Identifican a cuatro de los seis ajusticiados en la frontera

1432 22 (2)
10 de noviembre, 2014 - 1:33 pm
Redacción Diario Qué Pasa

1432 22%20%282%29

Foto: Edwin Urdaneta

La movilización mediática logró su objetivo, a medias, pero fue un gran paso. Ayer, funcionarios adscritos a los órganos investigativos en el Sur del Lago dieron la identidad de cuatro de los seis hombres encontrados muertos en el municipio Jesús María Semprún. Guillermo Troche, Jesús Cuadrado, José Francisco Calderón y Carlos Abril fueron los cuatro nombres. Todos eran colombianos y a todos los ajusticiaron. Con respecto a los otros dos hombres encontrados degollados en El Guayabo, se mantiene la presunción de que ambos casos puedan estar vinculados. Voceros diplomáticos y militares de Venezuela y Colombia no se han manifestado.

Para las autoridades locales, los casos de 6 abaleados y 2 degollados en municipios fronterizos de Zulia, guardan relación. La diplomacia de Venezuela y Colombia callan.

Sur del Lago — Funcionarios adscritos a los órganos de investigación criminalística de la nación revelaron, bajo la presión de los medios, la identidad de cuatro de los ocho cuerpos encontrados con tiros de gracia y degollados en la frontera colombo- venezolana específicamente en el occidente del país, al sur del estado Zulia y cerca de Táchira.

Las humanidades corresponden a: Guillermo Troche (45), Jesús Cuadrado (27), José Francisco Calderón (24) y Carlos Abril (33). Todos colombianos y solo dos de ellos, hasta la tarde de ayer, fueron reconocidos por sus esposas. Uno tendría entre sus pertenencias, una credencial militar del vecino país.

La consternación sigue reinando para estas familias colombianas, vecinas, toda vez que telefonearon incesantes para conocer si sus seres queridos cayeron víctimas del conflicto, quizás entre bandas del mismo frente armado irregular, por la punga de un territorio rico para el narcotráfico, o si fueron silenciados en medio de un choque militar entre ambos países.

Mientras las dudas son esclarecidas a cuentagotas, voceros de fuerzas militares y cuerpos diplomáticos de las dos naciones, simplemente callan. El silencio es lo que retumba cuerpo y alma no solo de familiares y opinión pública, sino de habitantes de comunidades flanco de amenaza, que viven en carne propia el dolor e incertidumbre, tras conocerse mediáticamente la muerte de civiles y personas que probablemente tenían la esperanza de desmovilizarse.

Claman justicia

Evelina Tolosa (23), esposa y madre de los dos hijos de José Francisco Calderón (24), espera que todo se esclarezca: «Teníamos el sueño de tener una casita para nuestros hijos (una hembra de 3 y un varón de 1), mediante un crédito del gobierno colombiano, pero esto te cambia la vida». José radicaba en fincas «trabajando en el campo como obrero», y llevaba cada 15 días el sustento. Tolosa dijo que habitan en Vega de Pompita cerca del Puerto Santander en Colombia.

Mientras que con el dolor de su alma María Belén Ascanio, lloró desconsolada ante la prensa por quien fue el amor de su vida, sea cual fuere la posición que Jesús Manuel Cuadrado (27) mantenía en medio del conflicto. «Soñábamos con un hogar, esto es muy fuerte», gimoteó con voz cortada sin dejar de recordar el fragoso momento cuando desde la cava fría de la morgue del municipio Colón, le mostraban el extinto rostro de su amado.

Versiones sin vocería

Ha circulado cualquier tesis habida y por haber sobre la desaparición física de seis personas en Caño El Medio, entre Jesús María Semprún y Machiques de Perijá y otros dos en Caño Motilón, municipio Catatumbo. Que si forman parte de las Águilas Negras, o si uno de ellos es militar, debido a una evidencia que poseen de hecho las autoridades y que tratan de verificar con la cancillería y órganos de inteligencia militar de territorio neogranadino.

Las piezas del rompecabezas siguen desarmadas, toda vez que aún falta por conocer el nombre de cuatro de estos presuntos paramilitares, además de verificarse las evidencias en sitio, efectuar pruebas de balística y demás análisis de interés en criminalística que determinen la causa y si Dios quiera a los autores de la masacre que mantiene en vilo y con puertas cerradas a quienes radican en los caseríos más cercanos a Colombia.

NOTICIAS SUGERIDAS

Comente