Así queda suspendido lo contemplado en un acuerdo energético (gasífero) entre Caracas y Puerto España suscrito hace varios años, ya que Trinidad y Tobago han agotado todas sus reservas
El presidente de la República, Nicolás Maduro anunció este lunes la suspensión de los convenios gasíferos con Trinidad y Tobago, luego de que el Ministerio de Hidrocarburos y Pdvsa le hicieran esta solicitud.
Del mismo modo, el jefe de Estado, detalló que «aprobé la medida cautelar de la suspensión del acuerdo y pedí elevar el caso al Consejo de Estado, al Tribunal Supremo de Justicia y a la Asamblea Nacional para tomar una medida estructural en esa materia.

«Nosotros, en una muestra bolivariana de hermandad y solidaridad, hemos mantenido este acuerdo energético», apuntó.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, acusó este lunes a la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, de ser una «propulsora de la guerra», luego de la llegada al vecino país insular de un destructor de la Armada estadounidense para llevar a cabo ejercicios militares, en medio del despliegue de EE. UU. en el Caribe.
Maduro también aseguró que el Gobierno de Persad-Bissessar tiene las pruebas de un «autoataque» que, aseguró, preparaba la estadounidense Agencia Central de Inteligencia (CIA) contra el destructor USS Gravely, que arribó a Trinidad y Tobago el domingo, para justificar una agresión contra la nación suramericana.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez, que encabeza el estratégico Ministerio de Hidrocarburos, había señalado previamente que su despacho, junto a la estatal PDVSA recomendaron al presidente Nicolás Maduro romper un acuerdo amplio de cooperación suscrito en 2015 y que «en consecuencia entren en suspensión todos los acuerdos gasíferos con Trinidad y Tobago».
La primera ministra trinitense respondió: «No somos susceptibles a ningún chantaje por parte de los venezolanos en busca de apoyo político», dijo a la AFP Kamla Persad-Bissessar en un mensaje de texto. «Nuestro futuro no depende de Venezuela y nunca lo ha hecho». Pero a bastante que bregó la venia de Marco Rubio para negociar el gas venezolano.
Trinidad recibió recientemente la autorización estadounidense para explotar un campo en Venezuela muy cerca de la frontera común, pese al embargo vigente desde 2019.
La relación bilateral se deterioró desde que Persad-Bissessar llegó al poder con un discurso contra la migración venezolana y muy alineado con Washington.

Proyecto Mariscal Sucre: campo de gas «Dragón»
La cantera gasífera «Dragón» tiene su episodio en la reciente historia petrolera venezolana, y es uno de los cuatro campos de gas perteneciente al Proyecto Mariscal Sucre (PMS), situados a pocos kilómetros costa afuera de la península de Paria. Los otros tres se llaman «Río Caribe», «Patao» y «Mejillones».
Cabe destacar que el PMS se desarrolla desde 2004, cuando reemplazó al proyecto Cristóbal Colón que se desplegó en la década de 1990 con el financiamiento de Shell, Exxon y Mitsubishi, y la comercialización estaba dirigida a los mercados de Estados Unidos y Europa, sin darle prioridad al mercado interno venezolano, mucho menos al del Caribe.
Luego, el fundamento primordial del nuevo PMS se centra en la Ley Orgánica de Hidrocarburos Gaseosos de 1999, la cual establece que cualquier desarrollo gasífero debe estar orientado primeramente a atender el mercado interno venezolano. Además, este proyecto se orienta hacia operar en conjunto con Trinidad y Tobago, tanto por la frontera marítima compartida como por su desarrollo gasífero, pues en esa nación insular se alberga una de las instalaciones de procesamiento de gas natural más grande del Hemisferio Occidental.
En 2008, se perforó el campo «Dragón» y el avance en la cooperación energética entre Venezuela y Trinidad y Tobago empezó a fortalecerse con la llegada en 2015 del geoquímico y primer ministro Rowley, ya que en 2018 firmó un acuerdo histórico con el presidente Nicolás Maduro para la importación de gas metano del campo «Dragón». Ese desarrollo se ha ralentizado por las medidas coercitivas unilaterales al sector petrolero venezolano. «Habíamos invertido un tiempo considerable, esfuerzo y energía en la negociación de una hoja de términos comerciales en 2018. El desarrollo fue pausado debido a las sanciones en 2019», enfatizó Rowley hace días refiriéndose al recrudecimiento de las agresiones financieras de Estados Unidos contra la industria petrolera venezolana.
En ese entonces, se evaluaba que el campo «Dragón» pudiera producir un estimado de 150 millones de pies cúbicos por día en el primer año, con planes de aumentar a 300 millones de pies cúbicos más adelante. Según fuentes en PDVSA, «Dragón» contiene aproximadamente 2,4 billones de pies cúbicos de gas natural, lo cual lo posiciona como una de las reservas más grandes de la región y, de igual manera, lo mantiene en grande expectativa como campo de producción gasífera.







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