Francis Juzga

1331 21Columna 01 08
1 de agosto, 2014 - 4:41 pm
Redacción Diario Qué Pasa

*** No es igual el cancionero /el canto de azules lazos / no será igual el abrazo / sin la voz del cañonazo / y sin el «Serenatero» (RSU)

*** El pasado fin de semana fue doloroso en extremo. Se nos fueron dos amigos y aun cuando estábamos preparados para lo inevitable, los sentimientos afloraron. La tarde del pasado sábado fue lúgubre. Lo gris de la misma la hizo más triste aún, y se materializó cuando una llamada nos puso al tanto de la mala nueva: Joe González había partido al más allá. Por la mañana, según nos contaron, mostró una cierta mejora que inyectó ánimo a los suyos, pero eso solo era el principio del fin. No quiso irse dejando triste a nadie, por eso intentó alegrarlos.

Siete días después de su partida pudiera decir muchas cosas; por ejemplo, hablar de cómo nos cautivó a todos a principios de la década de los setenta, en los medios de prensa y radio, quienes lo recibimos con los brazos abiertos, porque Joe era puro sentimiento. Joe supo ganarse todo siendo apenas un muchacho con muchas ambiciones de progreso. Sus benefactores fueron muchos: Arturo Celestino Álvarez «El Premier», Orlando Galofré, Charles Arapé y muchos más lo guiamos en la ruta correcta hacia el éxito, el cual alcanzó sin problema alguno. Compartí con él en Critica, fue genial, me hacía las guardias los viernes para poder irme a gaitear bien temprano. Cuando me consultó sobre su viaje al norte, donde terminó de hacerse hombre de radio, no vacilé en asegurarle que no debía dudar y que ese era su destino. No soy persona de cocina, por eso fue que nunca me atreví a aceptarle una invitación a su programa La Paila Caliente.

No voy a trillar sobre lo que Joe fue como hombre de radio y televisión, prefiero ocuparme del ser humano, del buen ciudadano y mejor amigo, que nos invitaba los 24 de diciembre a repartir juguetes en los hospitales, Día de las Madres, del Padre y del Niño. Joe fue caritativo y amó a sus semejantes como a nada, sobre todo a los niños. De ese extraordinario ser humano que en vida fue Joe González, es de quien quiero conservar estos hermosos recuerdos. A partir de ahora, son dos las personas a quienes necesariamente se recordará cada 31 de diciembre. A Nolberto Colina por «Las Doce Uvas del Tiempo» y a Joe González por el conteo más alegre y pintoresco de inicio del año nuevo, con todo y que muchos derraman lágrimas en ese momento. Paz al alma del amigo, que lo fue en todo el sentido de la palabra. Mucha luz para él en su transitar hacia la gloria eterna.s

*** Nos preparábamos para entregarle el cuerpo de Joe a la Madre Tierra cuando llegó, aunque preparados también, la otra mala noticia: Jack Pérez, «El Último Serenatero» se había dormido en el Señor. No menos de veinte mensajes de texto aparecieron en la pantalla de mi celular. Jack no se parecía a nadie, Jack no era gaitero, no señores. Jack  Pérez era gaita en toda la extensión de la palabra. Compuse una gaita Vamos a Jugar Softbol y se la entregué, no sé cómo hizo para descifrarme, pero le puso música; entonces dije que era un genio. El amor que siempre expuso por la gaita hizo que esta se le incrustara en el corazón. Nadie la defendió más, nadie trató de enaltecerla en todo momento más que él. Fue polémico, ácido y hasta mordaz, y con razón, en todo lo que exponía cuando se tratara de honrar y defender a la gaita.

*** Se le rindieron homenajes tanto en la Basílica, el aposento de su Virgen Morena, y también en Santa Lucía, donde una gran cantidad de luciteños se dio cita para rendirle honores también. Las dos iglesias lo acogieron, un rato cada una, se logró un buen propósito entre chiquinquireños y luciteños.

*** Darle el pésame a José Marrero me pareció un momento de infinita emoción. Se le fue el compañero de mil batallas. La dupla se cansó de ganar festivales y premios a granel, siempre figuraron entre los mejores. Hoy, Marrero se queda sin su llave, pero lo vimos convencido de que su compadre y hermano se marchó hacia un lugar donde el sufrimiento no existe. A las 2:18 minutos del día martes la Madre Tierra recibió el cuerpo de Jack Pérez, «El Último Serenatero».

*** ¿Qué clase de vida es esta? Dos días a la semana y a diferentes horas me dejan sin fluido eléctrico.  También, toda una semana sin que recojan la basura, y cuando lo hacen todo queda peor. Eso no es todo, vivo además cuatro días sin agua y al retornar el vital líquido, el barro que sale por la tubería aterra, porque es peor que las aguas servidas. Busco medicinas y no las encuentro, no logro todo lo que quiero comer, pese a que estoy a dieta. ¿Será que estoy loco y no me he dado cuenta. ¿O todo esto es un invento mío?

*** Claro que no hay autoridad. ¿Quién explica la actitud de los propietarios de camiones cisterna? Estamos de acuerdo en que ellos son pueblo, padres de familia que pasan por todas las cosas que mencioné antes, pero resulta que ellos causan alguna de las mismas acciones. Vender un tanque de agua por 2.000 bolívares aprovechándose de la situación, es un abuso y lo más grave, muchos de esos camiones también los utilizan para achicar pozos sépticos y luego transportan agua potable y con ello reparten todo tipo de enfermedades por doquier. ¿O será que eso no tiene importancia?

*** Apenas mencioné a Santanita y a José Mora y afloraron las polémicas. Las acepto como un reto, pues sigo creyendo que el gran perdedor en la división del Conjunto Sorpresa fue justamente él. ¿Por qué? Sencillo, el Conjunto Sorpresa era un grupo que se había metido en la élite, mientras que él era un señor cuarentón, que debía aprovechar la enorme suerte de ubicarse entre los mejores solistas del momento. Ignoro qué pasó por su mente, pero si sé que le dejó el camino del éxito expedito, abierto totalmente a Rafael Barreto, quien ni siquiera sospechó que la fama le llegaría de esa manera, al pegar Paraguaipoa y Tierra Zuliana, dos gaitas que quedaron para la historia del folclor zuliano. La primera, escrita por Saúl Sulbarán, la otra obra del mismo Rafael, quien grabó todo el disco del conjunto y se sembró para siempre entre los solistas que dejaron huellas en el ambiente de la década de los años sesenta.

*** Sepan que la vigencia de Rafael fue efímera. Sé que volvió a grabar con Los Turpiales, de Nelson Chacín, que continuó gaiteando y se sembró para siempre. José no volvió a pegar otro tema, aunque es cierto que mantuvo su categoría como solista, pero su grito guerrero «arriba mi gaita, venga» no tuvo la misma fuerza. Supimos que estaba con el grupo San Sebastián y hasta allí. Estoy seguro de que José también dará crédito a este juicio, que cincuenta años largos después puse sobre el tapete.

*** La familia gaitera también se enlutó al fallecer Antonio Prieto, hermano de dos amigos Aarón y Alfredo Prieto, además de Ana, Alber y Arelis. Nuestras condolencias hacia la familia, su esposa Segunda, sus hijos Aimee Karina y Antonio Javier. Luminoso le sea su transitar al más allá del sol… En Cabimas se marchó María Primitiva Blanco de Ramones, diputada jubilada de la antigua Asamblea Legislativa y allegada a la familia. Envío mis condolencias a su esposo el profesor Argenis Ramones y a toda la familia.

*** Desde Valera recibimos noticias. Desde el pasado  lunes comenzó a sonar la gaita en la emisora Tiempo 91.5 FM. Quienes manejan el programa están listos para ofrecer lo mejor del género a los gaiterómanos de nuestro estado, de lunes a viernes de 7:30 a 10:00 de la noche y los sábados de 12:00 a 2:00 de la tarde, y se dejará escuchar el repique de la tambora, la sonoridad del cuatro, la fuerza del furro y el brillo de la charrasca. Todo indica que llegó la hora que tanto le gusta a quienes disfrutan del ritmo pascuero. Me comenta José Luis Mantilla Galvis, productor general del programa, que se mantiene el staff de locutores y periodistas, que por siete temporadas ha hecho crecer la popularidad del programa. Eso quiere decir que como comentarista se mantiene Eugenio Sarabia «Periodista de la Gaita». En la parte comercial compartirán responsabilidades Carlos Riveros «Boll», y Richard Marquina «La Voz». En el estudio de grabación, edición y montaje estará Alexis «Pan Cholito» Artigas, y por supuesto, la protagonista en todo esto es Radio Tiempo 91.5 FM, la estación más gaitera de todo el estado Trujillo. Pues son diecisiete horas semanales ofreciendo la gaita zuliana. Desde esta columna nuestro total apoyo a estos insignes promotores de nuestra gaita.

*** Amaneciendo el lunes un ratero intentó robarse el equipo de sonido del «Pájaro Azul 2». No lo logró porque dos vecinos lo vieron y funcionó la comunicación que evitó que el «caco» consumiera su fechoría. Estoy sumamente agradecido del gesto de todos esos vecinos que salieron a respaldarme. Entendí la importancia de ser buenos vecinos, de no causarle problemas a ninguno, para que a la h ra de la verdad nos apoyemos unos a otros. El joven delincuente ya se había apoderado del radio y el par de cornetas, pero según me cuentan adujo ante la policía que él abrió el carro porque tenía mucho sueño y quería dormir. Ahora bien, ¿cómo hizo para abrir la puerta trasera del auto? Les agradezco a los oficiales de la policía del comando Cristo de Aranza, quienes se apersonaron al lugar y detuvieron al ladronzuelo. No presenté denuncia porque sería asunto de Fiscalía y entonces el auto me lo devolverían en diciembre, si acaso. Por detalles tan simples como este es que muchos no denuncian nada. Otra cosa, fue un robo menor, no hubo denuncia lo que indica que ya el rapaz anda por allí haciendo de las suyas.

*** El cumpleañero de la semana fue Gilberto Romero. Gilberto pasó el trago amargo por la muerte de su pana, me refiero a Jack Pérez, a quien estimo como pocos. Vayan las felicitaciones para el amigo que ahora ve brindar a los demás y el observa los toros desde la barrera… Maury Elena Echeto Matos culminó con éxito la segunda etapa de su educación, se graduó de bachiller en el liceo César Rengifo, del  núcleo Talavera, allá en Cabimas. Las felicitaciones son en primer lugar para sus abuelos, Ramón e Iraida, esto es por mandato real, luego a sus padres Énder Echeto y Melania. Lo cierto es que hubo movida por los predios de Campo Concordia y se siguen acumulando los frascos que se abren en cada ocasión como esta. Felicidades a la nueva bachiller de la república y que siga estudiando porque al paso que va la vida lo que se va a necesitar es mucho, pero mucho estudio.

*** Quedó escrito. Epa, ya está. Nos vamos.

 

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