Un paseo en el Tranvía de Maracaibo

22 de junio, 2014 - 1:54 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Para los maracuchos del siglo XXI, este paseo sería en los modernos tranvías de la Alcaldía, totalmente modernizados estructuralmente, estética y tecnológicamente, con un gran colorido rojo y amarillo, que contrasta con la arquitectura marabina y su adecuación climática al especial calor de la Maracaibo Mía, que indudablemente constituye un patrimonio ambiental. Su estación central está ubicada en la Vereda del Lago, con usos particulares para el recorrido de diversos lugares de la ciudad, que incluyen historia patrimonial, comercial, circuitos ecoturísticos, ruta escolar, monumentos religiosos, navideños y rutas de entretenimientos variados.

Pero para nuestros ancestros, hablar del tranvía los ubica en sus respectivas épocas, cuando el transporte urbano de Maracaibo, se realizaba bajo tres modalidades, el tranvía de sangre con dos carros y 18 bestias, tranvía de vapor y el tranvía eléctrico. Si partimos de los tranvías de vapor tenemos que este servicio lo inicia la Empresa El Cojo, quien inaugura una línea de tranvías de 3,2 km hacia el camino real de Haticos el 5 de octubre de 1884, sus carros fueron construidos inicialmente por la John Stephenson Co., en la ciudad de Nueva York. Posteriormente se apertura en 1886 una línea hacia Santa Lucía o Empedrao y en 1891 se extiende el servicio hasta el camino real de Bella Vista.

El desarrollo tecnológico de la época, nos presenta en 1907 el primer tranvía eléctrico, pero en la ciudad de Caracas. Esto llevó a la empresa del Tranvía de Maracaibo, a sustituir la ruta de Haticos, con carros impulsados por baterías y comienza a transportar pasajeros en mayo de 1915, constituyendo la Empresa Tranvía Eléctrico de Bella Vista. En junio de 1916 se adquieren cuatros tranvías eléctricos de 8 ruedas y 10 escaños, con la empresa J.G. Brill Co., de Filadelfia. Estos presentaban la particularidad de que la energía era tomada desde un cable aéreo, hoy llamado catenaria, lo cual llevo a la gente a bautizarlo como los verdaderos tranvías eléctricos.

La empresa Tranvías Eléctricos de bella Vista, inaugura la primera línea eléctrica de Maracaibo el 18 de mayo de 1917, ya para 1920 contaba con una mayor flota y mejorada tecnológicamente, es decir solo tenían cuatro ruedas y ocho escaños. El desarrollo de Maracaibo llevó a establecer una segunda línea por el camino real Costero, que unía a Haticos y El Milagro, esto ocurre finalizando el año 1920. En noviembre de 1925, se define un gran circuito entre el camino real Delicias y El Paraíso, utilizando cinco carros de ocho escaños, también de J.G.

Brill, pero administrada por una nueva compañía de tranvías, llamada Empresa de Tracción y Fuerza Eléctrica. Ya en 1933 se reportaban 36 tranvías eléctricos, con un recorrido de 41 km de vías en nuestra ciudad, bajo la responsabilidad de tres empresas operadoras holandesas, que eran propiedad de un consorcio, sociedad anónima, controlada por Joshua Da Costa Gómez. Como dato curioso este señor tenía muchas propiedades en el sector Paraíso, entre las cuales destaca la Mansión Da Costa Gómez o Palacio Loyola, que actualmente es patrimonial y que la Gobernación del estado Zulia, está en proceso de restauración para ponerla a funcionar con fines culturales, recreativos y sociales. Recordemos que los escenarios culturales se traducen en cohabitación, asuntos comunitarios e identificación ciudadana.

Resulta obligatorio e impostergable en el paseo que realizamos en los tranvías de otrora, reflexionar sobre la movilidad urbana vehicular actual. La llegada de los automóviles y desarrollo petrolero, sustituyeron a los tranvías en la década de los 30, pero la planificación del transporte público pasó a un segundo plano. El parque automotor de nuestra Maracaibo, es archiobsoleto y deficiente. Se planificó un sistema de metro ligero, con el cual se soluciona el problema y se ordena la ciudad, y a la fecha se ha construido la línea 1 con 6,5 km, puesta en operaciones en noviembre 2006, faltando 12 km, que definen la línea 2 y 3, a través de Delicias, 5 de Julio y La Limpia hasta la Curva de Molina.

Nuestra Maracaibo 2029, necesita tener su sistema de transporte masivo, es decir el Metro con sus redes de alimentación, para garantizar a las generaciones de relevo, una ciudad humanista, inclusiva y participativa, con la calidad de vida que merecen los maracuchos.
¡Contamos con vos!

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