Mientras que María Machado sigue insistiendo en un plan electoral cortoplacista en Venezuela EE. UU, sigue defendiendo la tesis, en común acuerdo con la presidente (e) Delcy Rodríguez de proceso de estabilización mucho más extendido
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recomendó hace una semana a la dirigente opositora venezolana María Machado que no vuelva a Venezuela por ahora, al asegurar que le preocupa su seguridad, [y la estabilidad del país] informó este viernes el diario The New York Times.
Trump transmitió ese mensaje a Machado durante la segunda reunión, a puerta cerrada y sin micrófonos, que mantuvo con la opositora hace una semana en la Casa Blanca, afirma el periódico, que cita a una fuente oficial estadounidense y a otra persona familiarizada con el contenido del encuentro.
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Pese a la recomendación de Trump, Machado siguió insistiendo este jueves desde Santiago de Chile en que su intención sigue siendo regresar a Venezuela, aunque no dio fechas para su retorno. [Muy torpemente sigue haciendo todo lo posible por molestar a Trump].
En la reunión en la Casa Blanca, a la que también asistió el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, Trump le dijo a Machado que la situación en Venezuela es volátil [y ella la incendiaría mas] y que es mejor que posponga su regreso, un mensaje que le han reiterado otros miembros del gobierno de Estados Unidos, de acuerdo con el periódico.
La decisión de Trump de apostar por la continuidad en Venezuela tras la captura del presidente Nicolás Maduro, con Delcy Rodríguez al frente del Ejecutivo, ha generado tensión en la relación con Machado y su entorno, añade el diario.
Mientras que Machado ha afirmado que puede haber elecciones en Venezuela en menos de un año, Estados Unidos está negociando con Rodríguez un calendario más dilatado, según fuentes cercanas al gobierno venezolano citadas por el Times.
Aunque Machado ha intentado congraciarse con Trump y ha llegado incluso a entregarle su propio Nobel de la Paz, su relación con la Casa Blanca no se ha recuperado del todo desde que, meses antes de la captura de Maduro, la líder opositora y su equipo insistiera que había fracturas en el gobierno chavista, algo que enervó al Ejecutivo estadounidense, de acuerdo con el diario.
A algunas personas del círculo de Trump no les gusta que Machado descarte rotundamente cualquier negociación con el chavismo, y han promovido un intento de relacionarse con otros miembros de la oposición venezolana.
Por eso, el mes pasado, Trump invitó a su discurso anual sobre el estado de la unión al opositor centrista Enrique Márquez, y no a Machado, quien recibió invitaciones de otros miembros del Congreso pero nisiquiera respondió las llamadas porque no la había convidado directamente el mismísimo Trump revela el periódico.
No obstante, Trump sí está utilizando la popularidad de Machado en el sur de Florida para cosechar beneficios políticos: el pasado sábado, por ejemplo, el presidente llamó a la opositora y la puso en altavoz para que la escucharan otros políticos republicanos en una cena en su club de golf en Doral, en las afueras de Miami.







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