¡Qué chillen, pero no entran!

2 de mayo, 2015 - 3:55 pm
Redacción Diario Qué Pasa

El Presidente de la República, Jefe del Gobierno y del Estado, vale decir, de la conjunción de los poderes que lo conforman, el Partido Socialista Unido de Venezuela, los partidos integrantes del Polo Patriótico, respaldados por las masas de donde dimana la legitimidad y la legalidad del mandato que recibió el ciudadano, Nicolás Maduro Moros, para que gobernara a la República Bolivariana de Venezuela, ello dentro del marco de la Constitución Nacional y las leyes que en ella se inspiran, así como nuestra tradición histórica, que surge de la vocación independentista que inspiró la Guerra por la Libertad, la Soberanía y la Autodeterminación de los venezolanos, se ven hoy peligrosamente amenazados por una conspiración internacional que se ha ido fraguando para desmantelar la estructura política que se inspira en el Socialismo del Siglo XXI, que tanto miedo causa a los poderosos grupos económicos mundiales, secundados por los gobiernos subordinados al imperialismo de los Estados Unidos de Norteamérica.

El grupo de expresidentes encabezado por el español, Felipe González, que se promueven como asociados a la defensa jurídica de Leopoldo López y Antonio Ledezma —curioso que no se asocian a la defensa del resto de los llamados «presos políticos»—, están decididos a medir fuerza con el Gobierno Nacional, como pocas semanas atrás lo hizo el presidente de los Estados Unidos, vencido por el Presidente de Venezuela, en la Cumbre de las Américas, en Panamá.

El 14 de mayo comienza la fiesta: En Washington otorgarán sendas condecoraciones a López y Ledezma, que en nombre de ellos recibirán sus respectivas esposas, ya que estos no asistirán por encontrarse sujetos a una medida cautelar de privación de libertad debido a la gravedad de los delitos que les imputa el Estado y en cuyo acto, muy astutamente fraguado el hecho, hablará Felipe González, como preludio al preparado espectáculo que pretende montar el coro de expresidentes, convocados a reunirse en Caracas, el 17 de mayo, fecha fijada para iniciar el juicio a Leopoldo López.

Con la victoriosa contundencia con la cual se manejó el sainete, «Obama y la Casa Blanca», debe enfrentarse el montado por quienes vienen a agitar grupos de oposición, con un objetivo claramente determinado: Causar violencia en el país, con su correspondiente número de muertos y así justificar —para nada les importa el dolor ajeno y las consecuencias de lo que se proponen— la respuesta internacional contra el Presidente de Venezuela, cuya caída es el objetivo principal de la obra política montada, que tiene como colofón, la desaparición del Socialismo del Siglo XXI y la rebeldía de los pueblos de la América levantada contra el gobierno de los Estados Unidos y los gobiernos ultraderechista de la Unión Europea.

Presidente Maduro: Desde ya hágale saber a los cantantes del coro, quienes quieren estrenarse como golpistas en Caracas, que el teatro está cerrado y  por tanto no habrá función donde puedan presentarse.

Si los dejan entrar habrá problemas graves y Felipe González, acompañado de sus adláteres, se habrán ido para no verse envueltos en las consecuencias de su criminal propósito, encubriéndose para ello con el manto de la democracia y la libertad con el cual se arropan para esconder la perversa maldad de sus intenciones.

En forma clara e inequívoca, de manera pública y notoria, ante Dios y el mundo, hágale saber a los tránsfugas que en Venezuela no entran, que la mayoría de los venezolanos están con usted y que, aún aquellos compatriotas situados en posición política contraria a cuanto usted representa, tampoco aceptarán la intromisión de ellos en los asuntos internos de Venezuela.

Gastón Guisandes López                     

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