Opinión

Los documentos desclasificados recientemente de la CIA (sobre elecciones)

Luis Fuenmayor Toro
3 de agosto, 2026 - 9:28 am
Luis Fuenmayor Toro

Por Luis Fuenmayor Toro

 

El mayor manipulador del mundo, Donald Trump, ordenó el 16 de julio pasado, la desclasificación de un grupo de documentos secretos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), que forman parte de una investigación efectuada por la Casa Blanca, para determinar si ha habido interferencia de gobiernos extranjeros, en los procesos electorales estadounidenses, correspondientes al período 2004 – 2020.

Recordemos, que cuando Trump pierde su primer intento de reelección en noviembre de 2020, se comportó de una manera desesperada e irracional y efectuó una descalificación total del sistema electoral de su país, denunció la existencia de un fraude electoral, agredió verbalmente a la administración de Biden y llamó a sus seguidores a ejercer acciones violentas, que los llevó incluso a invadir en forma intimidante y destructiva las instalaciones de la sede del Congreso de EE. UU.

No sé a ustedes, amigos lectores, pero a mí, la situación narrada me parece idéntica a las reacciones que las sucesivas derrotas electorales generaron, en los sectores más extremistas, violentos y corrompidos, de la ultra derecha venezolana. Son las manifestaciones de quienes no aceptan la derrota. Las que en Venezuela acabaron llevando al golpe militar policial de abril de 2002, al llamado a huelga general posterior y al sabotaje petrolero de 2002-2003.  Sucesos que claramente iniciaron toda la violencia de este siglo y que continúan presentes en el escenario político venezolano e incluyeron la trágica invasión y el bombardeo de nuestra patria, ordenado por el mismo personaje de marras.

Es claro entonces, que el objeto de la investigación no eran las acciones injerencistas electrónicas de Chávez o Maduro, sino las de las grandes potencias que compiten con EE. UU en la geopolítica mundial. Es claro también, que no se tenía como centro de la investigación, la ocurrencia de posibles fraudes electorales nacionales.

Los documentos desclasificados analizan si el gobierno de Venezuela tuvo, entre 2004 y 2020, el dominio tecnológico y la capacidad, para manipular digitalmente elecciones, cualesquiera éstas fueran.

Los informes exponen que sí existían las capacidades técnicas electrónicas, que pudieran permitir alterar los resultados electorales, y que a lo mejor hubo intentos de hacerlo, pero la CIA señala claramente que no pudo confirmar que tal cosa se haya llevado a cabo. O sea, que no se demostró la existencia de ningún fraude electrónico en los comicios del período señalado.

Pero Trump, manipulador de oficio, coloca los supuestos de la CIA, como si fueran hechos ocurridos demostrados, convierte lo posible en real, lo cual le ha permitido a la fauna anencefálica de pseudo periodistas y seguidores mariacorinos, decir que el informe les dio la razón. Nada más lejos de la realidad.  Bastaría con leerse el informe, pero realmente no están interesados en la verdad, sino en su falsa verdad y seguir engañando a la gente.

La CIA habla de la intención de Hugo Chávez de impedir la reelección de George W. Bush, como un intento de influir en la política interna estadounidense, pero no se presentan ningunas pruebas que lo demuestren.

Incluye un reporte de las elecciones presidenciales venezolanas de 2012, que detalla reuniones entre la DGCIM, el SEBIN y la empresa Smartmatic, en las que, se supone, se desarrolló un plan para alterar los resultados de los comicios, que luego dieron ganador a Chávez. El fraude se realizaría instalando unas 300 máquinas preprogramadas en zonas favorables al gobierno de Chávez, para garantizarle 1,5 millones de votos seguros. Sin embargo, la CIA concluyó que no existía ninguna prueba tangible de que esa manipulación se hubiera realizado, y que los documentos se limitaban sólo a exponer reportes de inteligencia.

Otro reporte de la CIA de septiembre de 2020 menciona que se recibió información de un presunto plan, para manipular las elecciones parlamentarias de Venezuela de ese año. El reporte hablaba del desarrollo de una segunda máquina de votación virtual, que sustituiría a la máquina legítima de los centros de votación, con el uso de inteligencia artificial en los equipos, para alterar el conteo y generar comprobantes que parecieran legítimos. Nada de eso pudo ser demostrado.

Trump aseguró que los documentos respaldan sus denuncias sobre manipulación electoral en EE. UU., pero el material divulgado muestra un panorama más complejo. Lo único cierto es que los informes no sostienen que haya existido una alteración comprobada de los resultados electorales en Estados Unidos, ni en Venezuela.

Trump argumenta que las revelaciones justifican la instrumentación de controles más estrictos sobre el sistema electoral estadounidense, que es lo que realmente le interesa.

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