Foto:Agencias
Se confirman una nueva serie de medidas de dos isótopos del oxigeno de la luna, donde nuestro satélite natural se comenzó a formar a partir de la colisión contra nosotros de otro cuerpo de tamaño planetario hace unos 4.500 millones de años.
La mayoría de los científicos consideran que la Luna se formó a partir del gran impacto con la Tierra de un cuerpo del tamaño del planeta Marte, quien lleva el nombre de Theia. La innumerable cantidad de escombros elaborado por la colisión (probablemente la mayor de las sufridas por la Tierra en toda su historia) formó una densa nube de residuos alrededor de nuestro mundo que, obedeciendo las leyes de la gravedad, se fueron uniendo hasta dar forma a lo que hoy es nuestro satélite.
El sacrificio por confirmar el impacto se produjo en centrar y medir las proporciones entre varios isótopos del oxígeno, titanio, silicio y otros elementos. También esas proporciones varían de un lugar a otro del Sistema Solar, de modo que se convierten en una especie de «firma» a partir de la cual los científicos pueden determinar de qué planeta procede una roca concreta. En el caso de la Luna, comparar esas proporciones entre rocas lunares y terrestres puede decirnos cuánto de Theia y cuánto de la Tierra hay actualmente en nuestro satélite.
Y ahí es donde surge el problema. De hecho, la extraordinaria similitud hallada entre los ratios de estos elementos en la Tierra y la Luna entran en conflicto con la idea de que lnuestro satélite está formado, en su mayor parte, por materiales procedentes de Theia. Si fuera así, su composición debería diferenciarse claramente de la de la Tierra. Algo que, en la práctica, no sucede.
Rocas lunares traídas por astronautas
Un grupo de investigadores alemanes, dirigido por Daniel Herwartz, han concretado una serie de técnicas nuevas y más refinadas para adquirir las proporciones de dos isótopos del oxígeno en varias muestras lunares llegadas a la Tierra en forma de meteoritos. Sin embargo, afirmaron reforzar sus conclusiones analizando muestras más «frescas», ya que las utilizadas habían podido cambiar sus isótopos al entrar en contacto con el agua de la Tierra.
Un error de menos de 3 partes por millón
Gran parte de los modelos estiman que entre un 70% y un 90% de la Luna está combinada de materiales de Theia, mientras que entre el 10% y el 30% restante procede de la Tierra primitiva. Por otra parte, algunos modelos argumentan todo lo contrario y defienden que no puede haber más de un 8% de Theia en la Luna actual. El doctor Herwartz afirma que los nuevos datos indican que sería posible una mezcla del hasta el 50% (mitad Theia, mitad Tierra), aunque se necesitan nuevas investigaciones para confirmarlo.
Los científicos utilizan una técnica que es capaz de analizar las muestras y sus isótopos a un sorprendente nivel de detalle: 12 partes por millón (con un margen de error de más/menos 3 partes por millón). Mucho más de lo que cualquier análisis había conseguido hasta ahora.







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