De las formas de empobrecimiento

27 de julio, 2014 - 4:57 pm
Redacción Diario Qué Pasa

De las formas de empobrecimiento de la clase obrera y el pueblo trabajador que el capitalismo concibe en su entramado teórico sobre la apropiación y explotación del producto del trabajo asalariado, tomamos  aquella manera en la que burguesía nacional y trasnacional, mediante la aplicación de  una ley de la economía burguesa, provoca procesos inflacionarios mediante la manipulación  de la demanda sobre la oferta.

En Venezuela esa situación inflacionaria ha sido fabricada y muy sobada desde la especulación extrema, puesto que no es posible confrontar la oferta y la demanda; sino existe un aparato industrial, privado, estatal o mixto  que garantice la producción de bienes materiales, y  alimentos provenientes  de un desarrollo agrícola que estamos muy lejos de alcanzar, y que puedan satisfacer las necesidad de toda la sociedad venezolana.

Esa autorregulación de los precios, predicada por la economía burguesa, no es posible en Venezuela donde no hay competencia de precios, sino la componenda constante y caprichosa de la burguesía vieja y nueva que recibe un alto porcentaje de nuestras divisas en dólares para jugar con el mercado negro y con el engorde de sus cuentas personales e importar finalmente, los cachivaches que ellos quieran, y con los cuales garantizan la escasez que provocan las colas, que además son también del contrabando y el bachaqueo, y que erosionan el acumulado político del gobierno nacional, y sobre todo propician la elevación exponencial de los precios de los productos ya inalcanzables para los sueldos de un proletariado, empobrecido.

Para medir ese empobrecimiento, tomamos el caso de una familia de capa media, donde trabaja un solo miembro que devenga el equivalente a 3 sueldos mínimos. Se le daña la nevera, que en este momento cuesta más o menos 80.000 bolívares fuertes; ¿cuánto tiempo tiene que trabajar para comprarla? Tal vez un año; con muchas privaciones, a lo mejor 10 meses. Ni imaginar las peripecias que tiene que pasar en estos momentos una familia dependiente de un sueldo mínimo para comprar una cocina que cuesta más o menos 70.000  bolos; ¿y los alimentos qué?

El aparato mass mediático de la burguesía trasnacional, su capital financiero y en suma su imperialismo, comienza a echar rodar la matriz  de que todo este aquelarre especulativo y corrupto “es culpa del socialismo, que pone a vivir mal a la gente”. La clase obrera y el Pueblo trabajador debería saber que no ha habido socialismo en Venezuela, que sólo se ha escuchado en el discurso, y que  aquí hay es un capitalismo puro, en su esencialidad más salvaje; es esa pureza fascista del capitalismo la que devora el legado de Chávez, y minimiza las acciones del gobierno en materia de asistencia social a la llamada población excluida.  No hay equívocos: la corrupción es un valor del modo de producción capitalista, y ella se suma a la campaña de empobrecimiento del Pueblo trabajador venezolano.

El socialismo científico es un modo de producción de carácter social –más desarrollado que  el capitalismo qué es privado de la burguesía– cuyo sujeto histórico es la clase obrera y trabajadora del campo y la ciudad.  El socialismo genera una cultura nueva, que se nutre de lo mejor de la cultura vieja del capitalismo explotador, esa nueva cultura se fomenta en sus valores propios que configuran la igualdad, la justicia y la libertad social para toda la sociedad.

¡Ni un dólar para la burguesía!

Comente