Casi 40 animales, entre gatos y perros, conviven con una mujer solitaria en un apartamento de 60 metros cuadrados. Mariana Rosas se quedó sola en la noble labor de rescatar mascotas en peligro y ahora ruega por ayuda para salvarle la vida a estos animales
Maracaibo – Mariana Rosas Herrera, residente de la torre Carolina de la urbanización Isla Dorada, en Maracaibo, enfrenta un drama de vida o muerte: alimentar a una colonia de casi 40 animales (entre 36 gatos y dos perras) que rescató de la calle, del abandono y del envenenamiento.
Tras la interrupción de la ayuda económica semanal que recibía de su hermana en el exterior, la comida especializada se agotó, obligándola a alimentar a sus protegidos con una dieta insuficiente de arroz, a veces con hígado, con la desesperación de no saber qué les dará de comer mañana y el temor de que «empiecen a comerse los unos a los otros por la falta de comida».
Por años, Mariana, quien dejó de trabajar hace tres años para dedicarse al cuidado de los animales, recibía sacos de comida semanalmente de su hermana. Sin embargo, «a raíz de la situación en el país donde ella está, problemas de trabajo, problemas de salud… ya esa ayuda no viene, no existe», explicó Rosas Herrera.
La falta de recursos la ha obligado a sustituir la Perrarina y Gatarina por arroz con hígado, una mezcla que solo puede ofrecer una o, a veces, dos veces a la semana, dependiendo de la ayuda de vecinos y amigos.
El Dr. Carlos Fabregat, veterinario que conoce la situación, advirtió sobre los riesgos de esta dieta. Al consultarle sobre la idoneidad del arroz para alimentar a perros y gatos respondió que: «no, no. Le da muchísima diarrea. El carbohidrato es malo para los perros y los gatos, le daña mucho el pelaje, se le cae mucho el pelo, se le daña mucho la piel, tienen problemas digestivos».

El doctor relató con preocupación el estado de uno de los gatos, «Tomás», un felino que antes era robusto y que ahora «es puro hueso».
Para mantener a la colonia en condiciones óptimas, el Dr. Fabregat estima que se necesitan importantes cantidades de alimento concentrado.
La búsqueda de ayuda y los obstáculos económicos
Mariana Rosas ha tocado puertas en diversas instituciones animalistas, pero la respuesta ha sido de negativa o asistencia condicionada.
Consultó con la Fundación Gato Feliz, con la Misión Nevado y con el Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA), pero la respuesta es la misma: «Ninguna institución recibe animales, ninguno».
Aunque en la Misión Nevado le ofrecieron apoyo con jornadas de esterilización y de adopción, esta institución del Gobierno Nacional dejó de responder los mensajes de Mariana.
«Ellos [Misión Nevado] cobran, me imagino que siete a diez dólares la esterilización», relató. El problema se multiplica: con una gata actualmente embarazada, y cerca de 15 gatas sin esterilizar en el total de la colonia, no cuenta con los recursos para pagar la intervención de todas, que ascendería a más de $100.
«Ni siquiera puedo llevarlas para (la fundación) Gato Feliz porque tengo que pagar. No tengo para pagar», afirmó la rescatista, quien también ha visto cómo grupos de apoyo han prometido ayuda para la alimentación sin concretar nada.
El miedo al envenenamiento y el último recurso
El miedo de Rosas Herrera no es solo la hambruna, sino la reacción de los vecinos que se han quejado de la situación y el riesgo de lanzar los animales a la calle. «Yo no los voy a tirar a la calle. No puedo», dijo Mariana Rosas mientras luchaba por no romper en llanto.
En un momento de la conversación, Mariana admitió al veterinario que preferiría un desenlace trágico a la idea de ver a sus gatos sufriendo o envenenados: «Yo prefiero esa solución [ponerlos a dormir] antes de que los gatos salgan a la calle y pasen necesidad».
Ella enfatizó su compromiso inquebrantable: «Yo dejo de comer por darles a ellos. No puedo permitir que mis animales no coman. Lo poquito que consigo es para ellos».
A juicio de Rosas y del doctor Fabregat, la única solución viable a corto plazo, además de conseguir alimentos de forma inmediata, es la adopción por lo cual hacen un llamado a la comunidad para la donación de alimento concentrado.
«Urge conseguir Perrarina y Gatarina para reemplazar la dieta actual de arroz e hígado, que les causa graves problemas de salud», dijo el Dr. Fabregat, quien sugiere que la necesidad mensual ronda los 60 a 180 kilos de alimento concentrado para cubrir las necesidades básicas de todos los animales.

Los dos perros se han visto en la necesidad de comerse el friso de las parades del apartamento en busca de minerales y nutrientes
Otro necesidad urgente , y otra solución, es la adopción responsable, que consiste en buscar hogares para los gatos más jóvenes y, en particular, para una de las perras, llamada «Dakota», cuya adopción resolvería un «problema importante, importantísimo de supervivencia», según el veterinario.
Se necesita apoyo económico (aproximadamente $7 a $10 por animal) para esterilizar a las gatas restantes y evitar que la población siga multiplicándose, además de ayuda para el traslado a centros de vacunación o jornadas gratuitas.
Quienes deseen colaborar con Mariana Rosas Herrera pueden contactarla al 04127716550, 04246861955; o pueden comunicarse con el Diario QUÉ PASA al 0416-5607211.
Dakota espera con ansias un hogar que la reciba en adopción
Intentos realizados por doña Mariana para obtener algún tipo de ayuda que resultaron infructuosos
Refugio Doña Doris
Mision Nevado… ¡Increíble terminaron ignorando el problema!
- Los intentos para recibir ayuda de la Misión Nevado, que deben ser gratuitos cuando corresponda, por ser una misión del gobierno nacional, comenzaron en septiembre de este año 2025
- Y después de la respuesta en la que se ofrecieron a ayudar, no cumplieron y no volvieron a atender su suplica (la de ella y la de la sus gatos) por ayuda
Ojo…

Si esta jornada que promueve la Misión Nevado Zulia en su cuenta de Instagram, en la cual cualquier persona, con recursos económicos o sin ellos, puede recibir tratamiento gratuito para su mascota, ¿por que la misión no ha concretado el ofrecimiento a esta señora en clara necesidad de ayuda desprendida?




















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