Oremos con Francisco por la tierra

16 de agosto, 2015 - 2:03 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Producto del impacto positivo a nivel mundial de la encíclica Laudato Si, sobre la ecología y el medio ambiente, presentado por Su Santidad el Papa Francisco en junio 2015, ha llevado a los voceros del Vaticano, por autorización del Sumo Pontífice, a realizar el anuncio, que a partir de este año, los 1 de septiembre se celebrara la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, con el objeto de realizar una reflexión conjunta de todos los habitantes del globo terráqueo, sobre los problemas medioambientales del planeta. Esta decisión marco un simbolismo entre las relaciones de la iglesia católica y ortodoxa, ya que fue una sugerencia aceptada por el Papa Francisco, de los dignatarios ortodoxos, ya que esta iglesia conmemora su día de protección del medio ambiente, precisamente en esa fecha. Esto se puede interpretar como un mandato de Dios, en su afán de unir las ramas de la Cristiandad Oriental y Occidental. Con toda seguridad que los efectos colaterales de esta fecha de oración, van a incidir en los temas que se discutirán en la Cumbre 2015 de la ONU, en la ciudad de París, sobre los cambios climáticos.

Esta encíclica Laudato Si, es decir Alabado Sea, está inspirada en San Francisco de Asís, santo defensor de la naturaleza y los pobres, la mala gestión del agua, la pérdida de la biodiversidad y el gran desafío que tiene la humanidad en cuanto al abismo existente entre regiones ricas y pobres. Es menester y obligatorio transcribir una de las dos oraciones, con la cual termina el Papa Francisco, su histórica reflexión en la referida encíclica, cuyo título es «Oración por nuestra tierra»: Dios omnipotente, que estas presente en todo el universo, y en la más pequeñas de tus criaturas, tú que rodeas con tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de tu amor, para que cuidemos la vida y la belleza. Inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos sin dañar a nadie. Dios de los pobres, ayúdanos a rescatar a los abandonados y olvidados de esta tierra, que tanto valen a tus ojos. Sana nuestras vidas, para que seamos protectores del mundo y no depredadores, para que sembremos hermosura y no contaminación y destrucción. Toca los corazones de los que buscan solo beneficios a costa de los pobres y de la tierra. Enséñanos a descubrir el valor de cada cosa, a contemplar admiradores, a reconocer que estamos profundamente unidos con todas las criaturas, en nuestro camino hacia tu luz infinita. Gracias porque estas con nosotros todos los días. Aliéntanos, por favor, en nuestra lucha, por la justicia, el amor y la paz. Alabado Seas. Amén.

Recordemos que en la ciudad de Kioto, Japón se firmo el 11 de diciembre 1997 un acuerdo internacional para reducir la emisión de los seis gases, que causan el mayor calentamiento global, bajo la figura de efecto invernadero, es lo que todos conocemos como Protocolo de Kioto. Posteriormente se llevo a cabo la XVII Cumbre de la ONU, sobre Cambio Climático (COP17) en la ciudad africana de Durban en el lapso 28/11-09/2 del año 2011, con el objetivo básico de revisar, evaluar y validar un segundo periodo del Protocolo de Kioto. Pues bien en diciembre 2015, se reunirán nuevamente los principales líderes mundiales, en la ciudad de Paris, Francia (COP21), para nuevamente renovar el desfasado y mejorable Tratado de Kioto. Con el mensaje celestial del máximo líder de los católicos, se abre una nueva esperanza, para que las grandes potencias y además las mayores contaminantes, como Estados Unidos, Japón y Rusia entre otras, se decidan a participar en esta impostergable tarea de disminuir progresivamente la emisión de gases, que generan el calentamiento global, con las consecuencias de olas de calor, inundaciones y sequias a nivel mundial.

En el caso de nuestra Venezuela y específicamente para la construcción de la Maracaibo 2029, debemos hacer nuestro aporte en pro del ambiente, reduciendo la emisión del dióxido de carbono (CO²) de nuestros vehículos, usando productos libres de clorofluocarbono (CFC) y reciclando papel para evitar generar mayor cantidad de gas metano (CH4). Internalicemos a nuestros niños y jóvenes el pensamiento «Salvemos el planeta Tierra para el buen vivir de nuestros descendientes». ¡Contamos con Vos!

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