Policías liquidaron a nueve

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4 de junio, 2016 - 12:56 pm
Redacción Diario Qué Pasa

 

Familiares del antisocial se mostraron herméticos con la presencia de los medios

Foto: Wilson Alvarado

Solo en La Rita, el CICPC le dio de baja a cinco presuntos extorsionadores que eran investigados por el homicidio del funcionario José Alberto Silva Oviol, oficial de Polilara, asesinado el pasado 22 de mayo. En El Gaitero, Polisur liquidó otro durante una persecución en caliente. En Machiques le tocó de nuevo el turno al CICPC y en Zapara al CPBEZ

Maracaibo — Ayer en horas de la mañana, cuando todo parecía estar tranquilo, una comisión del Cuerpo de Policía Bolivariana del Estado Zulia (CPBEZ) hacía su recorrido rutinario, se desplazaba por la calle 58 con avenida 4 Bella Vista, sector Zapara II, de la parroquia Coquivacoa, avistaron un movimiento extraño cuando dos antisociales —aún por identificar— despojaban a un ciudadano de su camioneta Chevrolet, modelo Dimax, color blanca, doble cabina, al parecer, los maleantes se retrasaron al no poseer la clave del vehículo.

Información que fue suministrada por el comisario  agregado Gustavo Dávila, jefe de la Coordinación y Vigilancia Metropolitana «Irama» del CPBEZ.

Precisó que los uniformados pasaban por un concurrido local de la ciudad, cuando dos hombres merodeaban al propietario de un vehículo, exigiéndole la clave de su camioneta Chevrolet para posteriormente huir.

Todo parecía ser una película de acción, pero esta es la realidad, los antisociales al ver a los agentes de seguridad, entre ellos una fémina, decidieron huir por una «cañada enmontada». Uno de ellos se «sumergió al agua con gran profundidad» para evadir a los funcionarios, el cual su esfuerzo fue en vano, al salir a flote abrió fuego contra los oficiales, inmediatamente se generó un enfrentamiento logrando caer herido en medio del pozo y los matorrales. Fue trasladado al Hospital Coromoto para brindarle los primeros auxilios, pero murió dos horas más tarde.

Del otro sujeto se conoció que prosiguió su ruta por el monte hasta salir a la avenida Bella Vista y espabilarse de su fechoría.

En el lugar del suceso quedaron las llaves del automotor, un revólver calibre 38 y una cartera, color gris, propiedad de la esposa del conductor.

Un testigo que prefirió no identificarse señaló: «Escuché desde el apartamento el poco de disparos, cuando me asomé para averiguar arrancó una Hyundai Accent, color gris, a toda velocidad del otro lado de la cañada». De este vehículo el comisario Perdomo, jefe del COP, resaltó que testigos precisaron dos autos, uno el antes mencionado y el otro, una camioneta Silverado, color blanco, se presume que los dos vehículos eran las «ruletas».

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