Turismo de fe y esperanza

12 de abril, 2015 - 4:03 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Cumplido con la Cuaresma, es decir el tiempo de conversión interior y de penitencia, nos preparamos para conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Cristo. En la liturgia encontramos una especial dedicación a esta semana, motivado a la importancia que tiene para los cristianos celebrar el misterio de la Redención de Cristo, quien con su infinita misericordia y amor al hombre, asume nuestro lugar para recibir el castigo que nos merecemos por nuestros pecados. Por esa razón la iglesia invita a todos sus fieles en la histórica Semana Mayor o Semana Grande a un recogimiento interior, haciendo un alto en las labores cotidianas para vivir intensamente el misterio pascual con el corazón abierto a Dios.

Es menester en estos días hacer una limpieza espiritual, visitando los templos de Maracaibo bajo la óptica de un turismo religioso en las otrora ermitas que hoy forman la red de iglesias del casco histórico de nuestra ciudad. Me refiero específicamente a las Ermitas de Cristo de Aranza, Santa Ana, San Pedro y San Pablo, Inmaculada Concepción, San Francisco de Asís, San Juan de Dios y la señora de la Medalla Milagrosa. Cada una está impregnada por su historia particular que nos remonta a la Maracaibo Colonial y que el tiempo se ha encargado de su transformación arquitectónica, pero la historia religiosa se mantiene intacta y que forma parte del patrimonio maracaibero.

Vamos a partir del sur hacia el norte y nos encontramos con la Ermita de Cristo de Aranza, ubicada en el sector de la Upaca, barrio El Chocolate, construida en 1535 como un oratorio de palmeras y paja, que en 1634 era la Ermita de la Consolación de los Frailes Agustinos.  Si nos movilizamos hacia el norte por el antiguo Camino Real de Los Haticos, llegamos a la Calle 109, a pocos metro del terminal de pasajeros, donde nos hacemos la señal de la cruz, frente a la más jóvenes de este grupo de iglesias, es decir Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa o simplemente La Milagrosa. En este sitio el obispo del Zulia Marcos Sergio Godoy colocó la primera piedra el 1 Julio de 1945 y oficio una misa para celebrar los inicios de la construcción de esta iglesia, posteriormente en 1949 se colocó la imagen de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

Ahora, disfrutando del llamado centro en el tranvía de @funmara500, nos estacionamos en el extremo oeste del Paseo Ciencias, en la otrora Ermita de San Juan de Dios, que fue transformada entre los años 1723 y 1889 en la actual Basílica Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá, consagrada el 12 octubre 1935 por el Padre Godoy y Primera Basílica Venezolana por bendición del Papa Benedicto XV. Aprovechando los sabrosos 36°C que está haciendo en la tierra del Sol Amado, vamos caminando por el Paseo Ciencias, vemos la estatua de nuestro Patrono San Sebastián y llegamos a una Ermita construida en 1583 en honor a la Inmaculada Concepción y luego en 1808 ostenta la Parroquia Santa Bárbara, para que en 1861 bajo la administración de su Párroco José Antonio Rincón se inaugura la edificación, de lo que hoy es la iglesia de Santa Bárbara, con su histórico órgano de tubos 1877. Atravesando la Calle 96 nos damos un baño de historia local en la Plaza Baralt y entramos a un conjunto del siglo XVII, nos referimos al antiguo Convento San Francisco, la iglesia San Francisco de Asís y la Capilla Terciaria, originalmente de estilo colonial, mostrando actualmente un estilo neogótico. Finalmente llegamos a la Ermita de paja para San Pedro y San Pablo, donde entre los años 1800-1817 se construyó la conocida Catedral de Maracaibo, con la Santa Reliquia de Maracaibo o Cristo Negro, al fondo de este templo en la Av. El Milagro, cerramos nuestro turismo religiosos en una de las construcciones más antiguas de la ciudad, la Capilla de Santa Ana que nace en los albores del siglo XVII como una ermita, donde muestra un altar tallado y hojillado en oro con el alfarje de diseño octogonal de estilo mudéjar.

Finalmente miro al cielo y doy gracias al Señor por acompañarme en esta actividad turística de fe y esperanza, que tanta espiritualidad me transmitió y que comparto con mis coterráneos maracuchos. Que la Semana Santa 2015 nos haya impregnado de mucha fe y esperanza para nuestra felicidad y prosperidad. Contamos con Vos!. @funmara500.

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