El difícil arte de ser dirigente deportivo

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21 de octubre, 2013 - 2:52 pm
Redacción Diario Qué Pasa

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Foto: Archivo FLB

Presidentes de Asociaciones deberían ser empleados directos del Irdez pudiendo ser removibles cuando no cumplan con sus responsabilidades.

Algunos han asumido el cargo como una profesión y de ello se sustentan.

Ser dirigente deportivo es la tarea más engorrosa que dentro del mundo del deporte se pueda concebir. Quienes se lanzan a la aventura de ser presidente de una asociación, desconocen en su mayoría la responsabilidad que asumen, hasta el mismo momento n en que luego de elegir una directiva de, pronto mira a los lados y se da cuenta que los restantes directivos lo han dejado íngrimo y solo al frente de la entidad que escogió para dirigir.

Si usted cree que la tarea es fácil, sepa que genera tantos problemas que van desde lo familiar, hasta lo personal, pues debe enfrentar a los reclamos de la familia a la que no se le presta la debida atención por estar metido en los campos deportivos y también a los atletas y entrenadores quienes reclaman todo, de todo y por todo.

Hay dirigentes que lucen atornillados a la presidencia de una entidad, no por placer, sino porque cada vez se hace más difícil encontrar quien quiera asumir todos los problemas y sacrificios del mundo para tratar de echar hacia adelante un deporte.

Cuando todo el mundo se apresta a irse de paseo a la playa o al campo, el dirigente está impedido por cuanto debe atender una competencia deportiva en algún lugar. La familia se requiebra, el padre nunca está en casa porque de lunes a viernes tiene su trabajo y los fines de semana se lo dedica al que dirige. Si por tentación esposa e hijos no gustan del mismo deporte, la situación entonces se hace más dramática porque el distanciamiento familiar se hace mayor. Se crea una brecha familia muy difícil de achicar.

Si se hace un inventario del número de años que han estado la gran totalidad de los presidentes de asociaciones, nos encontraremos con personas que han perdido la cuenta, dejado la impresión de que sin ellos al frente del deporte en cuestión el mismo no va a funcionar.

A simple vista luce como si el deporte zuliano no tuviera problemas, cuando la realidad es otra. Lo que ocurre es que el centralismo regional  establecido, hace que el presidente solo tiene noción de las acciones que se dan en Maracaibo y en consecuencia, los municipios foráneos quedan huérfanos de la acción de la Asociación y salvo algunas excepciones, las selecciones por lo general están conformadas por atletas que viven y entrenan en Maracaibo.

Esto obedece a la casi desaparición de las ligas en los municipios. Por lo menos en Cabimas no se sabe cuántas ligas debidamente establecidas hay, al extremo de que no existe la de atletismo, siendo como es esa ciudad, la cuna del deporte de pista y campo, si tomamos en consideración que fue en el estadio Venoil donde nacieron las famosos Olimpíadas Shell.

Lo más llamativo de todo esto es que la gran mayoría de los presidentes de asociaciones son a la vez entrenadores al servicio del Irdez. Eso trae como consecuencia, nos referimos a la dualidad de cargos, los enfrentamientos, más peligrosos de lo que uno se pueda imaginar.

Algunos dirigentes son acusados de vivir prácticamente del deporte. Hay pruebas de que al algunos de ellos se les ha abierto procedimientos administrativos, porque dispusieron del dinero que se lea dio para la asistencia a un evento, exponiendo a los aletas a dormir mal y comer peor con tal de que al final algo quede en su bolsillo.

No se sabe si alguno de estos casos ha sido sancionado con todas las de ley, pero nadie puede negar que se dieran y posiblemente se sigan dando, porque no hay un control estricto sobre el manejo de dinero que se da a cada presidente de Asociación para la asistencia a un evento extra estado.

El problema también está en que nadie sabe con exactitud el monto del presupuesto para cada Asociación y al parecer les dotan de ayuda económica y material deportivo según se vayan dando las competencias, de modo que nunca se sabrá con cuanto contó equis Asociación para su desempeño a lo largo del año.

Al final el presidente de la Asociación queda expuesto a que lo llaman corrupto, pierda a la familia y también a muchos amigos.

Por eso es que ser presidente de una Asociación no es nada fácil, Eso es verdad, pero como divierte.

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