Foto: Diego Graterol
Del vehículo que arrolló al pequeño Luis Anderson en la C-2, no se sabe nada, el conductor tras impactarlo lo dejó abandonado a su suerte, provocándole la muerte
Maracaibo — La madrugada de ayer, la desgracia enlutó a la familia Gil García, al enterarse de la trágica e inesperada noticia, de que su pequeño Luis Anderson Gil García de 12 años, perdió la vida cuando atravesaba la Circunvalación N° 2 a la altura del sector Cumbres de Maracaibo a las doce de la madrugada de ayer, el conductor de un vehículo lo impactó dejándolo sin vida tendido en el pavimento y sin pensarlo dos veces emprendió veloz huida abandonando al pequeño a su suerte.
Lamentablemente, Luis Anderson perdió la vida instantáneamente, su cuerpo sin vida quedó tendido boca abajo, el mayor impacto lo recibió en su rostro. A las afueras de la humilde vivienda, signada con el Nº 91-175, ubicada en la calle Brisas de Lara del sector Cañada Honda, José Alberto Gil, papá del pequeño, acompañado de su tía Yaneth Gil, manifestaron que el infante se encontraba en horas de la noche jugando en el frente de la referida residencia, en compañía de tres amiguitos y su hermano mayor de 15 años.
«De repente no los vimos, eran eso de las 10:30 de la noche, nos extrañó, porque ellos no salen sin permiso y menos a horas tan altas de la noche, no fue hasta la una de la mañana cuando nos enteramos de la mala noticia», narraron el hombre y su tía.
Yennifer García, madre de Luis Anderson, se encontraba devastada y desconsolada, las lágrimas la ahogaban y dentro de su cordura solo lograba repetir «ay mi hijo lo único que me pedía era comida».
La familia, aún no se explica exactamente lo que sucedió, el pequeño «Shumager», como de cariño era llamado Luis Anderson, cursaba sexto grado en la Unidad Educativa Consuelo Nava Tovar, se graduaría este año, era el tercer de siete hermanos y amante del fútbol.
Maestros y compañeros muy tristes
En la unidad educativa, Yasmari Canelón, subdirectora del plantel y Osman Urdaneta, maestro del aula, en compañía de otros docentes lamentaron lo sucedido y describieron al niño. «Era muy cariñoso, le encantaba el deporte, se llevaba bien con todos sus compañeros y era muy bueno para las matemáticas».
Asimismo, agregaron que entre los docentes y compañeros de estudios, realizaron una colecta para ayudar con los gastos fúnebres a la familia y asistieron al velorio con una ofrenda floral.
El número 12 de la lista e integrante del grupo de 27 alumnos que conformaban el sexto grado de la escuela, será recordado por su carisma y su cariño hacia todas las personas que lo acompañaron en su viaje por la vida.
El pequeño será velado dentro de su humilde vivienda y sepultado a las diez de la mañana de hoy en el cementerio Corazón de Jesús.








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