Las 27 niñas desaparecidas del campamento Camp Mystic, ubicado al borde del rio Guadalupe en Texas, ya se dan por muertas
La cifra de muertes por las inundaciones que devastaron el centro-sur de Texas sobrepasa ya las 104 víctimas, a medida que continúan las labores de búsqueda y rescate, a las que se han unido decenas de voluntarios de otras ciudades del estado.
Los rescatistas no se dan por vencidos: Dos decenas de personas siguen desaparecidas mientras se lleva a cabo una búsqueda masiva en la que participan cientos de voluntarios y más de 20 agencias estatales, según el gobernador Greg Abbott, quien ofrecerá una conferencia de prensa este martes. “Nunca daremos por muertos”, declaró un voluntario a CNN.
Mejora el pronóstico: Se espera que el centro de Texas esté mucho más seco este martes tras días de lluvia y persistentes riesgos de inundación. Podrían producirse algunas lluvias y tormentas eléctricas en la región por la tarde, pero es poco probable que causen inundaciones significativas. Se espera un pronóstico más seco hasta el final de la semana.
En el condado de Kerr, el más devastado y sede del campamento infantil Mystic y otros campamentos de verano, los investigadores encontraron los cadáveres de 84 personas, incluidos 28 niños. Mientras, las autoridades continúan las labores de rescate de numerosos desaparecidos.
El campamento ubicado a orillas del río Guadalupe ratificó este lunes 7 de julio la muerte de casi una treintena de personas entre campistas e instructores.
En Camp Mystic pernoctaban unas 750 menores. Aparentemente la mayoría consiguió evacuar el lugar a tiempo, pero se estima que el agua golpeó directamente en las cabañas donde dormían las niñas de 8 y 9 años.
Las concurrentes de mayor edad se encuentran encima de una colina, por lo que corrieron menos peligro ante el desborde del río.
Trump visitará el viernes la zona
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó ayer una declaración de emergencia por desastre natural, que permitió que se activara la Agencia Federal de Manejo de Desastres (FEMA) en el estado.
Durante una cena este martes en la Casa Blanca con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, Trump confirmó que visitará las zonas afectadas el próximo viernes.
El republicano indicó además que su Gobierno está haciendo lo posible por ayudar a Texas a enfrentar las inundaciones, que calificó de una «gran sorpresa».
La oposición demócrata pidió que se abra una investigación sobre la posible influencia que los recortes masivos impuesto por la Administración republicana a las agencias federales – incluyendo el Servicio Nacional de Meteorolgía- pudo haber tenido en la tragedia en Texas.
Antes
Al menos 82 personas han muerto y decenas siguen desaparecidas tras las devastadoras inundaciones que azotaron el centro de Texas. En el condado de Kerr, la zona más afectada, al menos 40 adultos y 28 niños han fallecido, según las autoridades.
Los rescatistas siguen buscando al menos a 41 personas desaparecidas, según funcionarios estatales y locales. Entre ellas se encuentran 10 niñas y una consejera de Camp Mystic, un campamento de verano solo para niñas a orillas del río Guadalupe, cuyo nivel de agua aumentó más de 6 metros en menos de dos horas durante el punto álgido de la inundación a principios del 4 de julio.
Se avecina una amenaza de inundación: el sheriff advierte que las nuevas lluvias ya han comenzado a desbordar los cursos de agua en el condado de Kerr. El gobernador Greg Abbott afirmó que las inundaciones repentinas siguen representando un peligro para varias partes de Texas, ya que se esperan más lluvias intensas.
Camp Mystic ha confirmado que al menos 27 campistas y consejeros murieron en las devastadoras inundaciones que azotaron al campamento de Texas durante el fin de semana.
“Estamos destrozados junto con nuestras familias que sufren esta tragedia inimaginable. Oramos constantemente por ellos”, escribió el campamento en un comunicado en su sitio web.
Dijeron que están en comunicación con las autoridades locales que continúan buscando a las “niñas desaparecidas”.
Información anteriror
Las autoridades estatales informaron inicialmente que 27 niñas del Camp Mystic, un campamento cristiano para niñas junto al río en Hunt, Texas, seguían desaparecidas unas 36 horas después de la inundación. Pero este domingo varios de sus cuerpos fueron hallados. Hasta la mañana de este domingo, 11 niñas y una trabajadora del campamento continuaban desaparecidas.
Bajo la lluvia y tormentas eléctricas, los esfuerzos de búsqueda y rescate continúan este domingo con gran intensidad en Hunt, Texas, en las afueras de Camp Mystic, el campamento de verano a orillas del rio Guadalupe fundado en 1926, donde aún están desaparecidas 11 niñas y una consejera tras las inundaciones repentinas del fin de semana.
Las autoridades estatales y locales trabajan junto a voluntarios para buscar entre los escombros a lo largo del río Guadalupe. Agentes uniformados guían a perros K-9 para revisar la vegetación alrededor del campamento y la orilla del agua, mientras los voluntarios usan motosierras para cortar árboles caídos.
Inundaciones catastróficas golpearon el centro de Texas ayer, causando el río Guadalupe cerca de Kerrville a subir más de 20 a 26 pies en 90 minutos, lo que resultó en daños generalizados y carreteras lavadas.
El papa León XIV, el primer pontífice estadounidense de la historia, habló en inglés al final de su bendición dominical del mediodía, ofreciendo oraciones especiales y expresando sus “ sinceras condolencias a todas las familias que han perdido a seres queridos, en particular a sus hijas que estaban en campamentos de verano».
Cuestionamientos a las autoridades
Al tercer día de la tragedia, se suman más voces a la gestión del servicio meteorológico y también por los recortes en la administración Trump.
El Servicio emitió las alertas de las precipitaciones la madrugada del viernes, pero se preguntan si se emitieron las suficientes advertencias y si se hicieron los preparativos necesarios.
El agua subió 8 metros en el río Guadalupe en solo 45 minutos antes del amanecer del viernes, arrasando con casas y vehículos. Medios como CNN señalan que “el equivalente a cuatro meses de lluvia cayó en apenas unas horas”.
Las autoridades locales han insistido en que nadie vio venir el potencial de inundación y han defendido sus acciones. Testimonios señalan que el viernes 4 de julio, feriado por la Independencia de Estados Unidos, vieron los pronósticos del clima y nada parecía alertar lo que vendría después.
Las primeras alertas se emitieron la tarde del jueves, con predicciones de caída entre los 12,7 y 17,8 centímetros de lluvia. El viernes por la mañana las alertas fueron las solicitudes de evacuación.
Los funcionarios locales han dicho que no esperaban esa intensidad, que equivaliera a meses de lluvia para el área. Una respuesta similar a la del Gobierno federal.
Mas temprano
Las víctimas mortales de las inundaciones en el centro-sur de Texas se han elevado a 52, según informaron el sábado 5 de julio las autoridades de varias comunidades afectadas por la catástrofe, la primera de ellas el condado de Kerr, al este de la ciudad de San Antonio.
El sheriff del condado de Kerr, Larry Leitha Jr., dijo que la cifra de cadáveres recuperados ha subido a 43, de ellos 28 adultos y 15 niños, tras las devastación provocada por la fuerte crecida del río Guadalupe el viernes.
También han reportado fallecidos las autoridades de otras comunidades cercanas: 3 en el condado de Burnet, 1 en el de Kendall, 1 en el de Tom Green y 4 en el de Travis.
El sheriff Leitha Jr., de Kerr, explicó que cientos de trabajadores de emergencias siguen en las zonas inundadas y las labores son todavía de «búsqueda y rescate», por lo que pidió a la población enviar datos sobre sus allegados desaparecidos con su última localización.
Las autoridades locales no quisieron precisar una cifra exacta de desaparecidos debido al gran número de personas de fuera de la región que estaban visitando y acampando en la zona con motivo de las festividades del 4 de julio.
El Servicio Meteorológico Nacional explicó que en un periodo de apenas 12 horas el viernes se acumularon más de 30 centímetros de precipitaciones, lo que elevó el caudal del Guadalupe, cerca de Hunt, a su segundo nivel más alto registrado, con 9,9 metros de altura.
La gente que ha acudido a las autoridades ofreciéndose a ayudar que se dirija a su «área local» e intente recoger «escombros en cubos y bolsas de basura», pero tengan cuidado porque aún hay «condiciones muy peligrosas».
El gestor de la ciudad de Kerrville, en el condado de Kerr, Dalton Rice, explicó que se trata de las peores inundaciones en la zona desde 1987, previó que las cifras de fallecidos aumenten y convocó conferencias para el domingo por la mañana y por la tarde.
Rice informó de que se ha rescatado a «cientos» de personas que estaban en campamentos en la zona, unas 800 en total, y que están siendo atendidas en refugios locales.
No obstante, afirmó que siguen desaparecidas las 27 personas, niñas y monitoras, que estaban alojadas en el campamento cristiano para niñas Mystic, situado a orillas del Guadalupe cerca de la localidad de Hunt.
En contexto
El río Guadalupe subió casi 8 metros en menos de una hora y la subsiguiente inundación se llevó por delante casas móviles, vehículos y cabañas veraniegas donde la gente pasaba el fin de semana festivo del 4 de julio, el Día de Independencia en EE.UU.
Equipos de rescatistas todavía están buscando a 27 niñas que se encontraban entre las 750 que asistían al campamento Camp Mystic, en las afueras de la localidad de Kerrville, unos 104 kilómetros al noroccidente de la ciudad de San Antonio.
Muchas de esas niñas «son menores de 12 años», según dijo el vicegobernador de Texas, Dan Patrick, a BBC Radio 4.
Hasta el momento, las autoridades han logrado evacuar a más de 850 personas, según el sheriff.
Las operaciones de rescate «no pararán hasta que se haya encontrado a cada una de las personas»; declaró Leitha.
Se ha declarado el estado de emergencia en varios condados donde numerosas carreteras han sido arrasadas y las líneas telefónicas están caídas.
El presidente Donald Trump tildó la tragedia de «estremecedora» y «terrible» al tiempo que la Casa Blanca prometió asistencia adicional.
Las imágenes muestran las profundas aguas inundando puentes y remolinos de agua rodando por las carreteras.

El vicegobernador de Texas, Dan Patrick, explicó que «en cuestión de 45 minutos, el río Guadalupe subió 26 pies (unos 8 metros) y fue una inundación destructiva, llevándose propiedades y tristemente vidas».
También informó a los padres que, si no habían sido contactados, sus hijas habían sido contabilizadas a salvo.
«Eso no significa que [las niñas desaparecidas] se han perdido. Podrían estar incomunicadas», explicó Patrick.
Las autoridades afirman que los operativos de búsqueda y rescate, en los que participan helicópteros, drones y botes, continuarán hasta que se de razón de todas.
El campamento dijo no tener electricidad, ni agua ni Wi-Fi, y añadió que «la carretera fue arrasada, así que tenemos dificultades para recibir más ayuda».
Camp Mystic, del que han desaparecido 27 niñas, es un campamento de verano cristiano para niñas que tiene casi un siglo de antigüedad y que está situado a orillas del río Guadalupe.
Dirigido por generaciones de la misma familia desde la década de 1930, el sitio web del campamento se presenta como un lugar para que las niñas crezcan «espiritualmente» en un ambiente cristiano «sano» «para desarrollar cualidades personales sobresalientes y autoestima».
En la mañana del viernes, las inundaciones súbitas en el estado de Texas generaron declaraciones de desastre para las regiones de Hill Country y el valle Concho.
El más alto funcionario del condado de Kerr, el juez Rob Kelly, fue cuestionado en una rueda de prensa sobre por qué los campamentos a lo largo del río Guadalupe no fueron evacuados anticipadamente.
«No sabíamos que venía esta inundación venía. Tengan la seguridad, nadie sabía que este tipo de inundación venía», dijo Kelly.
Explicó que «no tenemos un sistema de alerta» en la región. Kelly añadió que lo que sucedió el viernes superó por mucho las inundaciones de 1987, que se cobraron la vida de 10 adolescentes que viajaba a bordo del autobús de un campamento religioso cerca del pueblo de Comfort, al sur del condado Kerr.

Según CBS, la cadena asociada de la BBC en EE.UU., la División de Manejo de Emergencias de Texas tuvo múltiples reuniones el jueves para prepararse, pero los funcionarios señalaron que el Servicio Meteorológico Nacional «no pronosticó la cantidad de lluvia que vimos».
Los pronósticos originales indicaron hasta 20cm de lluvia.
Las autoridades manifestaron que todavía estaban preocupadas con el estado del tiempo, advirtiendo de que «si no viven en la zona, no vengan».
La oficina del sheriff del condado de Texas aconsejó a los residentes cerca de los arroyos y el río Guadalupe que se trasladen a tierras más elevadas.
Entretanto, el senador republicano de Texas Ted Cruz afirmó que el presidente Trump se había «comprometido a dar todo lo que Texas necesita».











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