MIS ANÉCDOTAS DEL BARRIO LAS TARABAS

2 de mayo, 2016 - 3:31 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Posicionado en el ámbito territorial del barrio Las Tarabas, específicamente en la intersección de la av. Las Delicias con la calle 60E, parado frente a un inmueble emblemático de la década de los 60, llamado el cine Boyacá, donde actualmente funciona una fábrica de piñatas y antes una venta de cauchos. Pero este cine tuvo una época de oro, cuando pasaban los estrenos de películas mejicanas y aún mas se presentaron en persona Tony Aguilar, Luis Aguilar, Flor Silvestre, entre otros famosos de la época. Para mí es muy fácil recordar vivencias del Boyacá, ya que teníamos una mesa de venta de chucherías, chocolates y maníes en el frente, además que yo vendía los chiclets dentro del cine y obviamente me quedaba viendo la película al salir en la pantalla Paramouth, Columbia o Universal con el título de la película. Aun recuerdo a mi madrina Carmen, vendiendo los tickets de entrada, su esposo Telemaco controlando la entrada y Ambrosio Salas o Gerasimo Chávez, preparando los rollos de cintas de películas para su proyección. Una anécdota inolvidable era que cuando presentaban a un artista, a mitad de película rifaban un recao de olla con una gallina o un pavo, con los números terminales de los tickets. El cine Boyacá era el complemento del cine El Capitolio en Ziruma.

En cuanto a lo educativo hay anécdotas muy bonitas, en lo que se refiere a los actos culturales y las actividades complementarias, que a pesar de ser humildes, eran de gran formación folklórico y venezolanistas con bailes típicos populares como El Sebucán, El Pájaro Guarandol y La Burriquita. En el caso del Colegio Víctor Ortega Nava, que estaba ubicado en la calle 60E de Las Tarabas donde se podía estudiar de 1° a 4° grado, todas las actividades cerraban con la participación de la familia Caridad, que interpretaban la canción Amalia Rosa, se las recuerdo “De Maracaibo salieron dos palomitas volando/ Y a la Guaira volverán/ Y a la Guaira volverán/ Pero a Maracaibo cuando. Sabes quienes eran los niños que cantaban; Jesús Caridad y Lino Caridad, que después han destacados como grandes intérpretes de canciones rancheras con su mariachi y guitarrista respectivamente. Cuando ingresamos al Colegio Andrés Eloy Blanco, en el barrio Las Cuarentas, hoy sector Mall Delicias Plaza, los actos eran más coloridos, por cuanto era un colegio más completo y con mejor equipamiento. A mí mente viene la celebración del Día de las Madres y en su homenaje, la compañera de estudio Delia Chourio, con sus lagrimones de forma impecable interpretaba “Clavelito rojo”: Ay clavelito rojo, que llevo en mi pecho/… Como un recuerdo santo de mi madre querida. También destacaban las hermanitas Romero, Rixia y Rixila con su bailes preferido “El chimichimito/ Estaba bailando el coro/ corito tambore…

Como un homenaje a dos personas dedicadas al beisbol menor, debo mencionar a José “Camito” Márquez con su equipo Estrellas del Zulia con jóvenes de Las Cuarentas y Las Tarabas y por el Barrio Ziruma el equipo de José “Mumu” Barboza. Jugamos mucha pelota sabanera en los terrenos donde hay esta el Circulo Militar, con equipos de Ziruma, Las Tarabas y Pueblo Nuevo y Cecilio Acosta.

Obviamente no faltaban los juegos con pelotas de goma, en la calle 60E, donde está el cine Boyacá. Se creó una rivalidad sana entre los cuatros barrios, que llevaban a competencias con atletismo de calle, vale decir la carrera de 100 mts, que era en la misma calle 60E, entre las esquina de la Av. Delicias y Av. 14B. La competencia de maratón estaba definida por 50 o 100 vueltas a las manzanas 60D-60E-61. En fin se practicaban deportes adaptados a las canchas naturales disponibles.

Para cerrar voy a recordar el terrible día 16 de marzo 1969, cuando ocurrió un accidente aéreo que enluto a 155 familias, con la muerte de 84 personas a bordo y 71 en tierra. Un avión DC9-32, vuelo 742 de Viasa, saliendo del aeropuerto Grano de Oro, se estrello entre Ziruma y la Urb. La Trinidad. Esto fue un impacto muy grande en el Barrio Las Tarabas, ya que se formo una cola de carros sobre la Av. Delicias.

En fin son muchos recuerdos, vivencias y anécdotas que forman parte del patrimonio de mis hermanos taraberos, que nos permitieron e impulsaron para ser personas útiles a la sociedad maracaibera, como maracuchos ejemplares. Contamos con Vos! @funmara500.

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