«No es la que con frecuencia se ve que es la peste bubónica. Esta se puede transmitir a través de las gotas respiratorias, tiene que tener esa persona un contacto muy cercano», afirmó la médico internista e infectóloga, Patricia Valenzuela
La médico internista e infectóloga, Patricia Valenzuela, pidió a la población mantener la calma ante los posibles «bulos» que circulen en redes sociales sobre la propagación de la peste neumónica que se originó en Rusia, tras ocurrir un accidente laboral que produjo la muerte de una científica.
«Definitivamente, es una situación de preocupación, porque hay que hacer una investigación epidemiológica con enfoque científico para entender qué fue lo que pasó. Porque es una bacteria que estaba su cepa resguardada en ese laboratorio, se manipuló el recipiente y se expuso la persona y falleció. Yersinia pestis es la bacteria y produce la peste neumónica. No es la que con frecuencia se ve que es la peste bubónica. Esta se puede transmitir a través de las gotas respiratorias, tiene que tener esa persona un contacto muy cercano. Las personas que estaban atendiendo a la muchacha, si no tenían su equipo de protección personal se expusieron. La mortalidad es muy alta», afirmó.
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Asimismo, la especialista resaltó que si una persona infectada no «tiene la sospecha clínica» puede en 48 horas presentar daños en sus pulmones por parte de esta bacteria; lo que la conllevaría a la muerte.
«Todo va a depender de la investigación epidemiológica que se haga. Sobre todo, hacer esa trazabilidad e identificación de los contactos que estuvieron con esta persona que falleció, previa a su hospitalización. No sabemos si fue en el laboratorio en pleno turno de trabajo o si fue ya saliendo. No tenemos esa información y eso es importante», agregó en entrevista concedida a Vanessa Davies para el programa La Frecuencia de Hoy de Unión Radio.

¿Cómo se originó?
La alarma se originó tras la muerte de una trabajadora de 28 años del Instituto de Investigación Antiplaga de Siberia y el Lejano Oriente, ubicado en Irkutsk. Este centro está especializado precisamente en el estudio de patógenos altamente peligrosos, entre ellos la bacteria Yersinia pestis (responsable de la peste).
Qué es y cómo se propaga la peste neumónica que se estudia en el laboratorio de Siberia en el que falleció una trabajadora
La Organización Mundial de la Salud pidió a Rusia más información sobre la muerte de una trabajadora en un laboratorio de investigación de la peste en Siberia.
Aún no está claro qué fue exactamente lo que provocó que la trabajadora enfermara, pero las informaciones publicadas en los medios de comunicación dieron lugar a una oleada de especulaciones.
Las autoridades rusas siguen investigando la causa de la muerte, pero afirman que todas las personas que estuvieron en contacto con la técnica del laboratorio dieron negativo en las pruebas de peste neumónica.
¿Qué es la peste neumónica?
La peste neumónica es una infección pulmonar muy grave, a menudo descrita como la forma más virulenta de peste.
Existen otros dos tipos de peste: la bubónica, que afecta a los ganglios linfáticos; y la septicémica, que afecta a la sangre.
La peste neumónica puede aparecer después de una infección inicial por alguno de estos otros tipos.
Los síntomas incluyen dificultad para respirar, dolor en el pecho y, con frecuencia, tos con expectoración de sangre.
Se considera más grave pero menos común que la peste bubónica.

El número global de infecciones por los tres tipos de peste varía cada año, pero probablemente se sitúe entre 1.000 y 3.000 casos.
La mayoría son de peste bubónica y muchos de ellos se producen en África central, aunque también se desarrollan casos en otros lugares, como Rusia, India, China y Estados Unidos.
«La peste en sí no ha desaparecido: la bacteria que la causa, Yersinia pestis, persiste en reservorios animales en muchas partes del mundo», dijo Piero Olliaro, catedrático de Enfermedades Infecciosas Relacionadas con la Pobreza en la Universidad de Oxford.
«Alrededor de 200 especies de roedores pueden albergar la bacteria y se han encontrado reservorios en América, Eurasia y África», añadió.
«Por lo tanto, siguen produciéndose casos esporádicos en humanos, pero la vigilancia establecida, las medidas de control de infecciones y el tratamiento antibiótico eficaz son herramientas importantes para limitar su impacto».
¿Cómo se propaga?
La peste es una enfermedad infecciosa causada por bacterias que generalmente se encuentran en pequeños mamíferos y sus pulgas.
Se puede contraer por la picadura de una pulga infectada o al manipular un animal infectado.
Sin embargo, la transmisión de la peste neumónica de persona a persona también es posible por medio de la tos, al expulsar gotitas infectadas al aire, que luego son inhaladas por otra persona.
Generalmente, este proceso requiere un contacto cercano.
También se puede desarrollar si se ha padecido peste septicémica y la infección se propaga posteriormente a los pulmones.
Se cree que la peste neumónica fue el principal tipo de peste que causó lo que se conoce como la Peste Negra, el brote masivo que mató a millones de personas en toda Europa en el siglo XIV.
La doctora Zania Stamataki, profesora asociada de Inmunología Viral en la Universidad de Birmingham, dijo que es importante que los investigadores puedan estudiar enfermedades como la peste.
«Entiendo por qué a la gente le resulta alarmante la idea de una plaga en un laboratorio, así que vale la pena explicar por qué existe ese trabajo», señaló.
«La peste no es una enfermedad histórica. Sigue siendo endémica en las poblaciones de roedores de África, Asia y América, y cada año se producen casos en humanos, incluidos brotes de la forma neumónica».
«El diagnóstico, el desarrollo de vacunas y la vigilancia de la resistencia a los antibióticos requieren laboratorios que almacenen y estudien el organismo vivo».
«Este trabajo es vital para prepararse ante posibles brotes».

¿Tiene tratamiento?
Según la Organización Mundial de la Salud, la peste neumónica tiene un período de incubación muy corto, a veces de tan solo 24 horas.
Los expertos advierten que, si no se diagnostica y trata rápidamente, casi siempre resulta mortal.
Pero la buena noticia es que la peste responde bien a los antibióticos si el tratamiento comienza a tiempo.
El doctor Malick Gibani, profesor clínico asociado de Vacunología Bacteriana en el Imperial College de Londres, afirma que la infección está ampliamente reconocida como una grave amenaza para la salud pública.
«La peste neumónica es una manifestación muy grave de la peste».

«Algunos libros de texto afirman que tiene una mortalidad del 100% si no se trata y es difícil obtener cifras precisas en la actualidad».
«Es tratable con antibióticos, sobre todo si se empieza a administrar a tiempo».
«Por eso, a cualquier persona con un alto riesgo de exposición potencial se le podría ofrecer profilaxis después de la exposición con antibióticos y/o cuarentena».
En el caso ruso, aún no está claro si la persona fallecida estaba infectada por la peste neumónica.
Las autoridades rusas publicaron un comunicado en el que afirmaron que las pruebas no han mostrado «ningún microorganismo asociado a las actividades profesionales del paciente», por lo que todavía no está del todo claro qué sucedió.
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que Washington estaba analizando el caso «con mucha atención», mientras que el secretario de Estado Marco Rubio declaró que no había motivo de alarma.
Ante la falta de cooperación de Rusia, EE. UU. presiona por más información mientras intenta planificar posibles consecuencias
El Gobierno de Trump busca obtener respuestas claras sobre la muerte de una trabajadora de laboratorio rusa en un instituto dedicado al estudio de la peste, en medio de la reticencia por parte de los funcionarios rusos a ofrecer información sobre las misteriosas circunstancias que rodean el episodio.
La muerte de la trabajadora en el Instituto de Investigación contra la Peste de Irkutsk, en Siberia, hizo saltar inmediatamente las alarmas en todo el Gobierno de EE. UU., desencadenando una carrera para recopilar información de inteligencia y planificar una posible respuesta de salud pública, según múltiples fuentes familiarizadas con el asunto.
Sin embargo, la renuencia de Rusia a compartir información sobre el incidente ha complicado esas gestiones, lo que deja a los funcionarios sin certezas sobre los riesgos más amplios que esto podría conllevar, ni sobre cómo proteger exactamente a Estados Unidos frente a ellos.
Estados Unidos intensificó su solicitud de información con una comunicación diplomática formal, denominada démarche, según informó a CNN una fuente familiarizada con el asunto a última hora del martes.
«Hemos solicitado oficialmente información adicional al Gobierno ruso», declaró un portavoz del Departamento de Estado. «También estamos en comunicación oficial con otros países del mundo para compartir información».
«Obviamente, le corresponde a Rusia compartir más información con el mundo», declaró este martes el secretario de Estado, Marco Rubio. «Tal vez sea algo de mayor envergadura de lo que pensamos. No lo sabemos, pero creo que sería imprudente especular en este momento, dada la limitada información de la que disponemos».
Funcionarios estadounidenses estuvieron en contacto con el Gobierno ruso desde el viernes pasado —según un funcionario del Departamento de Estado—, incluyendo comunicaciones entre los expertos en salud del departamento y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia. Ese contacto ha continuado, señaló un funcionario del Gobierno, mientras Rubio expresaba este martes su esperanza de que la limitada difusión de información «cambie en las próximas horas y días».

El presidente Donald Trump dijo a los periodistas frente a la Casa Blanca, este martes por la tarde, que tenía «programada una llamada» para hablar sobre el asunto con el líder ruso, Vladimir Putin, «muy pronto». Añadió que las agencias estadounidenses tendrían más información que comunicar «probablemente mañana».
No obstante, hasta ahora Estados Unidos ha recibido una cooperación limitada. La poca información proveniente de Rusia ha sido recibida con profundo escepticismo; los funcionarios no están convencidos de que el Kremlin esté siendo totalmente transparente, de acuerdo con personas familiarizadas con la situación.
Aun así, hasta que el Gobierno disponga de más datos gracias a la recopilación de inteligencia y a las gestiones diplomáticas, los funcionarios no están tomando medidas como la imposición de restricciones de viaje para prevenir una posible propagación, según un funcionario estadounidense. Estados Unidos ya desaconseja viajar a Rusia debido a diversos factores, entre ellos la posibilidad de detenciones arbitrarias y la guerra con Ucrania.
Entre las cuestiones críticas aún pendientes figura saber si la trabajadora de laboratorio de 28 años, fallecida la semana pasada, contrajo peste neumónica —una infección grave, pero tratable— o alguna otra enfermedad infecciosa desconocida. El personal del Instituto contra la Peste estudia otras enfermedades peligrosas, como el cólera, el ántrax y la brucelosis, según el sitio web de la institución.
Funcionarios estadounidenses también han solicitado detalles sobre si la enfermedad fue modificada de alguna manera —un proceso denominado “ganancia de función”—, lo cual podría alterar drásticamente la forma en que Estados Unidos y otros países podrían responder.
Rubio y otros funcionarios del Gobierno de Trump han restado importancia públicamente a la amenaza inmediata para los estadounidenses, subrayando que el Gobierno está monitoreando de cerca la situación y que la peste neumónica es tratable con antibióticos.
Sin embargo, entre bastidores hay una profunda inquietud dentro del Gobierno debido a la persistente falta de información, de acuerdo con personas familiarizadas con el asunto. A estos recelos se suma la respuesta desmesurada del Gobierno ruso, que incluyó la puesta en cuarentena del hospital donde fue atendida la trabajadora de laboratorio, según el alcalde del distrito de Shelekhovsky. Cerca de 200 personas se encuentran bajo observación, informó un medio de comunicación regional.
«Por ahora, no sabemos mucho sobre lo que realmente sucedió», dijo un funcionario estadounidense. «Pero de algo estamos seguros la mayoría: los rusos actuarán igual que lo hicieron los chinos con el covid-19. No serán transparentes».
No obstante, este lunes Trump calificó la situación como un «gran problema» para Rusia, sugiriendo que Estados Unidos podría tener que brindar algún nivel de ayuda no especificado.
En un comunicado, un portavoz del Departamento de Estado señaló que varias agencias federales estaban «monitoreando de cerca el caso mortal de presunta peste neumónica», pero que muchos de los detalles al respecto seguían sin confirmarse. Reiteraron que desde hace tiempo se aconseja a los estadounidenses no viajar a Rusia por ningún motivo.
«Instamos a las autoridades rusas a compartir información precisa de manera rápida y abierta», dijo el portavoz.
En los días transcurridos desde la muerte de la trabajadora del laboratorio, funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional y del Departamento de Estado han liderado las gestiones del Gobierno para recopilar información, reconstruir lo sucedido y evaluar los riesgos potenciales, según indicaron funcionarios y otras personas familiarizadas con la situación. Agencias federales de salud, incluidos los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. y la Administración de Preparación y Respuesta Estratégica, también han participado en esta gestión intergubernamental.
Una fuente familiarizada con las gestiones indicó que funcionarios del Gobierno de Trump también han mantenido contactos informales con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el organismo sanitario internacional al que Trump retiró la financiación poco después de asumir el cargo, pero con el cual el Gobierno ha seguido comunicándose en situaciones de emergencia.







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