Foto: Alfredo Chinaleong
San Francisco — En una humilde vivienda de la calle 17 con avenida 18, del sector Sierra Maestra, reposaba el cuerpo del comisario Elio Riganelli, exsubdirector de Poliurdaneta, quien fue asesinado la noche del viernes en el sector El Venado, de La Cañada de Urdaneta.
En un ataúd marrón repleto de coronas florales, su hijo menor lloraba y lamentaba la desaparición física de su padre.
Su hermano, Esteban Riganelli, comentó que aún desconocen las causas de la muerte.
Uno de sus hijos mayores, quien prefirió resguardar su identidad, dijo que su «padre era muy correcto, siempre daba los mejores consejos a sus hijos, hermanos y amigos», narró el joven entre lágrimas.
Esposado y sin armas
Durante el funeral, Francisco Briceño, compadre y hermano de crianza de Riganelli, denunció que el detonante del asesinato podría recaer en el proceso de intervención de la Policía de La Cañada de Urdaneta.
«En ese municipio hay muchos padrinos, a él —Riganelli— le quitaron las armas, estaba indefenso y casi esposado, no tenía con que defenderse. Todo esto es por el proceso de intervención de la policía», denunció el allegado.
Riganelli tuvo nueve años en la Policía del municipio San Francisco, posteriormente ocho años en Poliurdaneta.
Su cuerpo fue sepultado en Jardines La Chinita.







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