El Majestuoso Cine Teatro Lido

27 de diciembre, 2015 - 3:52 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Con lucidez quirúrgica y sentimentales recuerdos de la niñez, en mi memoria está grabado el mes de julio de 1971 cuando la marquesina del majestuoso e imponente Cine Teatro Lido anunciaba, en un precioso afiche hecho a mano con acuarelas la película Simplemente una Rosa protagonizada por el extraordinario cantautor argentino Leonardo Favio, poseedor de una de las voces de barítono más interesantes del catálogo musical latinoamericano en los últimos 50 años.

Un inmigrante Italiano oriundo de Venecia, Alessandro Pasini, fue el impulsor del regio coso teatral en el sector Pomona en la ciudad de Maracaibo el cual en un principio, tuvo la mitad  techado (llamado preferencia) y la otra mitad sin techo (llamado patio). Sin embargo hacia el año 1964 una furiosa tempestad destruyó el techo lo que motivó al hábil Sr. Pasini a reconstruirlo techándolo completamente y colocándole un envidiable sistema de aire acondicionado y 950 butacas de aluminio y cuero, lo que permitió al público disfrutar en tan fastuosa sala de conciertos en vivo con afamados artistas que estaban en el tope de la popularidad tanto en los discos como en las películas.

En amena tertulia con el percusionista gaitero para la época y vecino del sector, Jesús «Chucho» Biacino nos afirmó:… «el Cine Teatro Lido era algo extraordinario pues tenía unos letreros y adornos luminosos de colores que se comparaban con ciudades famosas del mundo como Nueva York y Las Vegas y presencié la actuación en vivo de la gran Lila Morillo con Don Mario Suárez y Amado Lovera, Néstor Zavarce y el mexicano Miguel Aceves Mejías quien cantó antes de proyectar una de sus famosas películas pues el escenario era muy amplio».

Quien aquí escribe nació diagonal al magnífico Lido por lo que con modesta propiedad puedo referirme al mismo (disfruté de cualquier cantidad de películas musicales) y conocer que el origen de su nombre proviene de la localidad donde nació su propietario: una larga barra de 12 kilómetros en Venecia, al norte de Italia y que por cierto, cada mes de septiembre, se celebra el festival Internacional de Cine. Motivación suficiente para que el Sr. Pasini impulsara no solo el coso de la Pomona sino el recordado Cine Internacional de la avenida Bella Vista, el Cine Cabimas y el recordado Variedades.

Así las cosas, Biacino hizo hincapié en la presentación que realizara en la década del 60 la extraordinaria Lila Morillo en el Teatro Lido:… todos los jovencitos de la época la admirábamos por su voz, sus canciones y su escultural belleza. Se presentó con un vestido verde muy ajustado a su cuerpo y comenzó a cantar El Cocotero, Fuego Lento y Lluvia pero de pronto el sonido comenzó a deteriorase con un ruido ensordecedor, por lo que un travieso vecino del sector le lanzó un candado a la corneta produciéndose un corto circuito y la consecuente estampida de los presentes.

De modo que buscando entre los lugareños logré encontrar al protagonista de semejante episodio, quien me narró los detalles de lo sucedido pero, esa será otra historia. Hasta el próximo domingo con el favor de Dios.

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