Cuando comenzó el terremoto, Villafaña estaba en una habitación del cuarto piso del hotel Santuario La Llanada, conocido anteriormente como Negra Hipólita, donde al igual que los demás deportados, permanecía retenido por el SEBIN
Veintisiete años después de escapar con vida del deslave que devastó La Guaira y en el que murieron dos de sus hermanos, Ybrahin Villafaña quedó atrapado bajo los escombros de un hotel que colapsó durante los terremotos del 24 de junio.
Había llegado allí apenas unas horas antes, deportado desde Estados Unidos junto a otros 145 venezolanos.
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Cuando comenzó el terremoto, Villafaña estaba en una habitación del cuarto piso del hotel Santuario La Llanada, conocido anteriormente como Negra Hipólita, donde al igual que los demás deportados, permanecía retenido por el SEBIN.
Estaba en la habitación con otras 12 personas. Todos salieron corriendo con la intención de llegar a la entrada principal del hotel, pero antes de lograrlo el edificio comenzó a desplomarse. «Casi llegando a la salida se vino abajo el techo. Quedamos tapiados por los escombros», recuerda.

Permaneció atrapado alrededor de una hora. Tenía una herida en la cabeza, a la altura de la nuca, no podía moverse y apenas lograba respirar. En medio de la espera, incluso se quedó dormido por momentos.
Quienes lograron sacarlo fueron varios de los deportados que pudieron salir antes de que el edificio colapsara.
Después de ser rescatado fue trasladado al Hospital Vargas, en La Guaira. Allí lo acostaron sobre una colchoneta. Cuando recuperó el conocimiento descubrió que estaba en el área exterior de la morgue, donde habían colocado cuerpos porque el espacio dentro de la instalación ya estaba lleno.
«Cuando me levanto veo cantidad de muertos y escucho de lejos a alguien diciendo: ‘Él está vivo, sáquenlo de aquí’».
Todavía aturdido, se levantó como pudo y caminó apoyándose en otras personas hasta entrar nuevamente al hospital. Luego buscó la manera de trasladarse hasta la casa de sus familiares.
«El terremoto sucedió casualmente el día de mi cumpleaños. Yo soy sobreviviente del deslave de 1999 en La Guaira. Tenía nueve años, se me murieron dos hermanos de 10 y 4 años. Y ahorita viví esto. Dios me tiene algo preparado en mi vida», dijo.







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