El buque de 100.000 toneladas zarpó de San Diego

El USS Abraham Lincoln llegó a Tailandia después de meses de combates casi diarios

Buque Abraham
2 de septiembre, 2026 - 12:57 pm
Fuente: CNN

La escala le da un descanso a una tripulación agotada por una misión controvertida por lo excepcionalmente larga que le acarreó problemas de salud mentales y física además de problemas de mantenimiento

 

El portaaviones USS Abraham Lincoln llegó a Tailandia el miércoles, en su primera escala en puerto en más de ocho meses, poniendo fin a una larga travesía en el mar por Medio Oriente que generó preocupación por el bienestar de su tripulación.

El Lincoln, con el casco manchado de óxido tras pasar mucho tiempo en el mar, atracó en el puerto de Laem Chabang, no lejos de la ciudad de Pattaya, un destino principal para las visitas de descanso y relajación de los militares estadounidenses desde la guerra de Vietnam.

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El buque de 100.000 toneladas zarpó de San Diego el pasado mes de noviembre, y cuando regrese al sur de California a finales de este año habrá completado uno de los despliegues más largos de la historia de la Armada de Estados Unidos.

«Estamos todos muy entusiasmados de que Tailandia sea la primera escala portuaria de nuestro histórico despliegue», declaró el capitán Dan Keeler, comandante del Lincoln, en un comunicado.

Según el senador estadounidense Richard Blumenthal, el Lincoln ha establecido un récord moderno de días consecutivos en el mar durante misiones de combate y bloqueo en la guerra contra Irán.

Según ha informado CNN, el despliegue prolongado ha provocado problemas de moral debido a la escasez de suministros y al menos un posible intento de suicidio entre sus 5.000 tripulantes.

Abraham Lincoln

Blumenthal, demócrata de Connecticut y miembro de la Comisión de Servicios Armados, escribió el mes pasado al secretario de Defensa, Pete Hegseth, y al secretario interino de la Marina para expresar su «seria preocupación» por la creciente duración de los despliegues y exigir respuestas sobre las condiciones de vida a bordo del portaaviones.

«Se han reportado numerosos casos de escasez de suministros básicos, contaminación del agua, problemas de plomería, deterioro de la salud mental y problemas de seguridad en la cubierta» a bordo del barco, apuntó en la carta, así como «interrupciones en el sistema postal, que han provocado que muchos paquetes de ayuda destinados al barco se pierdan en tránsito durante meses».

Hegseth declaró posteriormente que las condiciones del Lincoln habían sido «completamente tergiversadas», aunque no especificó sus preocupaciones respecto a la información publicada.

Cuando se le preguntó al presidente Donald Trump sobre la duración del despliegue, desestimó las preocupaciones, diciendo que «no era ni de lejos lo suficientemente largo».

Pero poco después de que se hicieran públicos los problemas a bordo del barco, el Pentágono anunció que el portaaviones USS George Washington, con base en Japón, sería enviado a Medio Oriente para reemplazar al Lincoln.

Desde entonces, se ha estacionado allí junto con el USS George H.W. Bush, manteniendo así una presencia de dos portaaviones para la Armada de Estados Unidos mientras continúan las hostilidades con Irán.

Según los críticos, la retirada del George Washington de la zona del este de Asia puso de manifiesto los problemas de capacidad de la Armada, dejando al servicio sin uno de sus mayores buques de guerra para mostrar apoyo a los aliados y disuadir a adversarios como China y Corea del Norte.

En declaraciones a la prensa en Virginia la semana pasada, el jefe de operaciones navales de Estados Unidos, el almirante Daryle Caudle, reconoció el estrés que los despliegues prolongados han supuesto para la Armada, sus marineros y sus familias.

Manifestó que el servicio intentaría dar mayor certeza a los tiempos de despliegue, pero las exigencias del combate pueden dificultarlo.

«Preferiría despliegues de siete meses. Normalmente no soy partidario de las prórrogas y me opongo firmemente a ellas. Pero el enemigo tiene voz y voto», declaró Caudle, según USNI News.

trump

Al Lincoln se le unen en Tailandia otros dos buques de guerra estadounidenses: el destructor de misiles guiados USS Frank E. Petersen Jr., que atracó el miércoles en Sriracha, no lejos de Laem Chabang, y el crucero de misiles guiados USS Robert Smalls, que llegó a Map Ta Phut, al este de Pattaya.

Pattaya nació de la guerra de Vietnam

Al hacer escala en un puerto cercano a Pattaya, el Lincoln llega a un lugar de descanso y relajación que se hizo famoso durante la época de la guerra de Vietnam como un destino bullicioso donde los militares estadounidenses podían desconectar de las presiones de la guerra.

Pattaya se encuentra a menos de una hora en coche al norte de U-Tapao, donde una base aérea albergó a decenas de bombarderos B-52 estadounidenses durante la Guerra de Vietnam.

La base permitía a los bombarderos de ocho motores llegar a Vietnam del Norte en tres o cuatro horas, lo que suponía un ahorro considerable de tiempo y combustible en comparación con el otro punto de partida principal para los B-52, la base aérea Andersen en Guam, en el Pacífico.

Pattaya

En 1966, Tailandia aprobó la Ley de Establecimientos de Servicios, que «permitía a los establecimientos de entretenimiento de todo el país emplear a mujeres que ofrecieran ‘servicios especiales’», según el informe.

«Los salones de masajes, bares y casas de té donde los clientes podían solicitar estos servicios fueron legalizados bajo una licencia», agrega.

Un año después, Tailandia y Estados Unidos firmaron el «Tratado de Descanso y Recreación», que formalizó el acuerdo de las autoridades tailandesas para autorizar servicios de entretenimiento para los militares estadounidenses, indica el informe.

El acuerdo alcanzado mediante este tratado es ampliamente considerado como el inicio de la industria del turismo sexual en Tailandia.

Aunque la presencia estadounidense en Tailandia disminuyó rápidamente tras el fin de la guerra de Vietnam en 1975, la industria del sexo sobrevivió, y lugares como Walking Street en Pattaya siguen repletos de salones de masajes, bares y clubes.

La prostitución callejera o en burdeles es ilegal, si bien los activistas llevan tiempo argumentando que criminaliza injustamente a las trabajadoras sexuales vulnerables.

Incluso antes de la llegada del Lincoln, las autoridades tailandesas ya estaban haciendo pública una ofensiva contra las presuntas trabajadoras sexuales que ejercían fuera de los establecimientos autorizados.

Según informes de la prensa local, la policía de Pattaya detuvo durante el fin de semana al menos a 25 personas sospechosas de solicitar servicios de prostitución, un delito castigado con multas.

Las autoridades locales afirman que los mandos militares estadounidenses han establecido normas que prohíben al personal visitar dispensarios de cannabis y participar en deportes acuáticos como el esquí acuático y el parapente.

El alcalde de la ciudad de Pattaya, Poramet Ngampichet, declaró que espera que la escala del Lincoln en el puerto impulse la economía local.

«Nuestro objetivo ha sido que Pattaya sea reconocida como un importante destino vacacional», comentó Poramet, según la agencia Associated Press. «Esperamos con agrado más visitas de las tropas en el futuro, ya sea para ejercicios militares o vacaciones, antes de que regresen a Estados Unidos».

 

 

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