Opinión

Verdades lapidarias… y de actualidad

Luis Fuenmayor Toro
3 de septiembre, 2026 - 9:27 am
Luis Fuenmayor Toro

Por Luis Fuenmayor Toro

 

Tal y como se han desarrollado los hechos actualmente, la gran velocidad de los mismos y la forma inesperada de su ocurrencia, no sólo no se puede descartar la presencia del chavecismo gobernante, en el gobierno que resulte de la transición, sino que la misma será importante e, incluso, fundamental. Y no estoy diciendo que me guste o no, sino que ese escenario es posible.

• Pareciera que Trump está nacionalizando el petróleo venezolano en EE. UU., pues ha creado, dependiente del Pentágono, una suerte de empresa petrolera que tiene el 32% de las acciones de la North American Blue Energy Partners (NABEP) de Alejandro Betancourt López, sin costo ninguno para su gobierno ni sus ciudadanos, pues es como un «regalo» de NABEP porque le consiguieron un contrato que le permite usufructuar por 25 años, la explotación de 65 mil millones de barriles de crudo venezolano. Y yo que creía que el capitalismo gringo era totalmente privado.

• Esa nueva «empresa» petrolera estatal gringa tiene además el derecho de comprar a precio de costo, hasta el 20% de toda la producción de la empresa NABEP en todos los campos, que ésta opere en Venezuela. También tendrá prioridad en la compra del resto de la producción petrolera. Todas las comisiones que se conocen son diminutas ante ésta que hoy presenciamos. Nos despojan para que EE. UU.  goce de petróleo barato y seguro, muy bueno para ellos, pero no para nosotros. Que nos obliguen a hacerlo es otra cosa, pero decir que nos favorece, es falaz y ridículo.

• No veo una gran diferencia en la composición del comité de postulaciones de la nueva ley del TSJ, en relación con la anterior. Antes los diputados superaban en un miembro a los representantes de la sociedad civil, ahora éstos superan a los diputados en un miembro. Esa no es ninguna diferencia. Pensé que no habría diputados en la nueva comisión de postulaciones, pero de nuevo me equivoqué.

• El chavecismo disidente condena enérgicamente la actitud de la cúpula gobernante para con los invasores gringos, por las concesiones que han hecho a las demandas imperiales. La oposición extremista de María Corina también condena las decisiones conjuntas de la cúpula chavecista y el gobierno de Trump. Es decir, que los enfrentados a muerte durante 25 años por fin están de acuerdo en algo. Y no tuvieron que reunirse para ello. Eso también se ve en las posiciones similares del ultraderechista Ricardo Hausman y del chavecista Rafael Ramírez, en relación al rechazo del convenio petrolero recién firmado por Venezuela y EEUU.

• Todo el liderazgo político venezolano, con excepción del chavecismo radical, actúa cautelosamente en relación con las declaraciones y conductas del presidente gringo Donald Trump, sobre todo aquellos líderes que se ven con posibilidades de ser candidatos presidenciales. Todos parecen querer el apoyo de Trump o, por lo menos, no tenerlo en contra. No lo critican, lo que se entiende, pero desde ya nos dice que esas elecciones futuras estarán muy lejos de ser libres.

• Si algún gobernante gringo se ha inmiscuido en los asuntos políticos de otros países ha sido el delincuente de Donald Trump. Lo ha hecho, además, de la forma más grotesca posible, haciendo alarde de su poder y de sus acciones delictivas, degradando a sus víctimas, mintiendo y calumniando sin vergüenza ninguna y mostrando su supremacismo y su arbitrariedad como valores universales.

• Yo les pediría a los economistas venezolanos que nos presenten tres escenarios sencillos, tomando como referencia tres precios distintos del crudo: alto, intermedio y bajo, de manera de poder comparar la magnitud de los fondos recibidos por el país durante los gobiernos de CAP y Chávez, con los montos proyectados que supuestamente se recibirían con las ventas resultantes del «histórico» «gran acuerdo energético« actual. De esta manera, podríamos analizar el acuerdo de manera más objetiva que la propagandística forma actual de hacerlo.

• Uno de los problemas más serios de la relación actual de EE. UU. y Venezuela es la opacidad que la rodea. Luego de la invasión, el bombardeo y el secuestro de Maduro todo ha sido obscuridad. Y ésta ha aumentado desde que EE. UU.  asumió el control del comercio del petróleo venezolano. Que el invasor no diga lo que hace con su botín de guerra puede no ser extraño, pero que, quienes sufrimos la afrenta y estamos siendo despojados de nuestras riquezas sigamos a oscuras, es inaceptable.

• Sigue siendo muy difícil creer que quien nos invadió, ahora decidió favorecernos, y menos si el invasor es la potencia más guerrerista y expansionista del mundo, con todo un prontuario en la materia, que algo debe significar en el análisis.

• La lógica y el derecho nos dicen que cualquier acuerdo, contrato o convenio, que haya sido firmado bajo presión, es inválido y puede ser anulado en el futuro.

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