El 10 de la «canarinha» es quien comanda y pilotea a su equipo
Foto: AFP
Brasil sufre de Neymar dependencia y en el inicio de la Copa América de Chile 2015 se manifestó crónica. El antídoto es mejores jugadores, pero como no hay le toca al astro del Barcelona salir al campo y echarse el equipo al hombro para ganar partidos y mantener vivo el sueño.
El DT Dunga acertó cuando le dio el brazalete de capitán a Neymar. Impresiona verlo correr a toda velocidad por el campo y en el camino dar instrucciones a sus compañeros para posicionarse en el campo y hacer sus jugadas. La victoria 2-1 ante Perú en el debut en el grupo C, en la fría Temuco, fue un monólogo de Neymar: de un lado a otro, solo, buscando abrirse espacios para llegar al gol.
Lo colectivo
Neymar impidió que Brasil se sumara a la estadística de sorpresas en esta Copa América: el empate de Argentina y la derrota de Colombia. La «canarinha» selló un triunfo agónico, pero que vale igualmente tres puntos en la tabla. Son 11 partidos con victorias desde que Dunga reasumió la selección, en julio pasado. Y Neymar ha sido el responsable de casi la mitad de los goles anotados en este período.
En la última Copa América, en Argentina hace cuatro años, el combinado «canarinho» fue eliminado en cuartos de final por Paraguay en penales. Era otro Neymar entonces: talentoso, pero no protagonista. La dirección del discurso ahora en el equipo busca resaltar lo colectivo, sin desestimar la labor de Neymar.
El próximo rival es Colombia, que perdió ante Venezuela y necesita ganar. La última vez que se midieron, Neymar salió en una ambulancia. ¿Una orden de restricción para Juan Camilo Zúñiga?.







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