La orden del alcalde Di Martino es que todos paguen los tributos correspondientes

Alcaldía de Maracaibo pone orden a la anarquía urbana y tributaria en el municipio a través del CPU

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24 de noviembre, 2025 - 11:30 am
Juan Luis Urribarrí / [email protected]

Miguel Silva, intendente del Centro de Procesamiento Urbano de Maracaibo (CPU), expuso en una entrevista con QUÉ PASA la magnitud del desafío que enfrenta esa institución y otras dependencias municipales

 

Maracaibo – La Alcaldía de Maracaibo ha intensificado su campaña de fiscalización bajo la premisa de armonizar y mejorar la ciudad, en vista del panorama de profunda anarquía e incumplimiento en materia de licencias de licores, permisos de construcción y tributos municipales. 

El intendente del Centro de Procesamiento Urbano de Maracaibo (CPU), Miguel Silva, expuso en una entrevista exclusiva con QUÉ PASA la magnitud del desafío que enfrenta esa institución y otras dependencias municipales.

Bodegones y la «guerra de las licencias de licores»

La autoridad municipal destacó los problemas con los locales que operan bajo figuras incorrectas o sin la permisología adecuada, especialmente los conocidos como bodegones.

Silva denunció un doble estándar, ya que la ley establece horarios de expendio para licorerías hasta las 10:00 p.m., mientras que a los restaurantes se les permite operar hasta las 3:00 a.m con una licencia de consumo.

El caos radica en que la mayoría de los bodegones poseen la licencia de expendio, pero operan de facto como si poseyeran una licencia de consumo.

Ante esta situación, la administración está obligando a los establecimientos a solicitar una nueva Conformidad de Uso para cambiar su licencia, con la clara condición de que deben renunciar a la de expendio si desean obtener la de consumo.

Se recordó que, por ordenanza nacional, las Conformidades de Uso ya no son indefinidas, sino que se vencen cada tres años y deben ser renovadas, un requisito que muchos comercios están evadiendo.

«El tema de la licencia de licores en Maracaibo está caótico. Un altísimo porcentaje está sin licencia y sin tramitar la Conformidad de Uso, que es lo primero que se exige», denunció Silva.

Estacionamientos, vallas y el reto de la anarquía en la vía pública

La revisión exhaustiva de la permisología ha puesto en el foco el incumplimiento generalizado de las normativas de urbanismo y publicidad, lo que está generando inseguridad vial y caos.

Dijo Silva que la política de la administración del alcalde Gian Carlo Di Martino es revisar y exigir el cumplimiento de la norma de estacionamientos para locales comerciales, señalando que muchas empresas construyen sin permiso o utilizan aceras y calles como aparcamientos.

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En cuanto a la publicidad en el municipio, el intendente del CPU reveló que de todas las estructuras publicitarias presentes en el municipio, solo nueve vallas estaban inscritas formalmente antes de iniciar la fiscalización, y muchas de las existentes invaden terrenos municipales y aceras.

Incluso se detectó que algunos comercios instalaron avisos en los postes del alumbrado público y al exigirles la tributación correspondiente afirmaban que ya le pagaban a Corpoelec por el uso del espacio. 

Miguel Silva aclaró que Corpoelec no tiene la potestad de alquilar espacio publicitario en sus postes, y que tras dialogar con Caracas, se logró un acuerdo para que la Alcaldía sea la única autoridad en otorgar estos permisos.

Dijo que la orden del alcalde Di Martino es que todos paguen los tributos correspondientes a la publicidad como, por ejemplo, empresas como Coca-Cola, Pepsi o Polar, entre otras, que tienen la obligación legal (por ley nacional) de pagar un impuesto publicitario por cada nevera o camión que lleve su logo, un tributo que no se estaba cobrando en la ciudad.

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Un buen ejemplo de publicidad invasiva y seguramente no paga los impuestos correspondientes


Fuga de Tributos: El comercio informal y digital en la mira

Uno de los hallazgos más alarmantes es el bajo índice de contribuyentes formales, lo cual afecta la capacidad del municipio para generar mejoras urbanas.

Como ejemplo, el intendente del CPU nombró al centro comercial Gran Bazar, donde se contabilizaron 2.200 locales, de los cuales «no más de 10 están registrados y pagan tributos». Y esta es la situación de un alto número de comercios que operan en Maracaibo y que no cumplen con sus obligaciones fiscales con la ciudad.

Informó además que la próxima Ordenanza Municipal de Publicidad y Propaganda incluirá una regulación para los negocios digitales (e-commerce y emprendimientos en redes sociales) que contraten publicidad, ya que también generan ingresos y deben tributar, aunque sea con tasas mínimas. Lo mismo se hará con el llamado comercio informal, particularmente en el Callejón de Los Pobres. 

Silva comentó que el incumplimiento ocurre a pesar de que Maracaibo maneja las tasas de tributos más bajas de la región, un tema que debe ser revisado para que los impuestos municipales se adapten a la realidad económica de la ciudad y del país.

El funcionario ejemplificó la inacción de la gestión anterior, del exalcalde Rafael Ramírez y su sustituto Adrián Romero, que realizaron apenas cuatro reparos fiscales, frente a los más de 500 ya iniciados por la administración actual.

El intendente Miguel Silva concluyó que la ciudad está «llena de anarquía» y que la única vía para exigir mejoras en vialidad y servicios es a través del tributo formalizado. La Alcaldía está trabajando para incorporar a miles de empresas y comercios informales a la tributación, un proceso que también incluye la revisión de grandes contribuyentes, como clubes y hoteles, que, según el reporte, nunca han pagado sus impuestos municipales.

 

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