Francis Juzga

francis columna
31 de julio, 2015 - 5:38 pm
Redacción Diario Qué Pasa

*** Sueño con un país que a muchos les resultará extraño, pero tengo derecho a soñar. Volver a los años 45 cuando era costumbre pasarle un plato de comida a su vecino, sin preguntar si este estaba urgido o no de ello, pero así era el comportamiento de los venezolanos de ayer, amables unos con otros, nada de odios ni rencores.
Un país donde saludar, dar los buenos días era esencial.

Un país donde niños y jóvenes respetaban a los ancianos y sobre todo a sus maestros, a quien consideraban una institución; un país donde las peleas eran a puño y no con armas de guerra como en estos momentos, las cuales usan hasta por un simple tropezón.

Sueño con un país donde la alternativa era el remiendo de la ropa, el zurcir de medias, el regreso de las llamadas costureras, que hacían ropa para damas y caballeros y en fin, un país donde todas estas menudencias eran sinónimo de paz y tranquilidad.

Ojo, soñar no cuesta nada.

*** Recorro los canales y me encuentro, en especial el día domingo, con que dan muchas películas del cine mexicano y veo a Mario Moreno «Cantinflas» y Germán Valdés «TinTán» la mayoría de las veces. Observo y me pregunto, por qué nos reímos tanto de cosas que en estos momentos no producen ese mismo frenesí. Llego a la conclusión en estos tiempos, que los llamados cómicos ya no existen y que son los talk show los que han dominado el arte de hacer reír. Advierto que en la TV hay muchas series que hacen reír, una de ellas Two And a Half Man, pero el cómico en esencia parece haberse diluido en el tiempo. Los Jerry Lewis y otros quedaron allá atrás, sin que surgieran nuevos cómicos, sobre todo en el cine mexicano, que fue el que conocimos. El machismo del venezolano fue producto de las películas mexicanas ya que el venezolano se identificó mucho con el ranchero mujeriego, parrandero pendenciero y jugador.

El auge del cine mexicano se dio a causa de la II Guerra Mundial, situación que obligó a que todos los artistas norteamericanos debieron enrolarse en el Ejército e ir a los campos de batalla. Esa oportunidad la aprovechó México, país al que se mudaron todos los estudios, comprados algunos por magnates mexicanos, y como resultado se adueñaron del mercado latino. Eso dio pie a la aparición de una cantidad, amplia por cierto, de cómicos y nos acostumbramos a reír del humor latino. Lo que deseo juzgar en esta oportunidad es que los cómicos desaparecieron definitivamente del ambiente.

*** En virtud de algunas situaciones que se están dando en el mundo de la gaita, repito esta reflexión dedicada a todos los gaiteros. Si los involucro a todos es porque desearía que no cometieran este tipo de error, que tiene que ver con la pérdida de valores.

Cuando se me ocurrió la frase «Fauna Gaitera», para dejar establecido la conducta de muchos, se me acusó de generalizar, me defendí aduciendo que cierto era que en esa fauna también existían pajaritos que trinaban de lo mas lindo, pero que la gran mayoría había errado en alguna de las situaciones presentadas en la referida reflexión: «Nunca olvides que existen cuatro cosas en la vida que jamás se recuperan: La piedra —después de arrojada—; la palabra —después  de proferida—;  la ocasión —después de perdida—, El tiempo —después de pasado—. La repito porque involucra a un grupo que está haciendo ruido por los propósitos planeados para esta temporada.

Muchos al hablar mal de su colega gaitero, le lanzan peñonazos, que de ninguna manera podrán ser ignoradas pues causan daño. Esas agresiones verbales contienen palabras que tampoco podrán ser retiradas luego de dichas. La oportunidad de surgir se pierde porque se invierte el tiempo en cosas banales y se desperdician ocasiones de avanzar en la vida como personas. Finalmente, tampoco puede recuperarse el tiempo perdido, invertido en hacer mal las cosas.

*** A mis muchas calamidades, se los conté la semana pasada; que me impedían ser feliz al cuadrado, se me olvidó la más importantes: No encuentro el medicamento para controlar la hipertensión, con estos calorones y con lo cercano que esta el mes de agosto, el más caliente de todos, sepan que no me hizo gracia, la tarde cuando mi cardiólogo me sentencio: «Bienvenido al mundo de los hipertensos», simplemente porque no pensé nunca que esto me sucediera. Lo triste es que este mal es llamado la enfermedad silenciosa, porque lo que se siente es un corrientazo, según me explican amigos que sufrieron un infarto, en pocas palabras, no da preaviso. La seguiremos buscando, de pronto y la desbloquean.

*** El sábado al fin le pude dedicar un tiempito a mis amigos, esos que me reclaman lo que ellos consideran poca atención de mi parte, pero no es así, las responsabilidad, ellos bien lo saben, es otra de mis cédulas de identidad, sepan que por ello es que aún trabajo, si hubiera desistido de ser un guerreo, no podría estar disfrutando del periodismo, profesión que es un don de Dios. Lo cierto es que no los vi a todos, pero logré conversar con los que se acercaron a bunker, Pedro Cañizález, Ramón Matos, Manuel Vílchez, el profesor y poeta Filiberto Bracho y muchos a quien saludé vía celular.

Confieso que esas horas son indescriptibles y las aprovecho para conversar de todo un poco, sabido por todos ellos, que lo mío es conversar de todos los tópicos que se planteen. De hecho, una vez más nuestro agradecimiento a doña Irma de Salazar, quien preparó un funche de lo más especial, que me hizo recordar a mi hermano Herbert en su época de muchacho, consumidor por excelencia de este alimento (kuku). El plato fuerte fue un salcocho de mero, que estuvo de película.

*** Durante la tertulia escuché un disco de Felipe Pirela acompañado por guitarras, que no tiene desperdicio y que muy poco se escucha en la radio. Hay más, siempre juzgué a la orquesta Los Capri de Cabimas, como una agrupación fuera de serie, tanto que fue desmantelado por el Súper Combo los Tropicales, organización que se trajo de un solo tirón a los mejores, incluyendo a Chalo Navarro y Jhonny Belmonte entro otros. Allí mismo desapareció la agrupación de los hermanos Climastone.

Para sorpresa, uno de los temas que aparece en el disco es La Cadenita, grabada mucho antes de que lo hiciera Wylly Quintero con su orquesta, que se convirtió luego en un ícono de las interpretaciones del marabino y entusiasma más a medida que pasa el tiempo.

*** Me gustaría presenciar por TV un partido de béisbol de su equipo favorito, los Yankees de Nueva York; con José Trinidad Martínez «El Mono Martínez». El equipo en quien nadie creía, está escapado con seis juegos largos en la punta, sin contar con un cuerpo de pitcheo consistente y con unos relevistas que deben hacerlo sufrir lo indecible, ah, pero para el octavo y noveno inning tienen de cartas que les ha permitido asegurar y a ello agreguemos la extraordinaria actuación de «A-Rod», quien después de año y medio sin jugar, ha sido capaz de meterse tan estupenda temporada. A los 40 años «A-Rod» está como un rookie. Saludos doc.

*** De pronto un buen día decidí que este espacio ameritaba un cambio, que no todo podía ser gaita. Confieso que me ha dado resultado, a juzgar por los mensajes y llamadas que recibo por este o aquel comentario. Hablar de mi ciudad y una que otra vez hacer un juicio deportivo ha dado resultados, pero estableciendo que la gaita es la dueña y señora de la misma. He notado que existen personas que se interesan en juicios que no son gaiteros, sino que forman parte de la cotidiano, de lo parroquial y eso me indica que sumar lectores y creo que lo estoy consiguiendo.

*** Sin hacer mucho ruido, la gran totalidad de los grupos gaiteros están sumergidos en los estudios de grabación, fajados con la producción de la temporada que ya está a la vuelta de la esquina. Lo que más me llama la atención es que muy pocos han vociferado lo que traen. Eso lo considero bueno en el sentido de no soltar prenda por temor al fusil, otro elemento que dentro del mundo de la gaita será difícil de erradicar. Dentro de un mes comenzaremos a escuchar a los que salgan a marcar parciales, utilizando términos hípicos, conscientes de que en la recta final será cuando la cosa se pone buena.

¿Qué cambios hará la Fundagraez en cuanto a los reglamentos del concurso para escoger la Gaita del Año? Recuerdo todo lo que pasó en el 2014 y  creo que la situación será más compleja, porque con toda seguridad los aspirantes serán muchos más, lo que convierte en nada grato, el trabajo de eliminación. Recordemos que se habló que el propósito principal del concurso era el rescate definitivo de la gaita zuliana, pero el jurado clasificó temas que no estaban dentro del concepto estructural de ese ritmo, y otros que mostraron la buena disposición a defender el proyecto, cuando vieron que sus composiciones no fueron tomadas en cuenta, entonces se desencantaron y no estarán dispuestos a mantener la línea de la llamada gaita pura, porque hacerlo no les pagó dividendos.

La mejor gaita de cada grupo —eso es lo que pienso— la dejará para el festival o concurso. Esto indica que será la primera que pondrán sobre asador desde ya, porque con toda seguridad será inscrita en la contienda, y querrán que los oyentes la vayan identificando con tiempo. En cuanto a la recepción de los temas, este será adelantado para hacer un trabajo con mayor profundidad en cuanto a establecer que es gaita y que no lo es. El jurado tendrá suficiente tiempo para escoger, sabedores de que siempre habrá más de un inconforme, pero que al menos se establezca que no hizo nada a la ligera.

*** Mi cercanía con la familia Salas, me permitió hace 18 años darle la bienvenida al planeta tierra a Andrés Alejandro. Con el transcurrir del tempo lo vimos crecer bajo una disciplina rígida que lo encausó, al extremo de que ha sido un excelente estudiante y amante del fútbol, deporte que practica. El pasado miércoles se graduó de bachiller y se prepara para iniciar otro ciclo, dentro del proceso de educación que todos esperamos cumpla con la misma integridad que lo ha hecho hasta ahora. Felicito a quien luce como un hombre bien encaminado.

*** No había reparado en el detalle de que Mi Vieja Discoteca fue programado para tres horas, algo que no está permitido por Conatel, que establece que un espacio no debe ir más allá de las dos horas. El pasado domingo cuando hicieron el anuncio del recorte fue que vine a entender la razón de ser. Pero, y siempre habrá un pero por allí, cuando Gerardo Suárez habló de la escasez de cliente, asumí que este era el motivo de ese recorte, pero prefiero pensar lo primero, que es asunto de reglamento. ¿Cuánto cobra un programa por cada cuña anunciada? Con la actual situación no es fácil, porque pocos son los anunciantes en un medio donde la inmensa existencia de estaciones de radio, la guerra por las cuñas las está empujando a algo que no pensábamos regresaría la radio, el intercambio de cuñas por comida, ropa, bebidas etc. como sucedió por un buen tiempo en el ambiente de la radio.

*** Por lo mínimo se están produciendo tres choques diarios en el semáforo de Puente España. La desidia del organismo que debe reparar de inmediato esos aparatos, es cada vez mayor. Me cuentan que el problema es que no se consiguen los repuestos. Lo más difícil en este país, es encontrar a un responsable de alguna anomalía en los servicios públicos. El asunto se hace mayor porque la parada del metrobús está allí, por lo que aquel mollejero de buses circulando, hace más difícil el paso por ese lugar. Auxilio, socorro, que alguien haga algo por favor.

*** Hay dos gaiteros por quienes estoy esperando irrumpan violentamente en el ambiente, pese a los años que tienen  en el mismo y no reciben, digo yo, las oportunidades requeridas para ello. Uno es Oswaldo García «Chiguagua», ficha de Los Mismos de Ayer, El otro es José Leal «Ceuta», quien graba con el conjunto Sorpresa y no recibe el respaldo necesario, en cuanto a promoción a lo que graba se refiere, gaitas que pudieran sonar más si tan solo le dieran el apoyo requerido. ¿Será este su año? Vamos a ver pa’ ver.

Esta gráfica está cercana a los 40 años. Una elegante tertulia entre amigos y capta el momento de la intervención del doctor José Trinidad Martínez

Foto: Cortesía

¡Quedó escrito. Epa, ya está. Nos vamos!.

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