Willis, de 71 años, parece demencia frontotemporal
La familia de Bruce Willis planea donar el cerebro del actor a la investigación científica después de su muerte, con el objetivo de contribuir a una mejor comprensión de la demencia frontotemporal (DFT), la enfermedad que puso fin a su carrera en 2022, según informan medios locales.
La decisión cuenta con el respaldo de su esposa, Emma Heming Willis; su exesposa, Demi Moore, y sus cinco hijas.
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Heming Willis ha descrito la medida como «emocionalmente difícil, pero científicamente necesaria», debido al valor que puede tener el tejido cerebral para estudiar los cambios asociados a esta enfermedad.
Willis, de 71 años, fue diagnosticado inicialmente con afasia en 2022. Un año después, su familia confirmó que padecía demencia frontotemporal, un trastorno neurodegenerativo que puede afectar el lenguaje, la conducta y otras funciones cognitivas.
El diagnóstico llevó al intérprete a retirarse de la actuación, después de una trayectoria marcada por películas como Duro de matar.
El valor de las muestras cerebrales
La DFT es la forma más común de demencia entre las personas menores de 60 años y actualmente no tiene cura.
A diferencia de otros métodos de estudio, el análisis del tejido cerebral obtenido después de la muerte permite a los investigadores observar directamente cambios celulares relacionados con la enfermedad.
Este tipo de material puede aportar información sobre la evolución del trastorno y sobre las alteraciones que afectan al cerebro, aunque por sí solo no representa un tratamiento ni garantiza nuevos avances concretos. La familia de Willis espera que la donación facilite investigaciones que ayuden a comprender mejor la DFT y, a largo plazo, a desarrollar respuestas médicas más eficaces.
Heming Willis mantiene una labor pública de concienciación sobre la enfermedad mediante un fondo que lleva su nombre y el de Bruce Willis. La iniciativa apoya la investigación y ofrece respaldo a los cuidadores, un grupo especialmente implicado en la atención diaria de las personas con DFT.
La esposa del actor también se ha referido recientemente al fracaso de un ensayo clínico sobre la enfermedad. Calificó la noticia de «un golpe al estómago», pero pidió a los científicos que no abandonen sus esfuerzos. La DFT sigue siendo una enfermedad sin cura, y la familia considera que la donación del cerebro de Willis puede convertirse en una fuente adicional de información para futuras investigaciones.







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