Estas ocasiones bien planificadas nos harán volver a nuestros hogares con mejor ánimo, refrigerados físicamente, y preparados para reanudar nuestro trabajo con más esperanza y valor
Para muchas personas, especialmente aquellas con trabajos sedentarios anhelan la llegada del fin de semana para recrearse y salir de la rutina diaria; al llegar el momento, dedican largas horas de sus días a sentarse o acostarse frente a una pantalla de televisor, de computador teléfono inteligente, y esta conducta no es sana, pues la recreación debe incluir actividad física.
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La recreación es definida como una diversión para aliviar del trabajo. Sin embargo, existe una diferencia considerable entre recreación y diversión. Nuestra especialista en educación y temas de salud, Elena de White, aclara que cuando responde a su nombre, re-creación, tiende a fortalecer y reparar. «Apartándonos de nuestros cuidados y ocupaciones comunes, provee refrigerio para la mente y el cuerpo, y de ese modo nos permite volver con nuevo vigor al trabajo serio de la vida».
Por su parte, la diversión busca experimentar placer, y con frecuencia se practica con exceso; de este modo, absorbe las energías requeridas para el trabajo útil, y resulta así un obstáculo para el verdadero éxito en la vida.
Recreación provechosa
Todo el cuerpo ha sido creado para la acción; esto exige mantener las facultades físicas, mentales y espirituales muy sanas. El ejercicio físico contribuye a este desarrollo pleno, así como otros medicamentos multidimensionales ya estudiados en ediciones anteriores.

Ahora bien, dentro de las labores diarias se encuentran generalmente el trabajo y el estudio, y a menos que se mantengan sanas las facultades físicas mediante el ejercicio activo, las facultades mentales no podrán ser empleadas por mucho tiempo al máximo de su capacidad.
Tanto en las oficinas como en las aulas, la inacción es casi inevitable; por ello se requiere planificar recreaciones donde aparezca la acción como eje principal del entretenimiento y diversión, es decir, no debe dedicarse la recreación a la inacción física, esto genera condiciones malsanas para niños, jóvenes y adultos enclaustrados toda la semana en construcciones con ventilación artificial, con asientos defectuosos y posturas antinaturales que dificultan el buen funcionamiento de los pulmones y el corazón.
En este sentido, los estudiantes y oficinistas pasan largas horas diarias respirando aire cargado de impurezas y tal vez infectado de microbios, base de las enfermedades respiratorias, se agota el cerebro y los músculos se entumecen, dificultando cada vez más la agilidad y la resistencia física.
Recreaciones malsanas
Algunas de las diversiones más populares, como el fútbol, en lugar de producir salud, generan violencia y brutalidad, tal cual los juegos de la antigua Roma, y modelan la conducta de sus practicantes y fanáticos al punto de asimilar la agresividad como parte de su carácter o espontaneidades.
Otros juegos, como los de azar y apuestas, atraen la ambición, el engaño, la avaricia y debilita el intelecto y las facultades espirituales al fomentar el placer por la mundanalidad.
Estas diversiones abren la puerta a un gran mal. No son benéficas en su tendencia, sino que tienen una influencia excitante y producen en algunas mentes una pasión por los juegos que los llevará a jugar por dinero y a la disipación
El aporte de la naturaleza
El contacto con la naturaleza ya resulta ser una actividad de gran beneficio para el organismo al ser ésta la fuente originaria de la salud. Meditar, inspirarse y reflexionar en ella es de mucho más valor para la mente y repone por las energías del ser.
Estas ocasiones bien planificadas nos harán volver a nuestros hogares con mejor ánimo, refrigerados físicamente, y preparados para reanudar nuestro trabajo con más esperanza y valor. Podemos y debemos dirigirlas de tal manera que nos deje en mejores condiciones para desempeñar con éxito los deberes que nos incumben, y que se acreciente el beneficio de nuestra influencia sobre aquellos con quienes tratamos, pues, el propósito es que quien se recree tenga salud, alegría, vivacidad, músculos y cerebros bien desarrollados y un equilibrio perfecto entre cuerpo, mente y espíritu.
Todo trabajador o estudiante necesita recrearse. Es en este espacio, junto al descanso, donde el organismo se recupera del desgate metabólico diario. De allí que, quienes no empleen sus miembros cada día, se encontrarán débiles cuando traten de ejercitarlos. Al recrearse sin actividad física, las venas y músculos no están en condiciones para efectuar su trabajo y mantener en acción saludable a toda la maquinaria viviente.
La verdadera recreación es necesaria para los que se dedican al trabajo físico, y es aún más esencial para aquellos cuya labor es principalmente mental.







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