FRANCIS JUZGA

22 de noviembre, 2013 - 4:31 pm
Redacción Diario Qué Pasa

El adulante no tiene amigos y le sobran enemigos(Felo Barradas)…

La petición de separar a la Feria de las festividades religiosas, en nuestro caso concierne a la Virgen de la Chiquinquirá, suena absurdo si se toma en cuenta que todas las ferias de Latinoamérica están ligadas a la festividades religiosas y en las corridas de toro de muchos países el premio que se da va a nombre de la Virgen de turno.

Pretender que se separe una cosa de la otra es pedir que no se celebre o en todo caso, que retornemos cuarenta y ocho años atrás cuando todo se limitaba a las veladas en los alrededores del templo de San Juan de Dios y la procesión. Con el tiempo alguien pensó en hacer dinero y apareció lo de la Feria de la Chinita, que no es más que un negocio del que se lucra mucha gente, todos los que tengan que ver con la misma.

El problema es que nadie quiere asumir su responsabilidad, que en este caso es de todos, y me refiero a lo sucedido en Grano de Oro. Subirse a esa torre y comenzar a bailotear allá arriba fue cosa de locos. Lo triste es que los que estaban debajo fueron los más perjudicados porque los que salieron de fly no pasaron de escoriaciones y el susto; dos personas en cambio perdieron la vida y no estaban subidos en la tarima, eso hace más triste el lamentable accidente.

Comiencen por revisar la Lopnna, la ley que hace que los niños desacaten a sus padres, a sus maestros y a todo aquel que se atreva a corregirlos, a educarlos por su bien. Cuando comencemos por enderezar esa situación, se detendrá la pérdida de valores que está afectando en sumo grado a nuestros niños, y adolescentes y hasta a los jóvenes, que se sepa.

Se acabó el pan y el circo, que por cierto fue de lo más cruel por las vidas perdidas por una u otra causa. Es triste, pero tal pareciera, a juzgar por la cantidad de menores de edad metidos en problemas con la ley, que los padres han perdido toda autoridad sobre ellos, desde el mismo momento en que apareció la fulana Lopnna, ley que protege al niño hasta de los regaños de sus padres, no solamente bien ganados, sino que sirven para corregirlos en su manera de pensar y actuar. Así anda el mundo y todo indica que las cosas van a empeorar en nuestro país en cuanto a la pérdida de valores humanos se refiere.

*** Acuso recibo de la revista Cabimas, Memoria de un Pueblo Petrolero, del profesor Dionisio Brito, exrector de la Unermb y Jorge Luis Barboza, compiladores de la obra. Refrescante y muy bien presentada la revista que ofrece una historia, desconocida sobre una ciudad que merece aun más de lo que le han dado o recibido, pero seamos francos, el cabimero tiene lo que se merece porque resultó demasiado conformista.

*** El pasado Día de la Chinita celebré el segundo aniversario del atraco que me hicieron en el estacionamiento de donde resido. Gracias a Dios no me la piqué de valiente y entregué el «catanare», también mi BlackBerry, que era de segunda mano, pero BlackBerry al fin y una buena cantidad de dinero, que por terco, cargaba en mi cartera. Pero al final terminé dándole gracias a Dios, pues pude permanecer con vida después de la orden de un segundo compinche que pedía me «quebraran», como si se tratara de un examen de química, física o matemática, las llamadas «las tres marías».

Dos semanas después de haber juzgado la situación, los conductores de por puestos y taxis son acusados de todas esas cosas que planteo. Para ellos el usuario no tiene otra alternativa que pagar las tarifas que ellos imponen. Entretanto, los dirigentes del transporte lucen como que solo sirven para amenazar con paros y demás hierbas, pero no han sido capaces de lograr que sus agremiados sean más responsables como servidores públicos que son.

*** En contra de las festividades en honor a la Chinita hubo de todo. La serenata fue comercializada y eso fue un error, pues los mejores no se presentaron. Por primera vez en muchos años, Ricardo Cepeda no le cantó su serenata a su Patrona y me explican que como el asunto se tornó comercial, Ricardo exigió una cantidad de dinero por su actuación que no le reconocieron, igual sucedió con Gran Coquivacoa, actuó Cardenales del Pueblo, y en fin, lo que tanto temíamos, se dio. ¿Pequé de ingenuo?

Nunca pensé que por eso se cobraba o se pagaba, de allí la sorpresa que el saberlo me produjo. En ninguno de los dos casos, cobrar o pagar, se refleja la fe mariana, que en todo caso fue la gran ausente de la feria. Al final los elogios fueron para Cardenales del Pueblo que lució, según me contó mi fuente, de lo mejor.

*** Solidaridad: gaiteros, músicos, locutores, periodistas y promotores culturales zulianos se reúnen a partir de mañana en diferentes esquinas de la ciudad para realizar un «potazo solidario con Pedro Rossell». «Pedrito» ha estado con las agrupaciones Los Azulejos, Tropicales del Éxito, Cardenales del Éxito, Estrellas del Zulia, Rincón Morales, Amor y Gaita, Universidad de la Gaita, Mamaota y su Familia Gaitera, Kalabazate, Gosugaita, Los Pájaros Rojos, entre otros. En estos momentos el amigo gaitero necesita del apoyo de sus amigos y de todos  los seguidores de la gaita.

Los sitios señalados son: Delicias con 5 de Julio; Bella Vista con 72; esquinas semáforos de Grano de Oro y esquina de la prolongación Delicias con avenida Fuerzas Armadas. Si usted no tiene que transitar por esos lugares, hágalo en esta oportunidad en son de paseo, pero con el solo propósito de colaborar con una acción que recibirá la aprobación de todos.

Quienes le crearon esta difícil situación a Pedro no deben estar durmiendo tranquilos. No se trata de la enfermedad, se trata de que hubo buena voluntad para hacerle frente a la deuda y la baja acción de los que pretendieron adueñarse de la gaita, arruinaron todos los buenos propósitos de quienes en ese entonces aportaron para la cancelación, pero la retornaron porque supuestamente ese dinero se perdería quien sabe de qué modo, pero en ningún caso sería para cancelar el remanente de la deuda. ¿Por qué pensar tan miserablemente si ya se había cancelado la primera porción a la clínica? Ánimo Pedro que «Dios es más grande que una mata de coco».

*** Leo las declaraciones de Gustavo Aguado y pienso que acerté en cuanto a que lo sucedido no fue como se contó. El chamo ya había grabado y sacado sus afiches y luego fue que anunció que se marchaba. Una lástima tratándose de gente amiga la que está involucrada aun cuando estas cosas no deben sorprender. Gustavo pidió por favor al disidente que se abstuviera de interpretar el repertorio de Guaco en sus actuaciones, y la verdad es que no sé si eso se lo pueden impedir. Los que se han ido de Guaco abriéndose camino con su propia música se han mantenido y este caso no tiene por qué ser la excepción.

*** Cumpleañeros de la semana: Sara Mayren, segundo bate del equipo, para quien van los deseos por un aguacero de bendiciones desde lo alto.

Un vecino doble, en Don Bosco y Los Haticos, de los buenos, Nelson Bracho, hombre del deporte y de la radio en sus años mozos y en partida doble, pues aprovechó un cumpleaños para casarse y formar una familia de las N, todos sus nombres comienzan por esa letra. Los miembros de un club con nombre impublicable lo felicitan.

Elizabeth Salas primero y su mamá Nelly Paredes después, también estuvieron de onomástico. Increíble cómo ha pasado el tiempo para ambas madres y abuelas, bendiciones de Dios diría yo.

Cierro con  Ramón Castellanos «El Fígaro», quien también estuvo de fiesta. 

*** La temporada gaitera llegó a su fin. Estoy realizando un trabajo de investigación que seguramente a muchos no les gustará, pero eso es parte de los riesgos que se corren en esta profesión. Se trata de conocer cuáles grupos sonaron, los que bajaron o subieron, los solistas que atravesaron la misma situación, los que se dejaron escuchar y aquellos que no sonaron para nada, quiénes mejoraron y quiénes se fueron por un barranco; en fin, decir las cosas como supongo que sucedieron y se dieron. Eso va en breve.

Quedó escrito. Epa, ya está. Nos vamos.

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