Hampa desatada hace parecer impotente a los cuerpos de seguridad

18 de diciembre, 2015 - 4:36 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Miranda — Ya se está haciendo cotidiano, que más de una persona sea víctima de la delincuencia, de hecho los actos delictivos han llegado a tal grado, que ni siquiera la casa de Dios se respeta, como el hecho ocurrido el jueves pasado, donde le robaron a mano armada a un grupo de jóvenes, quienes se encontraban dentro del templo sagrado, de la iglesia de Nuestra Señora de Altagracia. Se está haciendo imposible estar inclusive frente a su casa, por temor que sea objeto de robos.

Roxana Revillas, estudiante, nos relató que fue objeto de robo, y lo que es peor de ultraje, por unos «robacelulares». «Iba hacia mi casa en Alto Viento, cuando me interceptó por el ABC, un joven con el rostro descubierto, pidiéndome que le entregara el celular, al no creerme que no tenía, me empezó a registrar inclusive mis partes íntimas».

Jorge Azuaje estudiante, contó que el martes fue interceptado por un ladrón en Los Campos, de aspecto joven, quien me pidió la tablets que llevaba y Bs. 30 mil, marchándose en un Maverick rojo, cree que lo venían siguiendo desde el banco.

Habitantes de la avenida 4 entre calles 11 y 12 se quejan por la falta de alumbrado existente en la zona, comentan que en la calle adyacente al Inces sirve de guarida a algunos facinerosos, quienes se dedican a robar a todo el que pase por el lugar.

Mientras tanto, al parecer, los cuerpos de seguridad no tienen suficientes efectivos, o sencillamente no han puesto la especial atención que se merece tal situación que agobia sobre manera a todos los habitantes de este hermoso municipio, lo que si prevalece es la impunidad, puesto que nada o poco se conoce de la detención de estos malhechores.

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