Matan a padre e hijo en su propia casa

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5 de agosto, 2014 - 3:29 pm
Redacción Diario Qué Pasa

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Foto:Gabriela Sanz

 

Los parientes de Édgar Alexander Sanz Meleán (22) y de su padre Édgar Alexander Sanz Quintero (52), están consternados. La muerte entró a su casa vestida de hombre común y armada  con pistolas 9 milímetros, cargando con la vida de padre e hijo y sin mediar palabras. Los sicarios no tuvieron contemplación y no perdonaron ni siquiera la presencia de tres niños (hijos y sobrino de las víctimas), los que por fortuna resultaron ilesos, pero profundamente angustiados por lo que tuvieron que atestiguar. Al parecer, el ataque iba dirigido exclusivamente a Sanz Meleán, quien supuestamente habría recibido llamadas amenazantes «Motosicarios» irrumpieron en la residencia de la familia Sanz causando estragos

Machiques — Un doble sicariato se registró a las 11:30 de la noche del domingo en el sector Valle Frío, municipio Machiques de Perijá.

«Motosicarios» acabaron con la vida de Édgar Alexander Sanz Meleán (22) y su padre Édgar Alexander Sanz Quintero (52), tras irrumpir en su vivienda portando armas calibre 9 milímetros.

El joven recibió seis impactos de bala en la cabeza, mientras que a su progenitor le dieron tres.

A las afueras de la morgue, Minorka Sanz, hija y hermana de las víctimas, manifestó que su padre había llegado a la residencia luego de su jornada laboral en la empresa petrolera  Maersk Drilling a bordo del transporte de la compañía. «Él entró y cenó con mi hermano y conmigo en la cocina, cuando sentimos que se habían metido en la casa», contó Minorka.

Acto seguido, y sin mediar palabras, los sicarios le dieron los seis tiros a Édgar (hijo). Su padre salió en su defensa; «cállate la jet. maldi..» fueron las palabras de uno de ellos (antisociales) mientras le dio un «cachazo» en la cabeza y luego dos tiros en el intercostal izquierdo y uno en el brazo, que le produjeron la muerte.

Minorka agregó que en la casa se encontraban tres niños. Dos de 6 y 5 años de edad respectivamente, hijos de Édgar (padre), y un niño de un año de edad, hijo de Minorka quienes se encontraban viendo televisión y se disponían a cenar. Los tres infantes presenciaron el impactante momento en el que su tío y abuelo fueron asesinados a mansalva.

Amenaza cumplida

Relató Minorka Sanz que media hora antes del doble suceso, había salido a una cuadra de su residencia a comprar unas arepas para la cena, y a su regreso encontró a su hermano dentro de la casa bastante aturdido. «Le pregunté qué le pasaba y me dijo que yo estaba loca porque había dejado a los niños solos», narró. La mujer agregó que su hermano le había contado que lo habían llamado para amenazarlo de muerte: «Él estaba en casa de su mujer, que vive cerca, y corrió hasta la casa porque le dijeron que si no iba hasta allá mataban a los niños».

Édgar (hijo) también le comentó a su hermana que tenía un problema muy grande y que tenía que irse de Machiques, pero jamás le especificó cuál era el problema.

Minorka logró salvar su vida gracias a que corrió rápidamente y se escondió en una habitación.

Trascendió que Édgar (hijo) estaba recién llegado de Caracas en donde había realizado un curso para trabajar como guardaespaldas, y que esperaba una llamada telefónica para comenzar un trabajo del que tampoco dio detalles. Actualmente trabajaba como vendedor en un supermercado.

Édgar (padre) deja ocho hijos en la orfandad. Édgar (hijo) era el mayor de sus ocho hermanos y padre de dos niñas. Una de ellas cumpliría un año el próximo 28 de agosto.

CICPC activo

Efectivos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) realizaron el levantamiento de ambos cadáveres y los trasladaron hasta la morgue forense de la Facultad de Medicina de LUZ en Maracaibo, donde se les practicará la necropsia de ley. En el lugar de los hechos se recolectaron varios casquillos de bala.

Autoridades del cuerpo detectivesco iniciaron las investigaciones correspondientes y pese a que no descartan ninguna hipótesis en el caso, manejan en primera instancia el ajuste de cuentas o la venganza.

Hombre intachable

Compañeros de trabajo de Sanz Quintero lo describieron como un hombre ejemplar: «No tenía problemas con nadie. Siempre dispuesto a ayudar». Aseguraron todos.

Sus cuerpos serán velados en su residencia, en el municipio machiquense.

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