Cabimas — El mediodía de ayer un suceso estremeció a los habitantes de la urbanización Los Laureles, ubicada en la zona este de Cabimas, donde un pequeño de tan solo un año de nacido perdió la vida tras caer accidentalmente en un envase recolector de agua.
Cristopher Alejandro Romero Viloria fue visto por un vecino cuando se encontraba con los pies hacia arriba y el cuerpecito hundido en el agua. Su vecino comenzó a gritar de inmediato, se saltó para ayudarlo mientras que la familia salió del interior del inmueble y lo trasladaron al ambulatorio del Seguro Social, pero ya era tarde porque el pequeño llegó muerto al centro asistencial.
Aún impactados con la noticia, a las afueras del centro asistencial se encontraban los parientes, quienes expresaron con voz quebrantada que la madre del pequeño, María de los Ángeles Viloria, siempre cuidaba a su bebé, pero el trágico incidente ocurrió cuando ella hacía oficios en la casa y en un descuido el pequeño se salió y se acercó a los baldes.
Cristopher era el menor de dos hermanos. Su progenitora era madre y padre a la vez, hacía malabares para criar a sus hijos. Limpiaba casas. Vivía arrimada en casa de su exsuegra. Al enterarse de la muerte de su hijo entró en estado de crisis y debieron suministrarle calmantes en el centro de salud.






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