesito nutrirme de otro para brillar, ni necesito amarrarme de los pantalones de Manuel para decir que soy una buena gerente», concluyó.

«El exilio duerme en mi cama»
«El exilio se sienta en la mesa de mi comedor»
«El exilio vive en mi casa»

Trejo de Rosales no solo es gerente, también ríe, llora, extraña y añora. Cuando se le consultó sobre su esposo Manuel Rosales, conmovida respondió «el exilio duerme en mi cama, el exilio se sienta en la mesa de mi comedor, el exilio vive en mi casa». Añadió que «hay momentos donde se le bajan los breakers», como el 9 de octubre —día de su cumpleaños— y no pudo estar con él.

Dijo que quisiera viajar «como dice la gente, dos veces a la semana», pero, según dijo, solo lo hace cada dos o tres meses. «Debería viajar una vez al mes, porque como mujer y como madre no puedo estar arreglándole la vida a los demás cuando la mía está destruida. Se preguntó ¿cómo haré feliz a los demás, si yo soy infeliz?».

«Viajo en vuelos comerciales, nunca en privados. La gente se merece que yo le diga la verdad. Algunas veces señalan, pero no preguntan qué siente Eveling cuando está sola», reflexionó.

Ella usa un «perfume sencillo, un perfume de pueblo, pero con olor a rosales», es madre de 10 hijos. Aunque tres son adoptados y otros no salieron de su  vientre ya que vienen de la antigua relación de Manuel Rosales, ella asegura con una firmeza en su voz que no dejó lugar a duda, que nos los diferencia, porque para sus ojos y su corazón todos son sus hijos.

Es devota de la Virgen de La Milagrosa, razón por la cual se casó en la Catedral de Mérida. Además todo el tiempo fuera de agenda se lo dedica a su familia, culminó expresando «es difícil quitarle el tiempo a ellos para dedicárselo a mi otra familia que es Maracaibo. Me quedé aquí porque tenía que enfrentar ese rumor de que Manuel se había ido porque él era un cobarde, un ladrón. Me quedé para decirle a Venezuela que Manuel es un perseguido, no es ningún ladrón y de paso me me gusta ser una servidora pública».

La alcaldesa de Maracaibo, Eveling Trejo de Rosales visitó QUÉ PASA y ofreció una entrevista exclusiva.

En la oficina del director de QUÉ PASA, Pedro Pablo Guisandes, la Alcaldesa dejó florecer su parte humana.

En la rotativa estuvieron: Gastón Guisandes, editor del diario QUÉ PASA; Eveling Trejo, alcaldesa de Maracaibo; Pedro Pablo Guisandes, director del diario QUÉ PASA; y Neuro Villalobos, jefe de campaña de Trejo.

La Alcaldesa compartió un rato agradable con las periodistas de QUÉ PASA.

Fotos: Elianny González

 

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