Foto: Miguel Romero
El gobernador del estado Zulia expresó su preocupación por la situación que atraviesa la región producto de la falta de lluvias y enfatizó que los zulianos deben hacer buen uso del vital líquido para no tener que recurrir a medidas que lleven a un mayor racionamiento. De igual manera, recordó que los agricultores y los dueños de autolavados serán sancionados si derrochan el agua. Dijo que aquellos que riegan la calle con agua deben usar de forma racional el líquido, «esperamos que llueva»
Maracaibo — El gobernador del Zulia Francisco Javier Arias Cárdenas expresó ayer que visitó el sábado el embalse Tres Ríos, ubicado en el municipio Jesús Enrique Lossada y la situación es «complicada».
Tras el fuerte período de sequía por el que transita gran parte del país, pero especialmente el estado Zulia, el gobernador Arias Cárdenas manifestó que «es producto del cambio climático, es lo que explicó el propio presidente y el ministro del Poder Popular para el Ambiente, que estuvo cinco días aquí».
Todas las medidas se irán dando de maneras paulatina, después que se fue el ministro fuimos a la Cuevas del Samán, «me vine por tierra y entre a la represa de Tres Ríos, no es para que nos alarmarnos pero es una situación compleja y muy complicada», explicó.
Indicó que «tenemos el cielo claro es un mes que debería estar lloviendo, esperamos el fenómeno de El Niño este año.
Calificó como «compleja la situación que tenemos en el Zulia, pero no ha llovido y eso es lo que ocurre».
Esfuerzo de todos
El mandatario regional dijo que se realizan «esfuerzos con la tecnología y el bombardeo de nubes se está haciendo».
Instó a «usar el agua de manera adecuada, debemos entre todos palear y resolver la situación, es la visión que han dado el ministro de Ambiente y el presidente, de mucha solidaridad».
A los zulianos les pidió que «entendamos que el cambio climático es responsabilidad de toda la espacie humana, no una manera de hacer guerra política».
Destacó que debemos estirar el agua que tenemos, usarla racionalmente.
Hizo un llamado a «esa gente que acostumbra a barrer los patios con agua, aquellos que riegan la calle para que los carros no levanten el polvo».
Añadió que debemos usar cuidadosamente el agua que tenemos porque la situación del cambio climático afecta gravemente a algunos estado del país, pero fundamentalmente al Zulia.
Poca agua
Durante su vista al estado Zulia el ministro del Poder Popular para el Ambiente, Miguel Leonardo Rodríguez, anunció que actualmente nos encontramos en un período de sequía que según el registro histórico es el séptimo más seco en los últimos 60 años.
Rodríguez indicó que aquellas personas que tienen tomas ilegales las 24 horas del día, tales como los agricultores, pulilavados, comercios o residencias podrían ser sancionados.
Dijo que «en tomas ilegales se derrochan 2.500 litros por segundo, de antemano les hacemos un llamado a cuidar el recurso vital y se pongan a derecho», recalcó.
De otra forma iremos a medidas superiores y nos veremos obligados a quitarles el servicio.
Indicó además que el estado mayor estatal para la conservación del agua se reunirá con representantes del sector de los autolavados para adoptar medidas que conlleven a usar el agua de manera racional. «Si tenemos que usar un horario restringido o menos agua para lavar los carros, debemos hacerlo».
Destacó que bombardearan nubes en las cuencas de los ríos Socuy y Cachirí, que son las cuencas que alimentan a Tulé y a Manuelote, como parte de las medidas del Gobierno nacional para posiblemente producir lluvia.
«Ya nuestros especialistas están estudiando si hacerlo por tierra o vía aérea, si hay las condiciones climáticas que permitan la formación de cúmulos hídricos o bombardeo con ioduro de plata para estimular la lluvia lo haremos», detalló.
Plan especial
El ministro de Ambiente explicó este sábado que actualmente se aplica el sistema de 36 por 36 horas a 12.300 litros por segundo lo que permite alargar el agua de los embalses para los próximos 80 días.
«En la medida que haya menos posibilidad se pasaría a una segunda fase y que extendería los embalses a 92 días, al bombearse solo 10.300 l/s.
En caso de contingencia, «quedaría el plan de 24 por 72 horas a 7.500 litros por segundo, ya sería en condiciones extremas para usar el volumen muerto de agua que quedaría en los embalses, en este caso se tendrían que usar bombas dentro del espejo de agua para bombear el líquido hasta los sistemas de aducción. Esto nos permitiría alargar el suministro por 120 días», añadió.










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