Despedidos abogada y taxista víctimas del hampa

10 de octubre, 2015 - 3:47 pm
Redacción Diario Qué Pasa

Familiares de Kendri Villasmil negaron hipótesis de un presunto romance de este con la abogada. Pidieron respeto ante su dolor

Fotos: Wilmer Cubillán

Familias lamentaban que la vida de ambos emprendores se vieran truncadas. Esperan que CICPC esclarezca el caso

San Francisco
― Amargura y dolor llenaron este viernes los aires de las casas de la abogada Jenny Carolina Medina Oliveros, de 39 años,  y del estudiante y taxista Kendrisaul Villasmil Durán, de 21 años, ambos asesinados el pasado miércoles en San Francisco.

Dos familias dijeron adiós al mismo tiempo a sus seres queridos, este viernes en horas de la mañana, en sus respectivos sepelios. Medina Oliveros fue despedida en la casa de sus padres en el sector Manzanillo, donde residía. De manera simultánea, en una vivienda ubicada en la Circunvalación 1, el alma de Villasmil Durán, fue encomendada al Señor antes de darle sepúltura a su cuerpo.

Ninguna de las familias conocen lo que realmente sucedió ese miércoles por la noche en la que la jurista y el chófer fueron amordazados y tiroreados, para luego ser abandonados en una trilla,  ubicada frente al complejo recreativo Okinawa, en la vía del sector Los Dulces, cerca del kilómetro 18, vía a Perijá. Lo único que les consuela es que existe una justicia divina.

«No quería hacer esa carrera»

Las tías de Villasmil contaron que el joven tenía como primera meta graduarse de ingeniero en mecánica para lo que cursaba el octavo semestre en la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt (Unermb). En sus tiempos libres «taxeaba», desde hace un año cuando empezó a laborar como chofer de Taxis Dálmata.

Ese jueves inició su jornada a las seis de la tarde como de costumbre, y planeaba desocuparse cerca de las ocho para ir a visitar a un amigo que estaba en recuperación y que recién había sido baleado al ser víctima de asalto. «Cuando lo llamaron, él se opuso a hacer esa carrera», expresó su tía, en referencia a que debido a un posible presentimiento, Kendri «puso peros» al principio.

«Era una mujer luchadora»

En el sector Manzanillo velaban a Medina. Padres, hermanos, primos, tíos, vecinos y compañeros de labores lamentaban la terrible pérdida de quien se destacó como una fuerte luchadora del PSUV, mano derecha del alcalde Omar Prieto; profesional de la administración y de las leyes constitucionales.

Su padre, Antonio Medina,  explicó que Jenny salió a buscar en la farmacia un suero para su bebé que tenía un fuerte dolor de estómago. El esposo, un funcionario de la Policía Nacional, se mantuvo en contacto con ella por mensajes de texto, hasta las 9:15 cuando ella le dejó de responder.

Para ellos, solo Dios sabe lo que ocurrió esa noche y quiénes fueron. Ponen su fe en que las autoridades policiales esclarezcan el caso.

Jenny Medina era madre de 5 hijos. El 21 de octubre recibiría el título como abogada de la UBV.

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