Entre las exigencias está la liberación de una neurocirujana pakistaní vinculada a los atentados del 11-S, actualmente detenida en Guantánamo.
Los servicios secretos estadounidenses e ingleses han identificado parcialmente al verdugo del periodista norteamericano James Foley, quien fue decapitado en la ciudad siria de Raqqa por un sujeto de origen inglés vinculado con la yihad islámica después de permanecer dos años secuestrado. El criminal dijo que se llama Jhon y su origen es inglés, según estudios realizados por dos universidades, que han analizado su pronunciación y acento.
El Pentágono confirmó ayer que un grupo especial de funcionarios de la CIA, FBI y del MI5 —el principal servicio de seguridad interna británico— intentaron evitar el asesinato del periodista de 40 años de edad. El Estado Islámico —un territorio dominado políticamente por extremistas religiosos— exigió el pago de casi 135 millones de dólares para salvarle la vida.
«Jhon», como ha sido identificado el autor del degollamiento, es uno de los líderes del grupo «Los Beatles», una organización que se dedica a prácticas terroristas y a custodiar a los secuestrados extranjeros que se encuentran, principalmente, en Siria. No obstante, mantienen estructuras paramilitares y con indulgencia de otros gobiernos islamistas, como Albania, Argelia, Somalia o Sierra Leona. En la actualidad, se calcula que forman un bloque de unos 55 países.
En esta ocasión, los estudios del audio y la voz que aparece en el video donde se ejecuta a James Foley han sido determinantes para resolver el crimen. En ambos casos, los expertos advierten que se trata de un ciudadano británico que nació en el sur del país, aunque no precisan la ciudad.
El video en el que se muestra el crimen está aparentemente editado, y es de una calidad excesiva para un grupo terrorista que tiene su base de operaciones en países que no disponen de técnicas o medios tan sumamente avanzados.
Extremistas religiosos
Los informes de los servicios secretos estadounidenses e ingleses apuntan que «Jhon» es uno de los líderes de los yihadistas que asesinó al periodista y que se trata de uno de los quinientos extremistas religiosos que abandonó el Reino Unido para unirse a los combates en Siria e Irak y que se han ido radicalizando aún más con el tiempo.
El FBI, el servicio secreto británico MI5 y los especialistas antiterroristas de Scotland Yard —la policía metropolitana inglesa— estuvieron la noche del miércoles entre carreras nocturnas para identificar la persona que, con acento británico, ejecutaba a James Foley después de permanecer secuestrado por los yidahistas desde 2012.
Fuentes sirias citadas por el diario británico The Guardian habrían reconocido al ejecutor como el hombre clave en las negociaciones de Al Qaeda para liberar a los rehenes turcos.
Un exrehén describió a «John», el verdugo de Foley, como un hombre inteligente, educado y un devoto creyente en las enseñanzas islámicas radicales.
Terror en pocos minutos
Tras el revuelo que causó el video en las redes sociales, un análisis realizado al video de la decapitación de Foley, demuestra cuánto ha cambiado la presencia mediática del Yihad, sobre todo su direccionamiento hacia el mundo occidental.
El hecho de que haya sido «Jhon» quien protagonizara la decapitación de Foley, es un ejemplo de cómo se está manejando el mensaje —cada vez más directo— hacia occidente. Un artículo publicado por el diario inglés Daily Mail intenta analizar algunas piezas claves que se aprecian en este material audiovisual.
En primer lugar, destaca su dirección propagandística: en pocas horas causó una conmoción a nivel mundial. Incluso el primer ministro inglés suspendió sus vacaciones y regresó a Londres para ponerse al día con el caso.
En segundo lugar, se hace una descripción de la producción audiovisual: la calidad del video es de alta definición, contraria a lo que ha venido ocurriendo en la última década con videos de decapitaciones, con muy mala calidad y tan crudos que muestran la acción completa en una sola toma. En este caso, hay una edición evidente, con tomas en varios ángulos, una pausa entre el momento del ataque de «Jhon» a Foley, y el momento cuando aparece la cabeza puesta sobre el cuerpo. Incluso, el uso de micrófonos profesionales de solapa (por lo general de transmisión inalámbrica), llama la atención, y pone en duda la certeza o no de la veracidad del video. Esto es una demostración que el mensaje va cuidadosamente dirigido a una nueva clase de público que se relaciona directamente con la tecnología de la información.
«De acuerdo con el análisis del artículo de Daily Mail, es escalofriante, pero los productores del video parecen haber aprendido la técnica de los realizadores de las exitosas películas de terror, que han trabajado durante años con la idea de que es más aterrador aquello a lo que se alude, pero no puede verse las escenas de violencia explícita», destaca el portal web Infobae.com.
«Lo terrible del video es el hecho de lo bien organizado que están el asesino y sus cómplices», comenta Saif Rahman de la Asociación Musulmana Humanista y Cultural, según el mismo portal informativo.
Negociaciones
Sin embargo, existen otras informaciones que indican que no se trata de una ejecución tan simple. Los yihadistas acostumbran a hacerlas, sobre todo, para retar a Estados Unidos en su política militarista y de intervenciones en países en los que puede tener intereses.
Esas informaciones aseguran que entre las exigencias del Estado Islamista figuraba la liberación de la ciudadana paquistaní Aafia Siddiqui, de 42 años de edad, quien fue condenada a 86 años de cárcel en Estados Unidos, según reveló el diario británico The Guardian.
Siddiqui, es una neurocientífica con doctorado en la Universidad Brandeis, Estados Unidos, país al que había llegado en 1990. A principios del 2003 regresó a Pakistán. Estados Unidos le seguía los pasos, pues la consideraba mensajera de Khalid Sheik Mohamed, el verdadero cerebro de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Además, a Siddiqui también se le señalaba como una recaudadora de fondos para la red terrorista Al Qaeda con el fin de fabricar bombas.
En 2008 fue capturada en Pakistán. En su poder se le encontraron documentos sobre armas químicas y diseminación de virus, circunstancias que indican que estaba planeando ataques contra Estados Unidos, señala The Telegraph.
Finalmente, en el video se hace un llamado directo a Barack Obama, señalando a un segundo hombre, más robusto que Foley, también rapado y con el mismo tipo de túnica naranja, como la «siguiente» víctima por parte del Yihad. Es una negociación directa de parar los ataques de parte de EE UU a cambio de la vida de los varios secuestrados.
Condolencias del papa Francisco
El papa Francisco conversó telefónicamente con John y Diane Foley, los padres del periodista estadounidense James Foley decapitado por el Estado Islámico.
James Foley, al igual que sus progenitores, era profundamente católico. Había estudiado en un colegio jesuita y en los días de su cautiverio en Libia se había sostenido psicológica y emocionalmente recitando el rosario.
«Me ha recordado a Jesús», dijo la madre a propósito del video que muestra los últimos momentos de la vida de su hijo. «Murió como un mártir de la libertad», manifestó, por su parte, el padre del infortunado periodista.

Los jefes del Pentágono explican la operación fallida para liberar a Foley

Aafia Siddiqui, neurocientífica paquistaní graduada en EE UU, es acusada entre otras cosas, de intentar ataques con armas químicas; presa en Guantánamo
Fotos: Agencias







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