Francis Luther

25 de julio, 2014 - 3:01 pm
Redacción Diario Qué Pasa

*** En ti Señor me he refugiado; no sea yo avergonzado jamás. Socórreme y líbrame en tu justicia, inclina tu oído y sálvame. Sé para mí una roca de refugio, adonde concurra yo continuamente. Tú has dado mandamiento para salvarme, porque tú eres mi roca y mi fortaleza. Aún en la vejez y las canas, oh Dios no me desampares. (Salmo 71:1-3-18)

*** ¿Por qué apareció la foto de Willy Quintero en la columna y no escribiste nada sobre él? La pregunta me la hicieron varias veces y la verdad es que tampoco lo entendí, al extremo de que transcribo de nuevo la situación que juzgué la semana pasada,  quizás pisé la tecla que no era. Esto fue lo que escribí: Mi Vieja Discoteca ofrecerá en su programa del próximo domingo (20), un especial dedicado a la Orquesta Los Melódicos, organización musical que arriba a sus 55 años. Este especial basará su éxito en lo que hagan tres personas: Emerson Tudares, quien debe escoger la mejor música, la crema de todo lo grabado por la orquesta que dirigió hasta hace poco Renato Capriles, quien partió hacia otros confines tres semanas atrás. Otro obligado a destacar es Gerardo Suárez, en lo referente a la animación del mismo, el presentador será Tony Chávez y cierra uno Fernando Molinares, quien puede lucirse si logra documentarse a profundidad con la historia de la orquesta. Desde Chucho Labrador, Germán Vergara, Niro Keller, Víctor Piñero, Emilita «La de Cuba» y pasando por todos los cantantes que desfilaron por allí. Para mí el momento estelar será cuando coloquen el tema La Mecedora, porro que marcó el debut de Willy Quintero en ese plantel musical. Todo Maracaibo se estremeció ese sábado cuando la orquesta arrancó y marcó la consagración de Willy. Yo por lo menos lo disfruté acostado en el piso, viendo la TV un sábado que se tornó inolvidable allá en Don Bosco. Lo de La Mecedora fue la razón por la cual incluí la foto de Willy.

*** Ocho días después y como quiera que escuché el programa va mi juicio definitivo al respecto. Recuerden que una semana antes se había brindado un especial a raíz de la muerte de Renato. Eso tuvo mucho que ver con lo escueto que estuvo lo del aniversario de la orquesta. Por eso solo escuché diez temas, menos La Mecedora. Desaparecida la Billo′s y la gran mayoría de las orquestas, Renato dio un cambio radical con su agrupación y se inclinó por la música que llaman moderna y las caras bonitas se adueñaron de la misma, el ritmo de la orquesta, en consecuencia, cambió y dejó de ser Los Melódicos. Renato estuvo consciente de ello, pues pese que no tenía competencia, fundó su big band, una orquesta fuera de serie con la que actuaba generalmente en USA, donde se hizo un mercado extenso. Considero que Los Melódicos no debieron apartarse de un todo de sus raíces, en virtud de la riqueza de la música latina bailable. De ese mismo mal murió La Sonora Matancera al intentar competir con la salsa.

*** El conjunto gaitero Santa Anita está celebrando sus cincuenta años. Por asunto de espacio no puedo contarles la historia completa. Me limitaré a lo que viví en aquel entonces. Santanita gustó desde su salida. Bella Vista, el barrio de siempre era un hervidero en ese entonces. El conjunto Sorpresa había revolucionado el ambiente y los enfrentamientos no se hicieron esperar. La división se hizo presente y surgieron Santanita y también Los Cachorros de Manuel Ocando «El Cachorro» y Filmo Rincón. Allí al lado del Matadero Municipal y diagonal al manicomio (Hospital Psiquiátrico) nació la agrupación. Los Cachorros un poco más allá al fondo de lo que hasta hace poco fue el cine Uairén.

Sus fundadores fueron: Miguel Mora (solista, director-propietario), José Mora (solista), Oswaldo Vera, Rómulo Enrique Semprúm y Carlos Arias (cuatristas), Gladys Vera (solista y furrera) y Nerio Guerra (furrero), Nerio Granadillo (QEPD) y Jorge Salcedo (tamboreros), Lino Hernández y Orlando Suárez (charrasqueros), William Salcedo y Francisco Fernández (maraqueros), como representante Jairo Salcedo, este último amigo de mi hermano Luis, luego Wolfang  Larreal asumiría esas funciones. La fecha de fundación correspondía, según el santoral cristiano católico, al Día de Santa Ana. De allí que el conjunto adoptó el nombre de Santa Anita y, posteriormente en la década de 1970, simplificó su denominación a Santanita. Nombre este con el cual mejor se le conocería. Felicitaciones a la agrupación por la cual tuve mi primera y única discusión de Astolfo Romero.

*** Invito a todos a orar por la salud de Jack Pérez y Joe González, ambos amigos que atraviesan serios quebrantos de salud. Hay un sinfín de detalles que hicieron fuerte la amistad con ambos, ánimo amigos, Dios es más grande que una mata ′e coco.

*** Los conductores de por puesto no hacen nada por ganarse el respeto de los usuarios. Juzgué por adelantado que tan pronto les permitieron aumentar el costo del pasaje, que por falta de autoridad seguirían haciendo lo que les viniera en ganas en contra del usuario. Siguen sin llegar a la parada, tomando pasajeros fuera de ella y cobrando el doble del pasaje, parten la línea en dos, y en fin, no hay ley que los meta en cintura. Lo triste es que sus dirigentes se hacen de la vista gorda. Aseguran que no hay quien viva mejor que esos dirigentes. No me consta, pero el común denominador dice que son propietarios de varios autos alquilados en las rutas y que por eso es que se hacen los «willy mays» con los desmanes de los conductores.

*** Leo con detenimiento los nombres de cada una de las personas que conforman la nueva directiva de la Fundación de la Gaita. De entrada se nota la transición, es decir, la conforman personas de uno y otro bando y eso me parece lógico y hasta necesario, de no haber sido así no hubiera arreglo posible y la fauna seguiría depredando todo el movimiento gaitero a sus anchas. No obstante me quedan dudas, muchas dudas, porque quien practica la desidia no dejará de hacerlo nunca.

Veo nombres de gaiteros que fueron incondicionales de los gobiernos anteriores, gaiteros hasta el carrete diría, hijos de la gaita que la han enaltecido hasta lo indecible. Esto nos hace renacer la esperanza de que efectivamente la fundación puede cumplir a cabalidad con la misión para la cual fue creada. Me las juego con Heriberto Molina. No nos vemos a menudo, pero el lugar que ocupa en mi corazón es intransferible. Me preocupa saber si lo dejarán trabajar como sabemos lo sabe hacer.

Le pido a Dios y a  la Chinita que no permitan que la política se adueñe de las buenas intenciones de ninguna de esas personas y que trabajen en común por una sola causa, la gaita y los gaiteros, cuya asistencia social se hace cada vez más necesaria, en virtud de que muchos de ellos están atravesando situaciones realmente difíciles y la función social de la fundación debe ser lo primero.

Confío plenamente en que Giovani Villalobos, Heriberto Molina, Jairo Gil, Ricardo Portillo, Bolívar Blanchard, Jesús Morillo, Jesús Terán «Chavín», León Magno Montiel, Ricardo Portillo, Énder Pereira, Ronnie Aguirre, Kenny Romero y Francisco Hidalgo, sobre todo la gente joven que ha sido escogida, sabrán trabajar en armonía gaitera, en pro de nuestro primer ritmo folclórico, velando por el bienestar social de los gaiteros, pero eso sí, deben ser sumamente cuidadosos porque ser gaitero implica un compromiso. No bastará con figurar como directivo, hay que trabajar en pro de la gaita y del gaitero.

*** La política de que la gaita es todo asunto de las escuelas, no es cierta. Insisto en que el único instrumento académico de la gaita es el cuatro, los demás, los niños aprenden a ejecutarlos observando a otros, eso es un don que Dios dio a los niños zulianos que gustan de la gaita, a quienes vemos de la noche a la mañana ejecutando un instrumento, ante el asombro de sus padres. Deben olvidarse también de que van a fabricar poetas, porque eso es imposible, las musas están en los genes de cada quien, solo que a muy pocos se les desarrollan.

*** Y hay algo que me parece de lo más importante. La reivindicación de la memoria de Humberto «Mamaota» Rodríguez. La restauración de placa con el que se identificó el Museo de la Gaita sería un gesto bien visto por toda la comunidad gaitera. Recuérdese que se dijeron cosas fuera de toda lógica y el gentilicio de quien tanto hizo por la gaita fue mancillado, con el mayor de los irrespetos. Sería muy interesante la restauración de la citada placa en el lugar que le corresponde.

*** Otra bendición de Dios, luego de veinte y siete largos años recibo una llamada desde Los Ángeles, California, de un amigo llamado Rafael Montero, también hoy ciudadano norteamericano. El comenzó como office boy en Crítica y me culpa de todos los adelantos que hizo como trabajador de la empresa, hasta que luego decidiera marcharse al exterior, donde hoy día es un consolidado técnico en iluminación, y trabaja para los artistas más cotizados del norte. Me dejó los teléfonos de sus hijos aquí en Maracaibo para que los contacte, cosa que haré de inmediato. Esto realmente es hermoso. Rafael sufrió un infarto, también se le murió la mamá. El acordarse de este su amigo me llenó de alegría. Gracias Rafael, «El Gordo»; como recordó que lo llamaba. Gracias por tan buenos recuerdos muchacho. Esa fue la llamada de la semana.

*** ¿Donde está y qué hace? Pregunto por Andrés Vargas, el compositor y cantante a quien tengo mucho, pero mucho tiempo sin ver, ni tampoco recibo noticias sobre su persona. Sé muy poco sobre sus quebrantos de salud, dos años atrás le visité en su residencia allá en urbanización La Popular y en aquel entonces lo que pude observar me dejó anonadado, perplejo. Me pregunté el porqué de las injusticias de la vida. La fauna gaitera empeoró su situación cuando lo atacó con saña luego de ganar con su composición La Mejor Gaita del Mundo, al ser proclamada como la gaita del año. Entonces los comentarios más grotescos se hicieron contra su persona. Sus amigos, los que realmente lo éramos, estuvimos brindándole apoyo moral, que lo necesitaba en cantidades industriales en esos momentos. Andrés Vargas, ¿donde está y qué hace?, y Melvin Díaz Riera, ¿dónde está y qué hace?

*** Unas son de cal y otras de arena. La vida es así y solo debemos aceptar los designios del Dios, creador del cielo y de la tierra. La semana pasada mi amigo Enrique Molero se sintió nadando entre dos aguas. Se cumplieron tres años de la partida al más allá de su hijo Dioris, quien estaba en la flor de la vida cuando ocurrió lo inevitable.

También se celebraba el cumpleaños de su hija María de Jesús, quien arribó a la mayoría de edad, brindándole mucho amor a su padre, justo cuando lo necesita por los quebrantos de salud que ha presentado. Enrique sorteó las dos fechas y dio gracias a Dios por haberle dado la fuerza suficiente, para soportar y entender muchas de las cosas que le están sucediendo a estas alturas de su vida.

*** Quedó escrito. Epa, ya está. Nos vamos.

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