FRANCIS JUZGA

11 de abril, 2014 - 2:28 pm
Redacción Diario Qué Pasa

*** Para una persona de lo más especial: «Pensar que la peor cosa de la vida es terminar solo, no es cierto. Lo peor de la vida es terminar con alguien que te hace sentir solo». (R.W.)

*** La semana pasada ciertamente fue dura para mí. La ley de las dificultades se hizo presente y las pude superar, a Dios gracias. No pude asistir al acto en homenaje póstumo a Nelson Henríquez ofrecido en la Basílica. Tampoco fui al Templo de San Juan de Dios a la misa en memoria de Tino Rodríguez «Mijo Lindo», en el cuarto aniversario de haberse marchado de este mundo. Los dos actos se efectuaron ante una presencia masiva de quienes fueron sus amigos, una manera de testimoniarles su aún vigente recuerdo. Y finalmente estuve impedido de asistir al sepelio de otro excelente amigo, el médico pediatra Alí Torres, quien en el Hospital de Niños me le devolvió la salud a mis hijos cuando acudí a él. Fueron atenciones especiales, de allí el respeto y el agradecimiento que sigo sintiendo por su persona. Todo esto se dio el mismo día porque como se los conté, la semana pasada, la muerte de A.L.A. no me permitió estar en esos lugares. Simplemente no pude multiplicarme y tampoco fue asunto de poder estar en todos lados.

No ha sido fácil reponer mi  estado anímico. Apenas meditaba sobre todas esas cosas, cuando otra mala nueva me sumió en el pesar. Me anunciaron la partida de Luis Madriz Medina, amigo de los años mozos allá en Bella Vista, Don Bosco y San Bartolo. Fue más amigo de mi hermano Luis, conformaron una dupla de tertulias de sábados y domingos. Fue el mejor jugador del campocorto en el softbol venezolano, al extremo que durante más de diez años fue el short stop de nuestro país en cuantas competencias internacionales se realizaron. Ignoro si debo hablar del atleta o del amigo, me quedo con esta última faceta porque como ciudadano Luis Madriz fue especial. «El Cuervo» quedará en el recuerdo eterno de todos quienes jugamos ese deporte. El estadio de la Universidad del Zulia lleva su nombre desde hace años, un merecido reconocimiento que se le hizo en vida. Paz al alma del amigo que cogió todo los batazos que salieron por sus predios, la palabra error no estaba en su guante. Hasta la vista amigo.

*** Cada vez que me entero de los grandes triunfos de Omar Acedo, me pregunto si el chamo recordará todo lo que su padre hizo por él. Creo que el señor Acedo ciertamente visualizó la vena artística de sus dos hijos, incluida Tibisay, de allí que no se achicó y acudió en busca de la ayuda en los medios impresos y radiales. Guillermo Sánchez García «Guisangar o Baby Júnior» fue el pilar fundamental para su crecimiento como artista y los logros alcanzados. Guillermo también acudió a nosotros y hasta a Brinolfo Antonio Fonseca «Bri-Bri»,  Víctor «Cholo» Lajos, Pompeyo Caldera y todo aquel que en ese entonces se encargaban de escribir sobre los artistas, para que le metiéramos el hombro y los dos muchachos fueran conocidos y avanzaran. Creo que Omar lo logró, ignoro hasta adónde escalaría su hermana, pero lo que quiero significar con esto, es si ellos recordarán lo que su padre y los periodistas hicieron por ambos.

En igual situación está Joe González, quien parece dar a entender que se hizo por sí solo y olvida a Arturo Celestino Álvarez «El Premier», quien le abrió las puertas en Las Águilas. Me lo recomendó también y le abrí las puertas en Crítica y Orlando Galofré lo recibió en Panorama. Confieso que el que me hiciera las guardias nocturnas para cubrir el béisbol y yo poder ir a gaitear desde temprano, fue una bendición. Así fue que empezó. Cuando me consultó sobre su viaje a Filadelfia ante su indecisión de ir o no ir, la hablé claro y le mencioné la palabra futuro. Guardo un recuerdo que me trajo de Filadelfia, el mismo año que ese equipo ganó la Serie Mundial. Después de su regreso nadie lo detuvo en sus avances, hasta que cambió el deporte por una paila y también el éxito le sonrió. La palabra agradecer no debe faltar en el vocabulario de los nombrados. Con esto quiero decirles a estos dos artistas zulianos, que no hay nada más hermoso que ser agradecidos, «agradeced por todo» rezan las sagradas escrituras, no lo olviden.

*** Conocí al profesor «Nacho» Gómez cuando era ficha de Cardenales del Éxito. Residenciado hoy en Barquisimeto, no se olvida de Cabimas y mucho menos de la gaita. Mantenemos contacto vía email y/o cuando se le antoja venir a visitar su terruño. A raíz del juicio de la semana pasada se reportó y me narró unas anécdotas propias del binomio «Chinco» Rodríguez-Bernardo Bracho. Se las ofrezco, gustoso de compartir con mis lectores.

«Hermano, disfrutando como siempre cada viernes de tu columna que no es la vertebral. Siempre, ya es costumbre, me traslada a tiempos vividos de mi viejo lar, y como dice la canción, «pienso en mi retorno, brilla la esperanza, y en son de alabanzas brota mi cantar». Con lo de Bernardo, Andrea y «Chinco» me trasladé hasta Ambrosio, allá en Cabimas e inmediatamente vino a mi mente el gran «Chinco» Rodríguez. «Chinco» siempre tuvo un gran sentido del humor. Era muy observador y hablaba en versos. Siempre con sus ocurrencias a todos nos hacía reír. Tuve la suerte de conocerlo, y a partir del año 1970 estar más cerca y escuchar sus «ramplonadas», como él llamaba sus improvisaciones cuando comencé a formar parte del Barrio Obrero de Cabimas. «Chinco» y Bernardo para la época podría decir, formaban el dúo dinámico. Bernardo tenía una memoria, yo diría, envidiable y era quien se grababa las letras de las improvisaciones.

Yo viví en Ambrosio, allí pase mi niñez y mi juventud, fue la época de los comisarios en los retenes policiales. Como buen observador, «Chinco» se refirió a algo que ocurría con frecuencia. El comisario se la pasaba la mayor parte de su tiempo en un botiquín que quedaba cerca de la comisaría, y un día viendo que se acercaba el comisario expresó, «yo creo que mejor sería/que el comisario de Ambrosio/mudara pa′allá el negocio/y pa′ca la comisaría tuve la suerte de viajar con Barrio Obrero en su primera visita a San Tomé». Faltando poco para el vuelo dijo: «Ya va a levantar el vuelo/el gran coloso de Avensa/ sin embargo, ‹Chinco› piensa/que es mejor ir por el suelo». Un día después de tocar desde las cinco hasta las diez de la mañana, tardaba mucho el desayuno y expreso: «Cuando venga a San Tomé/me traigo un saco ′e comía/porque ya es de mediodía/y no me han dado ni un café».
«Esa misma madrugada, regresando con él a la casa de huéspede que nos había asignado la empresa que nos contrató», decidimos irnos a pie, dada la cercanía de la casa. Pero el sector (urbanización) tenía muchas matas de mango y tapaba los faroles de luz, la oscuridad nos impedía ver el número de la casa que era el 440. Entre palos de aguardiente levanta la voz y dice, «si ‹Chinco› se desorienta/y no consigue la casa,/me acuesto en cualquier plaza/ y al coño el 440». Son muchos los momentos que pasan por mi mente, gracias a tus citas que haces de esos tiempos hermosos. Qué hermoso es poder compartir con amigos esos tiempos vividos en mi bello lar. Feliz y bendecido mes de abril. Dios y la Virgen te bendicen y protegen».

Gracias a Nacho, quien seguramente estará enterado de todo lo que ha acontecido dentro del grupo que él lleva en el alma, conjunto que también se ha destacado por las sorpresas que ha generado en los últimos tiempos.

*** No fue la visita en sí, fue lo que esa ella significó para nosotros. Wenceslao Moreno Jr. y Omar Rumbos Pacheco estuvieron en QUÉ PASA y no midieron la enorme satisfacción que eso me produjo. Advierto que mi respeto por Wenceslao es único, porque nunca hemos compartido en ningún lugar, siempre ha privado el saludo respetuoso y el reconocimiento a lo mucho que él ha hecho por el deporte regional. A Omar lo conozco desde mi llegada a Crítica y desde entonces hemos venido cultivando esa amistad, al extremo de que su hermano Freddy, ido ya, me dio una responsabilidad única, al nombrarme jefe de relaciones públicas del Hipódromo de Santa Rita. Gracias a Dios por que ambos me permiten seguir siendo su amigo.

*** ¿Donde están y qué hacen? El profesor Benicio Gutiérrez, alma del atletismo zuliano y Gustavo Barreto «Bigote ′e Brocha», ambos allá en La Concepción (JEL), ¿dónde están y qué hacen? Estudiando en Lagunillas tuve un par de amigos de El Moján, Albino Lima y Calimel Moreno, ¿dónde están y qué hacen? Por Los Puertos de Altagracia están los hermanos Bracho. Néstor, gaitero, compositor y hombre del deporte de las pesas? ¿Dónde están y qué hacen? Lo cierto es que se me han perdido algunos amigos y quisiera saber si aún están danzando por allí.

*** Cuando el programa Mi Vieja Discoteca estaba en su apogeo cada domingo al finalizar el mismo, nos reuníamos en casa de Humberto García, el equipo completo encabezado por Galba Ostilio Fernández, ninguno otro productor radial como él, Ray Correa, José «Cheo» Palencia, José Javier González y este servidor para cruzar ideas y corregir errores, sobre todo en la escogencia de la música, algo en lo que Galba siempre puso especial cuidado, tomando en cuenta que ella era el alma mater del programa.

Hoy día la preocupación debe ser la misma. Sé que en eso Gerardo Suárez, José Antonio Chávez y Emerson Tudáres se esmeran, pero esas son cosas inevitables, pareciera que no todos los días  amanecemos con la puntería afinada. Advierto que cuando escucho el tema Bacoso, ritmo de rumba y tema mascota del programa, señal inequívoca del final del programa, no me gusta para nada que llegue ese momento. Felizmente el espacio poco a poco se alarga, ojalá sea extendido a las tres horas, si es que el reglamento de radio lo permite. Recuérdese que antes el asunto duraba seis fabulosas y felices horas.

*** No terminan los pesares. Se durmió en el señor doña Neiba Ramona Fernández de Urdaneta, la amantísima esposa de Alermo Urdaneta, amigo de alta factura moral. Me sentí mal porque me enteré tres días después y en esos momentos nada de lo que intenté decirles pudo haber tenido efecto en el inmenso dolor que mi amigo sentía en el alma. Me fascinaba verlos todas las tardes a ambos con sus hijos sentados en el patio de su hogar, sosteniendo una tertulia familiar, que creo que ellos y solo ellos la practicaban. Aquello me obligaba a llegar e integrarme al grupo, entonces me pedían aconsejara al que se estaba portando mal, entendí entonces que estaba ante una familia. Mis condolencias a Alermo, amigo dilecto y a sus hijos Anguito, Ramón, Fernando, Neuro, Tito, Neudo,  Gregorio, Adelmo, Dubis, Jesús  Mirla, Emilia Nereida, Milagros, Yarelis y Dubis. Un abrazo a todos. Mis más sentidas frases de condolencia y la oración por el descanso eterno de una madre como pocas. Paz a su alma.

*** Víctor Prada Valles regresa a la radio marabina. No tengo todos los datos, pero es un hecho tanto su programa de salsa por televisión, como el gaitero cada tarde de lunes a viernes. Ya les informaré más y mejor.

La comunidad gaitera es muy dada a olvidar. Como quiera que ya la nueva temporada gaitera comienza a cocinarse, he recibido algunos temas que me dan el pitazo de alerta en cuanto a que la cosa está cerca. Ahora bien, creo que por todo lo vivido el año pasado sería conveniente que de una vez se fijen las reglas del juego en cuanto a la payola, la enemiga del disco, flagelo a lo que la gaita no ha podido escapar y en contra de la cual se ensañan, porque debido a ello no se nos permite escuchar muchas gaitas buenas que salen y que por mezquindad y manifiesta mala intención son ocultadas.

Los promotores, a quienes culpan abiertamente de todo los males de la gaita están en el deber de dejar bien claras las cosas, porque al final el daño es para la gaita. El año pasado se le declaró la guerra y muchos grupos pagarán las consecuencias. Se impone la sensatez en la gaita, el tiempo de dialogar también llegó.

¡Quedó escrito. Epa, ya está Nos vamos!…

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