Guillén regresó a Chicago para dirigir a los Medias Blancas de 2004 a 2011 y condujo al equipo a su más reciente campeonato de la Serie Mundial en 2005
Los Medias Blancas de Chicago retiraron el número 13 del exmánager y excampocorto Ozzie Guillén en una ceremonia realizada antes del encuentro del sábado contra Cleveland.
Guillén, venezolano de 62 años y analista carismático en las transmisiones televisivas de los Medias Blancas, se convirtió en la 13.ª persona y el primer exmánager al que el equipo le retira su número. Su nombre y número fueron develados en una fachada del segundo nivel de Rate Field.
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Tres veces elegido al Juego de Estrellas, Guillén jugó sus primeras 13 de 16 temporadas en las Grandes Ligas con los Medias Blancas. Fue el novato del año de la Liga Americana en 1985 a los 21 años, y ganó un Guante de Oro en 1990.
En 13 temporadas como jugador de los Medias Blancas, Guillén bateó para .265 con 24 jonrones, 565 carreras impulsadas y 163 bases robadas en 1.743 juegos de temporada regular. Concluyó su carrera como jugador con Baltimore, Atlanta y Tampa Bay, y terminó con un promedio de .264, 28 cuadrangulares y 619 impulsadas en 2000, cuando se retiró.
Guillén regresó a Chicago para dirigir a los Medias Blancas de 2004 a 2011 y condujo al equipo a su más reciente campeonato de la Serie Mundial en 2005. En ocho temporadas, su marca fue de 678-617.

Una ceremonia de honor
A.J. Pierzynski y Paul Konerko, figuras del equipo de los Medias Blancas de 2005 que arrasó con récord de 11-1 en esa postemporada, presentaron a Guillén frente al dugout de Chicago. Asistieron otros excompañeros y jugadores, además del presidente de los Medias Blancas, Jerry Reinsdorf.
«Nunca me he puesto nervioso jugando béisbol. Nunca me he puesto nervioso dirigiendo béisbol. Pero hoy estoy muy, muy nervioso porque éste es un momento diferente», expresó Guillén. “Hoy no estoy aquí como mánager. Hoy estoy aquí como un hombre agradecido al que le dieron esta oportunidad».
En un comunicado, Reinsdorf señaló: «Desde el momento en que se unió a esta organización en los entrenamientos de pretemporada de 1985, Ozzie Guillén ha sido único».
Guillén fue electrizante como jugador y, como mánager, franco y a menudo fogoso. El venezolano nunca rehuyó los conflictos —ni las palabras malsonantes— al evaluar a peloteros, jugadas, encuentros o lo que fuera.

El 13 le pertenece a Venezuela
El sábado, Guillén estuvo acompañado en el escenario por su esposa, Ibis, mientras sus familiares —incluidos sus tres hijos— permanecían sentados frente a él. Vestía un traje oscuro y lucía un pin destacado con la bandera de Venezuela en la solapa.
Al hablar con los periodistas, Guillén destacó su herencia venezolana y señaló que su elección del número 13 en el uniforme estaba vinculada a la tradición beisbolística de su país.
Mencionó como fuente de inspiración a Dave Concepción, jugador de cuadro seleccionado nueve veces para el Juego de las Estrellas, quien llevó el número 13 durante sus 19 temporadas con Cincinnati. Asimismo, reconoció al actual jardinero venezolano de Atlanta, Ronald Acuna Jr., por continuar con la tradición de usar el número 13.
«Creo que el 13 le pertenece a mi país», dijo Guillén. «Para mí, en Venezuela, el 13 es un número de buena suerte, aunque los estadounidenses no creían que fuera un número tan afortunado».







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