Bala perdida le quita la vida a un adolescente mientras dormía

1356 23AAA aRRIBA FONDO
26 de agosto, 2014 - 2:22 pm
Redacción Diario Qué Pasa

1356 23AAA%20aRRIBA%20FONDO

La madrugada de ayer Héctor Marín López (16) recibió un tiro en la espalda, cuando una bala atravesó la puerta principal de su casa.

Maracaibo —
En una humilde casa ubicada en un callejón donde el hampa tiene nido, dormía Héctor José Marín López. Los tiroteos son un sonido familiar en la barriada. Esta vez una bala acabó con la vida del muchacho de apenas 16 años.

Eran las 5:00 de la mañana de este lunes cuando el joven despertó sintiendo la piel caliente, como si se quemara por dentro «¡mami me duele el pecho y las piernas!», despabilando a todos los que dormían en la misma habitación sobre dos camas dispuestas de un extremo a otro.

«¡No puedo respirar, tengo sed!», gritaba desesperado. Su madre lo abrazó de inmediato. Su hermana encendió la luz, y fue cuando vieron que estaba bañado en sangre. Los disparos que minutos antes eran un eco cotidiano, ahora se habían convertido en una tragedia.

María López, madre del menor, salió en busca de ayuda junto a su esposo. Tocaron la puerta de un vecino, quien se solidarizó con ellos, encendió su carro y lo trasladaron hasta la emergencia del Hospital Coromoto.

En el centro asistencial los galenos de turno confirmaron el deceso del muchacho.

Llueven de balas

Un impacto de bala se observaba en la puerta principal de la casa rosada, de la avenida 2D con calle 74, de Cerros de María, donde el infortunado vivía con su familia.

La progenitora del joven narró que junto a él, su nieta de 4 años también dormía «nada más escuchamos los disparos, todas las noches es lo mismo. Mi nietecita también estaba en la cama, no nos dimos cuenta de nada hasta que él se paró y me despertó que le dolía el pecho. La niña también pudo haber sido herida».

En el sitio, se observaban los vecinos silentes y consternados por la noticia. «Esos son malandritos que no llegan ni a los 15 años, pero esos van siendo entrenados desde niños», relató una habitante de la zona.

Otra agujero se observó en el techo de la vivienda, aparentemente producto de una «bala fría», sin embargo, la que mató al adolescente fue la que entró por la puerta, tuvo trayectoria hasta la cama donde dormía y le entró por la espalda.

Agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) trasladaron el cuerpo de Héctor Marín, desde el Hospital Coromoto hasta la morgue de la Facultad de Medicina de LUZ, para la necropsia de ley.

La madre del adolescente informó que era el tercero de cuatro hermanos, y que se preparaba para retomar sus estudios de bachillerato. El menor esporádicamente trabajaba como mecánico con su padre.

Detectives de la policía científica investigan el hecho. Una fuente reveló que el joven no tenía antecedentes y que los responsables aparentemente son azotes de la misma zona que fungen como «gatilleros alegres».

1356 23AA%20abajo

En esta casa de la avenida 2D, con calle 74 de Cerros de Marín, vivía el adolescente con su familia

Fotos: Ana Moreno

Comente